Inici > Recomendaciones para cachorros > Cómo conseguir que nuestro perro controle sus necesidades

¿CÓMO CONSEGUIR QUE CONTROLE SUS NECESIDADES?


Enseñar a un cachorro dónde hacer sus necesidades es cuestión de paciencia y tiempo para hacerle entender cuál es el lugar correcto

La adaptación al nuevo hogar

Cuando un perro llega al nuevo hogar, sus rutinas de higienes se pueden ver muy afectadas. Incluso perros adultos o cachorros que ya han aprendido a esperar al paseo para hacer sus necesidades cometen el error de llegar a su nuevo hogar y dejarle un “regalito” a su familia. Es algo muy normal ya que en un ambiente nuevo para el perro, el animal no sabe dónde están los límites ni cuáles serán sus horarios de salida.

Te explicamos cómo conseguir que tu perro Labradoodle Australian Cobberdog controle sus necesidades

A esto también se le suma el estrés y la incomodidad de haber salido de lo que hasta ahora era su zona de confort. No conoce a las personas que ahora cuidarán de él, todos los olores que le rodean son nuevos y sus hermanos de camada o compañeros de habitación ya no están. Esto suele generar ansiedad en los perros y puede provocarle actuar diferente a como acostumbraba, incapaz de contener sus necesidades dentro de casa por culpa de la inseguridad.

Por otra parte tenemos a los cachorros que por su edad aún no han aprendido lo que se llama “control de esfínteres”, perros que aún no saben contener sus ganas de orinar o defecar. En estos casos, tendremos que esmerarnos más para conseguir los resultados que queremos: evitar que ensucie dentro de casa. Para esto debemos tener siempre en cuenta que hasta que el perro no alcanza los 5-6 meses de edad no tienen la suficiente madurez y capacidad para poder controlar sus esfínteres.

ENSEÑANDO A CONTROLAR ESFÍNTERES A UN CACHORRO


Para que tu cachorro Australian Cobberdog aprenda a controlar las ganas de hacer sus necesidades necesitamos dos cosas: paciencia para enseñarle, y tiempo para que su organismo vaya creciendo y le permita poco a poco aguantar cada vez más. Un cachorro de 2 meses aguanta un máximo de 3 horas, por lo que no podemos exigirle más. Además, cuando aún es pequeño y no tiene todas las vacunas, el cachorro no puede salir a pasear así que debemos ser conscientes que las primeras semanas tendremos que ir enseñándole a controlarse primero en casa, y después en la calle.

Te explicamos cómo conseguir que tu perro Labradoodle Australian Cobberdog controle sus necesidades



Enseñarle el lugar la primera vez que llega a casa
¿Dónde vamos a dejar que haga sus necesidades? Esto es fundamental y es mejor tenerlo pensado antes de llevar el cachorro por primera vez a casa ya que la primera vez que haga pipí o caca marcará una pauta en su comportamiento en la casa. Teniendo elegido el sitio, cuando lleguemos a casa con el cachorro colocaremos la bandeja con el empapador en el lugar (la bandeja es importante para que el cachorro no juegue ni muerda el empapador). Este será el primer lugar de la casa que deberá pisar el cachorro cuando llegue y no debemos dejarle moverse fuera de ese espacio hasta que haga sus necesidades sobre él. Podemos ofrecerle agua o comida para sugestionarle. Cuando esto pase, debemos felicitarle mucho por su gran logro y premiarlo. A continuación montaremos la bandeja para empapadores con un empapador nuevo que tenga atrayente de micción pulverizado sobre él y lo pondremos en el sitio en el que el cachorro ha hecho sus necesidades

Estar atento a sus gestos
La mejor forma de enseñar a un perro es adelantándonos a sus intenciones para poder evitar que cometa el error en vez de corregirle una vez que ya lo ha hecho mal. Para ello debemos saber leer bien el lenguaje de su cuerpo y si vemos que nuestro cachorro comienza a olisquear el suelo, se aparta o empieza a dar vueltas es la señal: está a punto de hacer sus necesidades. En ese momento debemos distraerle llamándole o haciendo algún ruido para que se interrumpa y nos de tiempo a llevarlo al empapador para que se alivie. En cuanto haga sus necesidades, le premiaremos.

