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¿CÓMO DEBO ALIMENTAR A MI CACHORRO?


La salud de un perro depende de varios factores, y uno de los más importantes es una alimentación equilibrada y adecuada para el estilo de vida que tiene

La importancia de una buena alimentación

Los perros necesitan, como nosotros, alimentos sanos y de calidad para crecer y sostener las funciones corporales que va a desarrollar a lo largo del día. Una comida rutinaria es lo que mejor soporta el sistema digestivo del perro. Por lo general, el perro tolera mal el cambio de dieta, lo que significa que si vamos variando continuamente lo que ofrecemos a nuestro perro para comer lo más probable es que le provoquemos un desajuste digestivo con flatulencias y diarreas e incluso un cuadro de gastroenteritis. Es por ello que lo más recomendable es elegir el tipo de comida que vamos a ofrecer a nuestro perro y, si la tolera bien, procuremos no cambiarle el hábito de comer siempre ese tipo de comida.

Se podría afirmar que en cuanto a alimentación canina, el pienso es el alimento más extendido en la actualidad y el que más variantes presenta. La gran ventaja del pienso es que es fácil de adquirir, se conserva y almacena muy bien, no mancha y no requiere ningún tipo de preparación. Lo más importante a la hora de elegir un pienso es prestar atención a su calidad, que viene dada por los ingredientes y el procesado de las croquetas. Un pienso de alta calidad no es barato, y aunque se puede encontrar pienso barato en el supermercado, sus ingredientes suelen ser de tan baja calidad que es desaconsejable de manera rotunda. Los piensos de alta calidad no utilizan harinas, entre sus ingredientes está la carne o el pescado fresco, no tiene sucedáneos y en sus ingredientes son escasos los cereales, maíz o soja.

La proteína de salmón y su importancia en la salud del Australian Cobberdog


En DOGKING tratamos de conocer cada día mejor a nuestros perros y estamos continuamente investigando su genética, comportamiento y las situaciones que se encuentran a diario las familias que viven con uno de nuestros Australian Cobberdog. Analizando los resultados obtenidos en los distintos estudios genéticos que hemos realizado, hemos implementado el salmón como fuente única de proteína en la alimentación de nuestros Australian Cobberdog ya que la proteína de salmón le sienta especialmente bien además de ayudarle a mantener bonito su largo manto.

Estos estudios indican que la proteína que mejor digiere el sistema digestivo del Australian Cobberdog es la proteína de salmón. Los estudios genéticos también han permitido verificar que ayuda a mantener su pelaje fino, brillante, suave y sedoso gracias a su alto contenido en omega-3. Además, el omega-3 presente en la proteína de salmón ayuda a mantener intenso el color de su manto.

La alimentación de tu perro Labradoodle Australian Cobberdog es muy importante y aquí te explicamos cómo darle siempre lo mejor

EL PERRO NO SE ALIMENTA COMO LOS HUMANOS

Existen muchas diferencias a la hora de alimentarnos perros y humanos, y debemos tenerlo claro a la hora de ofrecerle alimento ya que no podemos basarnos en nuestros conocimientos de alimentación como criterio para garantizar una comida de calidad a nuestro perro. El humano cambia su alimentación en cada una de sus comidas sin problema, pero si su aparato digestivo estuviera concebido como el del perro, esta variación alimenticia permanente le produciría una constante diarrea.

Los perros no toleran bien los cambios de alimentación, por ello es importante que bajo ningún concepto se le cambie de forma brusca sus rutinas alimentarias o provocaremos al perro fuertes desordenes alimenticios con vómitos y diarrea. El aparato digestivo del hombre representa el 10% de su peso corporal, mientras que el perro solo es entre un 2,7% y un 7% (según el tamaño), eso explica que sea más fácil para el humano digerir elementos más variados.

Siempre debemos evitar dar de nuestra comida al perro, y limitarnos a ofrecerle su pienso o alguna golosina para perros de buena calidad, de forma ocasional. Si en algún momento tuviéramos la necesidad de cambiar la marca del pienso a la que está habituado, debemos hacer un cambio progresivo. Durante una semana iremos introduciendo cada día una porción cada vez mayor del nuevo pienso hasta que el porcentaje del nuevo pienso sea total.

