Inici > Recomendaciones para cachorros > Cómo evitar que muerda lo que no debe

¿CÓMO EVITAR QUE MUERDA LO QUE NO DEBE?


Que nuestro cachorro muerda es lo más normal, no debemos prohibírselo porque lo necesita pero debemos educar su mordida
Te enseñamos cómo conseguir que un perro Labradoodle Australian Cobberdog aprenda qué puede y qué no puede morder

¿Por qué muerden los cachorros?

Los cachorros pierden sus dientes de leche sobre los cuatro meses, cuando les salen los dientes permanentes. Es una etapa muy molesta y los cachorros sienten la necesidad de morder para aliviarse. También pueden morder por aburrimiento o por estrés, por eso es importante cubrir siempre las necesidades fisiológicas básicas de nuestro perro y evitar que sea un perro aburrido. No podemos privarle de esta necesidad, sino que debemos enseñarle qué puede morder y cómo debe hacerlo. Los cachorros están en una fase de aprendizaje constante y es importante educar la mordida para evitar problemas futuros.

Qué hacer para evitar que mi perro muerda lo que no debe


Sabiendo que la mordedura de nuestro perro es una necesidad, debemos educarla para que pueda llevarla a cabo sin ningún peligro para el perro y sin ningún perjuicio para nosotros. Dotaremos a nuestro perro de distintos tipos de juguetes. Si solo tiene un juguete y es siempre el mismo, puede cansarse rápidamente. Si se aburre, buscará sus formas de combatir el aburrimiento probando a morder otras cosas que probablemente no le estén permitidas. Lo ideal es tener varios juguetes que vayan rotando y no se canse de ellos. Un día le ofrecemos unos juguetes y otros días otros. También es interesante no dejarle el juguete todo el tiempo a disposición, sino solo un rato para que se alegre cuando se lo volvamos a ofrecer en otro momento. Lo ideal es ofrecerle los juguetes cuando no podamos estar jugando con él.

Qué NO hacer para evitar que mi perro muerda lo que no debe


No deberíamos darle juguetes de según qué materiales. Deben ser juguetes de buena calidad y resistentes. Las pelotas de tenis, por ejemplo, son de un material que puede romperse con la mordida y si nuestro perro se tragara podría tener problemas digestivos graves. Tampoco deberíamos darle juguetes que pueda asociar con cosas que no queremos que muerda. Si le damos un zapato viejo para que lo muerda, nuestro perro entenderá que los zapatos son un juguete y no distinguirá cuáles puede morder y cuáles no. También deberíamos evitar los juguetes de tela o madera. El perro generaliza texturas, si le permitimos que muerda un palo de madera, entenderá que también puede morder la pata de madera de la mesa. Un material ideal para nuestros perros es el caucho. Es un material adecuado para sus dientes además de ser muy resistente. Y la discriminación de texturas con el caucho es muy fácil porque en casa no se suele tener objetos de ese material que el perro pueda estar tentado de morder.

¿Qué hacer si muerde algo que no debería?


Te enseñamos cómo conseguir que un perro Labradoodle Australian Cobberdog aprenda qué puede y qué no puede morder
Cuando el perro muerde algo que no debe o que no queremos que muerda, sea lo que sea, retiraremos el objeto en cuestión, emplearemos un “no” seco y contundente y le presentaremos un nuevo juguete que sí puede morder. Cuando esté mordiendo el juguete que le hemos presentado, jugaremos con él y lo premiaremos mucho con juego y caricias. 
Si muerde un mueble grande que no podemos mover, le diremos un “no” seco, lo apartaremos del mueble y llamaremos su atención un juguete y lo premiaremos mucho cuando venga para jugar con su juguete.

Otro método para evitar que muerda muebles u objetos que no queremos que muerda es aplicar alguna sustancia comestible, pero desagradable. Así nuestro perro experimentará una experiencia negativa y no va a querer repetirlo. Existen productos que se pueden pulverizar sobre esos objetos y que los hace desagradable. Esto es una buena técnica sobretodo cuando el perro ya ha adoptado una pauta no deseada de morder algo en concreto. Aunque lo ideal es no permitir que un mal precedente ocurra, algo que se puede conseguir haciendo uso del parque para perros.