Atentos cada vez que come y bebe o se despierta
Los cachorros tienen una vejiga muy pequeña y se llena enseguida, por eso debemos debemos procurar llevarlo a su zona o sacarlo a pasear (si ya puede) cada vez que haga una siesta o coma y beba. De esta manera nos adelantamos a su tendencia y nos aseguramos que lo hará bien para premiarlo y que vaya entendiendo qué esperamos de él.

Corregirlo
La corrección de un perro siempre debe hacerse cuando se le caza realizando el acto de su mala acción, es decir, no podemos reprenderle si nos encontramos el regalito una vez ya está hecho. De todas formas, no está recomendado castigar a un perro cuando está aprendiendo a controlarse. Está muy extendido regañarle e incluso ponerle su hocico sobre sus necesidades para enseñarle lo que está mal pero esto puede ser contraproducente. Castigando así, podríamos crearle una tendencia a la coprofagia o que el cachorro entendiera erróneamente que no debe hacer sus necesidades delante nuestra, algo que precisamente queremos que haga pero cuando estemos de paseo en la calle. Si vemos que esta haciendo sus necesidades fuera de la zona acordada, bastará con decirle un contundente NO y recolocarlo para que termine su acción en la zona correcta. Si conseguimos que termine de hacer sus necesidades en la zona correcta, debemos premiarle.

Premiar siempre que lo hace bien
Esto es básico a la hora de educar a nuestro Australian Cobberdog. Toda buena acción debe ser recompensada, por eso siempre que haga sus necesidades en su lugar debemos felicitarlo mucho.

Limpiar bien las zonas erróneas
Los perros se sienten sugestionados cuando huelen un lugar en el que antes se ha orinado o defecado, por eso si queremos evitar que se repita el error debemos limpiar en profundidad la zona donde anteriormente ha hecho sus necesidades para que esto no se repita.

 


Fijarnos en sus horarios
Si somos constantes en los horarios de comer, beber y descansar, es muy probable que el cachorro regule su organismo y necesite hacer de vientre a horas más o menos fijas. Si somos capaces de observar esta pauta, nos será más fácil predecir cuando necesitará ir al baño.

Mi perro no quiere hacer sus necesidades en la calle


Suele pasar que cuando un perro aprende a hacer sus necesidades en el empapador, cuando nos iniciamos en los paseos, el perro se espera a llegar a casa para hacer sus necesidades. Si vemos que esta pauta se repite, hay que armarse de paciencia y cuando vayamos a terminar el paseo y abramos la puerta de la casa debemos dar la vuelta y volver con el perro a la calle para seguir paseando. El perro que ya estaba sugestionado a que iba a volver a la casa y hacer sus necesidades, se verá en la situación de no poderse contener y tendrá que hacer sus necesidades en la calle. Entonces debemos premiarle mucho.

Mi perro no quiere usar los empapadores


El perro debe aprender a usar los empapadores, y eso se consigue simplemente premiándole cuando haga en ellos sus necesidades. Para eso, debemos estar atentos para que cuando vaya a aliviarse, podamos llevarle justo antes allí donde está el empapador para que se relaje en él y podamos premiarle. Poco a poco irá asociando que ese es el lugar donde debe hacer sus necesidades. Utilizar los atrayentes de micción sobre los empapadores también predispone al cachorro a utilizar el empapador con ese cometido.

Mi perro aprovecha cuando no miro


Es habitual que un perro aproveche cuando no le estamos prestando atención para hacer sus necesidades donde no debe. Al no encontrar en nosotros una distracción, se relaja y busca un lugar  cualquiera donde aliviarse. Para evitar que esto pase, lo más aconsejable es que cuando no podemos prestarle atención, mientras no aprenda a controlar sus impulsos, permanezca en su parque donde tendrá la bandeja con el empapador. Con un espacio reducido, es muy difícil que falle si quiere hacer sus necesidades.

Información y consultas sobre el Australian Cobberdog

Contacto