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¿CÓMO PROTEGER A MI PERRO DE LOS PARÁSITOS?


 Es muy importante invertir en la desparasitación de tu Australian Cobberdog ya que así les estaremos protegiendo a ellos y a toda la familia

LA DESPARASITACIÓN EXTERNA

Los parásitos externos son más conocidos ya que sí resultan visibles y son fácilmente detectables. Los principales son las pulgas y garrapatas, aunque también son frecuentes los ácaros que por su tamaño no podemos verlos pero provocan picor e incluso sarna en nuestro perro. Los meses de calor es cuando más proliferan y la cantidad de pelo que recubre el cuerpo de nuestras mascotas los convierte en el hogar ideal para estos parásitos que pueden adherirse a su piel saltando directamente desde el suelo a su pelo sin que nos demos cuenta. Es muy importante mantener continuamente protegidas a nuestras mascotas ya que estos parásitos a menudo son transmisores de enfermedades o pueden provocar problemas de salud que pueden afectar tanto a nuestro perro como a los humanos.

Cómo proteger de parásitos externos

En DOGKING recomendamos habitualmente el uso combinado de pipeta y collar anti-parasitario



PIPETAS

Las pipetas son pequeños dosificadores de un producto desparasitante de alta concentración. Se aplican mensualmente sobre la piel del perro y protegen contra parásitos y mosquitos transmisores, según la marca. 

COLLARES

El collar actúa en combinación con otros medios de desparasitación externa. Debe estar ajustado a la piel, sin ahogar, para que haga efecto. Su duración oscila entre los 5-12 meses según la marca.

COMPRIMIDOS

Se aplican como un medicamento y son recomendables en aquellos casos en los que otros medios de desparasitación provoquen reacciones alérgicas al perro o a la familia. No protege contra los mosquitos transmisores de parásitos.

SPRAY

No son muy utilizados ya que se aplica sobre el perro y suelen ensuciar su pelaje, algo poco deseable para un pelo largo como el del Australian Cobberdog. Son recomendables para usar en combinación con otros medios desparasitantes en lugares donde haya una alta concentración de parásitos. 

¿Cómo se pone una pipeta?

A continuación te explicamos cómo aplicar las pipetas y qué debes tener en cuenta si lo aplicas sobre un cachorro o sobre un perro adulto. Es muy importante utilizar la pipeta adecuada para el peso del perro y aplicarla puntualmente cada mes.


Descubre qué es la desparasitación y por qué es importante realizarla a tu perro Labradoodle Australian Cobberdog

CÓMO APLICARLO:

La pipeta debe aplicarse en 3 puntos sobre el lomo, siguiendo la columna desde la cruz (encima de los hombros, lo que sería la nuca del perro) hasta la mitad de la espalda, apartando el pelo y poniendo el producto sobre la piel. No se debe aplicar cerca de la cola ya que el perro podría llegar a lamer el producto.


Advertencias:

  1. Se recomienda manejar estos productos con guantes desechables, ya que el producto es tóxico. Si no los usas, deberás lavarte bien las manos después de aplicarlo.
  2. Si nuestro perro es nervioso mejor contar con ayuda para inmovilizarlo, teniendo en cuenta que la pipeta se aplica sobre el lomo, por lo que no podemos dejar que se tumbe boca arriba en ese momento.
  3. La pipeta va puesta directamente sobre la piel, para lo que debemos apartar bien el pelo en la zona de aplicación.
  4. Tras la aplicación hay que tener cuidado con que el perro no se frote, pues podría así eliminar parte del producto. También debemos tener cuidado con tocarlo nosotros mientras no esté seco el líquido. Poner la pipeta por la noche puede ser buena idea.
  5. No debemos bañar a un perro tras ponerle la pipeta, ni dos días antes ni dos después para conseguir la máxima eficacia, aunque hay algunas pipetas que sí permiten su aplicación el mismo día del baño (consultar prospecto). Errores de este tipo pueden hacernos pensar que la pipeta no ha funcionado cuando en realidad se trata de un fallo de administración.

LA DESPARASITACIÓN INTERNA

Al proteger internamente a nuestra mascota estaremos evitando que se instalen en su cuerpo los parásitos intestinales. Existen varios tipos pero los más frecuentes son los nematodos, tenias y cestodos; todos ellos transmisibles a las personas.

Los perros pueden contraer estos parásitos sin gran esfuerzo, simplemente al olfatear el suelo y lamerlo, al ingerir algo que ya contenga ese parásito o a través de la picadura de un mosquito infectado por el parásito. Estos parásitos no suelen ser visibles por lo que la única forma de detectarlos es mediante un análisis de heces. Podemos sospechar que nuestro perro tiene parásitos internos si pierde peso y apetito, vomita, su pelo se cae y deja de brillar o no excreta correctamente.

Para proteger a nuestro Australian Cobberdog de estos parásitos contamos con tabletas comestibles que se administran una vez cada tres meses.

LA LEISHMANIOSIS

La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria que se transmite a través de la picadura del flebotomo (una especie de mosquito) y su gravedad afecta enormemente a la calidad de vida del perro afectado pudiendo provocar incluso su muerte. Hasta hace unos años, la leishmaniosis se extendía sólo en zonas cálidas. Sin embargo, el aumento global de la temperatura ha provocado que el flebotomo que transmite la enfermedad ahora se extienda ampliamente allí donde no era frecuente. 

Los animales afectados por el protozoo de la leishmania suelen presentar síntomas de abatimiento constante, adelgazamiento, crecimiento desmedido de las uñas, caída del pelo y problemas de piel. A pesar de los múltiples estudios realizados entorno a esta enfermedad, aún no existe una cura para la leishmaniosis y actualmente sigue siendo mortal.

Es por esto que la clave está en prevenir el contagio. Para ello contamos con collares y pipetas que nos ayudan a repeler al mosquito que propaga la enfermedad. Por otra parte, podemos prevenir la enfermedad administrando un jarabe y poniéndole a nuestro perro la vacuna contra la leishmaniosis. Se ha demostrado que juntos, jarabe y vacuna, aumentan enormemente la efectividad contra los flebotomos.

LA FILARIOSIS

La filariosis Canina es la enfermedad producida por unos parásitos en forma de gusano que crecen en el interior del organismo y se alojan en diferentes órganos pudiendo producir la muerte si la infección es masiva en corazón o los pulmones.

La Filariosis aparece cuando un vector (que puede ser un mosquito, pulga o garrapata) pica a un animal infectado. Al chupar su sangre, se lleva con ella las larvas de la filaria y en cuanto pica a otro animal sano, le contagia la enfermedad.

Una vez el animal es infectado por las filarias, los síntomas no se manifiestan hasta 6 meses más tarde, cuando el gusano se instala en el sistema linfático y los diferentes órganos del cuerpo como pueden ser la piel, los ojos, el riñón, o los más graves: los pulmones y el corazón.

Si se corrobora que el perro está infectado, es necesario ponerlo en tratamiento con un producto parasiticida y atender a los órganos que se hayan visto expuesto a esta parasitos para restaurar su funcionamiento natural.

Si el perro no está infectado, lo más recomendable para su prevención es el uso de antiparasitarios externos como el collar, las pipetas, y la Vacuna anual de la Filariosis Canina.

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