¿Qué hacer si me muerde jugando?


Te enseñamos cómo conseguir que un perro Labradoodle Australian Cobberdog aprenda qué puede y qué no puede morder


Los perros suelen jugar con su boca, simulando una especie de pelea, pero para evitar mayores riesgos en un futuro, es crucial educar la fuerza de la mordida de nuestro perro cuando es un cachorro. Eso es algo que ellos aprenden en manada, jugando con sus hermanos y su madre. Juegan y se muerden, pero cuando una mordida hace más daño del que debería el juego se acaba al instante. Eso podemos hacer nosotros. Jugar con él y permitir que nos muerda. Cuando sintamos el mínimo dolor, tendremos que parar el juego inmediatamente, dejar de prestar atención al cachorro e irnos. Podremos volver a jugar cuando haya pasado algo más de un par de minutos. De esta forma, el perro entenderá que cuando ejerce cierta presión en su mordedura, se acaba el juego. Así aprenden a controlar su fuerza y nos aseguramos que cuando crezca y tenga más fuerza en su mandíbula no habrá peligro de que jugando nos muerda.

Cómo evitar que el perro muerda por aburrimiento

Te enseñamos cómo conseguir que un perro Labradoodle Australian Cobberdog aprenda qué puede y qué no puede morder

El enriquecimiento ambiental es una técnica que tiene el objetivo de mejorar la calidad de vida de los perros haciendo que el perro tenga una mente estimulada, lo que le proporcionara buena salud física y psicológicamente. Para ello, debemos mantener la mente de nuestro perro ocupada.

No debemos confundir el descanso con el aburrimiento. Nuestro perro puede y debe descansar, pero no debería aburrirse. El aburrimiento comporta conductas no deseadas, como morder cosas que no debe. Para ello, hay múltiples actividades que pueden realizarse: jugar con él, que él juegue con sus juguetes, hacer adiestramiento, habilidades caninas o practicar trucos, hacer ejercicio, los paseos o hacer juegos dedicados a estimular su olfato… todo son actividades que enriquecen la mente de nuestro perro y le dotan de una buena salud a nivel físico y mental. Un objeto muy práctico para evitar el aburrimiento del perro cuando no estamos presentes son los juguetes rellenables: una herramienta que obliga al perro a trabajar y a esforzarse para obtener un premio.

 

Cómo usar los juguetes rellenables

Los juguetes rellenables son muy recomendables si son de caucho porque, aunque no sean indestructibles, son muy resistentes. Existen distintos tamaños y formas, y debemos tenerlo en cuenta según el tamaño de nuestro perro. Si tenemos un perro grande y le damos un juguete pequeño, no lo podrá usar correctamente y se cansará rápido.


Pasos para usar los juguetes rellenables
  1. Echaremos agua tibia en un bol o cuenco. Es importante que sea agua tibia para que penetre bien con el pienso que añadiremos en el siguiente punto. 
  2. Añadiremos un puñado de su pienso. La cantidad de pienso que usemos para esta receta la restaremos de su dieta diaria.
  3. Dejaremos el pienso con el agua unos cinco minutos, no más. El pienso se habrá ablandado (es importante no dejarlo más de cinco minutos para evitar que el pienso se deshaga por completo).
  4. Rellenaremos el juguete con el pienso y el agua por completo. Es mejor presionar la comida dentro del juguete para que esté bien compacta. 
  5. Lo dejaremos enfriar un poco.
  6. Cubriremos el juguete con papel film y lo pondremos en el congelador hasta que se haya congelado.
  7. Lo sacaremos del congelador y ya estará listo para dárselo a nuestro perro. Al estar congelado, nuestro perro estará bastante tiempo entretenido chupando y mordiendo el juguete tratando de sacar la comida que está en su interior, lo cual le tendrá entretenido bastante rato evitando el aburrimiento.

Información y consultas sobre el Australian Cobberdog

Contacto