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Cuando se trata de jugar con tu perro y ejercitarlo, existe todo un mundo más allá del típico tirar de la cuerda o lanzarle la pelota una y otra vez. Canicross, natación para perros, agility… Son muchas las disciplinas deportivas pensadas por y para nuestros amigos peludos. Y es que mantenerse activos a través del ejercicio físico es fundamental para la salud de estos adorables animales. ¿Has oído hablar alguna vez del flyball? Se trata de un deporte canino en equipos parecido a un circuito agility pero combinado con la recogida y retorno de la pelota. En esta disciplina se trabajan la coordinación, el trabajo en equipo y la velocidad, y los perros pueden dar rienda suelta a su energía y pasarlo en grande corriendo, saltando y atrapando la bola. Suena bien, ¿a que sí?

1. Origen del flyball para perros
3. ¿Puedo jugar con mi perro al flyball?
4. ¿Cómo enseñar a mi perro a jugar al flyball?
¿Conoces el origen de este original deporte para perros? ¡Vamos con un poquito de historia! El flyball para perros lo inventó de forma bastante involuntaria un californiano llamado Herbert Wegner en los años 70. Sucedió cuando, harto de lanzarle la pelota sin descanso a su perro, decidió diseñar una especie de catapulta que funcionaba de la siguiente manera: cuando su perro presionaba un pedal con la pata, la pelota salía disparada por el aire. Poco a poco, enseñó a su mascota a utilizar esta caja lanzadora, que se popularizó rápidamente entre sus vecinos y amigos. Tiempo después, Wegner patentó su invento como un método de adiestramiento canino y hasta lo presentó en un popular programa de televisión. Hoy en día, el flyball es un deporte para perros muy popular en EE.UU., con más de 16.000 canes inscritos en la North American Flyball Association, pero también en Europa. Además, se trata de un deporte con unas reglas fijas que, eso sí, pueden variar en cada país.
El funcionamiento del flyball para perros es aparentemente sencillo, pero tremendamente divertido y motivador para los peludos que participan. En cada país, la normativa puede ser ligeramente diferente, pero existen unas reglas básicas. Se trata de una carrera de relevos que se corre en dos equipos, cada uno de ellos formado por 4 perros y sus 4 guías. Gana el juego el equipo que consiga que las 4 mascotas terminen el recorrido en menor tiempo y sin cometer faltas.
Pero, ¿qué tienen que hacer los perros en el juego del flyball? Todo comienza con un semáforo rojo, que pasa ámbar y, finalmente, a verde. Tras esta señal, el primer perro debe salir corriendo y recorrer los 15 metros que separan la línea de salida de la caja de pelotas. Por el camino, se encontrará 4 obstáculos que deberá saltar sin detenerse. Al llegar a la caja, que actualmente tiene la forma de una especie de rampa de skate, el perro tiene que saltar sobre ella para accionar el mecanismo que libera la pelota, cogerla y realizar el camino de vuelta sin frenar para alcanzar la meta y que el segundo perro tome el relevo para repetir el circuito.
Se consideran faltas que al perro se le caiga la pelota de la boca, que salga antes de tiempo, que no salte todos los obstáculos o que no devuelva la pelota, por ejemplo. En el juego, los miembros del equipo que realizan el recorrido completo (con los 4 perros) en 24 segundos o menos, reciben 25 puntos cada uno. Si lo recorren en un tiempo de 24 a 28 segundos, se llevan 5 puntos. La menor puntuación, de un solo punto, es para el equipo cuyos perros han superado el juego en un tiempo de 28 a 32 segundos. El equipo de flyball que obtenga la mejor puntuación al final de todas las rondas se proclamará campeón.
Uno de los aspectos que más nos gustan del flyball es que se trata de un deporte muy inclusivo. Pueden participar todos los perros, independientemente de su raza o tamaño. De hecho, la altura de los obstáculos se adapta a la envergadura del perro más pequeño. Sin embargo, aunque cualquier perrete es bienvenido en esta disciplina, no todos los perros disfrutarán de este ejercicio tan intenso. Algunas mascotas son más tranquilas y no necesitan una actividad tan fuerte, mientras que a otras no les interesa mucho la pelota. Estos son los requisitos que debe cumplir tu peludo para jugar a flyball:
Si tu peludo cumple con todas las características que hemos enumerado y te apetece mucho probar el flyball con él, lo mejor es que contactes con alguna asociación de tu zona. Normalmente, estos grupos tienen su propio entrenador de flyball que os ayudará a ti y a tu perro a familiarizaros con la mecánica del juego. Si tu perro ya ha practicado agility anteriormente, tendrá mucho trabajo de aprendizaje adelantado, ya que no tendrá problemas para saltar obstáculos. De lo contrario, es buena idea que comiences a practicar con él en casa con objetos de poca altura. La mejor forma de enseñar a tu perro a saltar obstáculos es pedirle que se quede quieto y, desde el otro lado del objeto, atraerlo con un juguete o un poco de comida. Cuando haya saltado y vaya hacia ti, recompénsalo con algo todavía aún más interesante, como una chuche. Poco a poco, conforme veas que tu perro avanza en el aprendizaje, puedes añadir obstáculos de mayor altura.
Otro truco que deberá aprender tu peludo es el de girar sin frenar. Para ello, puedes practicar colocando un palo en el suelo o con un árbol finito de la calle. Crea una orden clara, como “gira”, y dísela mientras lo incentivas con tus gestos y un premio a rodear el obstáculo. Para que no se frene, deberás lanzar otra chuche en la dirección hacia la que corre, es decir, hacia ti.
Por lo demás, te recomendamos contar con el consejo del entrenador de flyball, que ayudará a tu perro a familiarizarse con la caja, con la pista y el resto de elementos de la práctica de este divertido deporte. Y, recuerda, más allá de la competición, lo realmente importante de jugar a flyball con tu perro es compartir un momento divertido juntos. Este tipo de prácticas reforzarán todavía más vuestro vínculo tan especial. ¡A disfrutar del flyball!