Alimentos prohibidos

Otra de las grandes diferencias que apreciamos en la alimentación entre perros y humanos es que hay varios ingredientes que los humanos podemos comer y son beneficiosos para nuestro organismo, y para el perro están completamente prohibidos pues pueden causarle incluso la muerte:

  • Medicamentos humanos: Algunos fármacos, como el ibuprofeno, pueden provocar la muerte de nuestro perro incluso si la dosis es muy baja. Medica sólo a tu perro con aquello que le prescriba su veterinario. 
  • Aguacate: Provoca vómitos y diarrea.
  • Huesos cocinados: Provoca laceración estomacal.
  • Nueces: Provoca daño en el sistema nervioso y a los músculos.
  • Alcohol: Provoca intoxicación, coma, incluso muerte.
  • Pasas y uvas: Provoca fallo renal.
  • Cebolla y ajo: Provoca daño celular y anemia.
  • Grasas: Provoca pancreatitis.
  • Lácteos: Provoca diarrea.
  • Setas: Provoca shock circulatorio.
  • Semillas de manzana: Convulsiones, hiperventilación o dificultades para respirar.
  • Cafeína: Vómitos, diarrea, taquicardia y espasmos.
  • Masas fermentadas:  Gases y problemas intestinales.
  • Chicles y caramelos: Provoca fallo renal, hipoglucemia, incluso muerte.
  • Chocolate: Provoca problemas para el corazón y el sistema nervioso, incluso muerte.

¿Qué hacer si mi cachorro Australian Cobberdog no come todo lo que debería?

La alimentación de tu perro Labradoodle Australian Cobberdog es muy importante y aquí te explicamos cómo darle siempre lo mejor


Los cachorros deben comer 3 veces al día la dosis correspondiente a su peso. A medida que el perro crece, la cantidad de comida que necesita va aumentando progresivamente. Si hay dudas sobre cuánto se debería aumentar la dosis, debemos consultar con el veterinario. Si se percibe que el cachorro con las cantidades recomendadas está muy delgado o está cogiendo demasiado peso, debería consultarse con el veterinario el cambio de cantidades.

Es muy importante mantener una rutina en las horas de la comida y ponerle de comer siempre a las mismas horas y no dejarle el plato más de 15 minutos (salvo que veamos que está comiendo pasados esos 15 minutos y simplemente va lento). De esta manera le estamos enseñando al cachorro que debe comer en ese momento o no volverá a comer hasta la próxima toma. Estas pautas son muy importantes porque si le permitimos que tenga el plato lleno de comida siempre disponible, la comida pierde atractivo y además no seremos capaces de saber cuánto ha comido.

A diferencia de otras razas, el Australian Cobberdog no suele mostrar un apetito muy voraz y es habitual que las familias encuentren algunas dificultades para que el cachorro coma la dosis que le correspondería. No es que no les guste su comida, más bien ocurre que lo que hay a su alrededor les resulta más interesante, como los juguetes o los mimos. Generalmente, los primeros días de la adaptación al nuevo hogar no suelen comer mucho. No pasa nada si no se termina una toma entera o decide no comer en una de las 3 tomas, pero si se convierte en algo habitual o si lleva varias tomas sin comer, debemos incitarle a que coma su pienso. 

No hay una fórmula para todos los cachorros: 

    • Si queremos incitarle a comer, suele ser una buena estrategia esconder entre el pienso algunas golosinas pequeñas para perros, de repente el pienso se convierte en un juego de encontrar el premio y lo hace mucho más atractivo. Es importante que el premio esté compuesto por la misma proteína que el pienso del cachorro, así evitaremos desordenes gastrointestinales. Es recomendable esperar a que el cachorro esté adaptado al hogar antes de introducir las golosinas en su comida.
    • También les suele pasar a los cachorros que se cansan de masticar, por eso humedecer el pienso con un poco de agua para que se ablande también puede funcionar.
    • A algunos cachorros hay que incitarlos a comer primero un poco, y una vez abierto el apetito ya siguen comiendo por sí mismos. Ofrecerle el pienso en la mano o dejando algunas croquetas sueltas por el suelo suele provocarles para que empiecen a comer.
    • Si es un perro con muy poco apetito y ya ha superado el periodo de adaptación al nuevo hogar (1 semana y media, aproximadamente) también se puede probar a mezclar el pienso con un poco de paté para perros o comida semihúmeda (latas), aunque si esto funciona es probable que se acostumbre a ello y si alguna vez le servimos pienso a secas no se lo quiera comer. 


Por lo general, si pasa más de un día y el cachorro no ha comido nada incluso incitándole a ello, sería aconsejable llevarlo al veterinario, ya que puede ser signo de que algo no está bien y es conveniente una revisión. En este caso, recomendamos guardar una muestra de heces para llevarla al veterinario, ya que le puede ser muy útil para descartar posibles problemas digestivos.

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