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La medicina natural ha ganado popularidad en los últimos años gracias —entre otros beneficios que reportan sus pacientes— a su enfoque holístico y a la ausencia de efectos secundarios. Dentro de esta medicina holística, seguro que en alguna ocasión has oído hablar de las flores de Bach. Pero, ¿conoces en qué consisten exactamente y sabías que también se pueden utilizar en mascotas? Esta terapia alternativa floral y totalmente natural fue desarrollada en 1928 por el médico inglés y experto en farmacobotánica Edward Bach. Tras estudiar numerosos activos vegetales, Bach definió 38 esencias florales y de hierbas indicando su poder curativo para cada dolencia.

Es importante aclarar que las flores de Bach no son un fármaco, sino que se trata de extractos altamente diluidos que trabajan a nivel energético. Esta terapia natural, siguiendo el enfoque de la medicina holística, entiende que cualquier desequilibrio físico tiene su origen en las emociones, sobre las que actúan estas esencias florales. En perros, la veterinaria holística hace uso de las flores de Bach para tratar alteraciones del comportamiento y mejorar el estado de ánimo. Estas soluciones florales pueden usarse también en gatos, aves, cobayas y todo tipo de animales, ya que son totalmente inocuas, no presentan efectos secundarios ni interfieren con otros tratamientos.
1. ¿Qué problemas tratan las flores de bach en perros?
2. Beneficios de las flores de bach en perros
3. Cómo administrar las flores de bach a tu perro
4. ¿Las flores de bach funcionan por el efecto placebo?
La terapia floral de Bach se utiliza en la veterinaria holística para abordar todo tipo de dolencias físicas y de comportamiento, ya que tras ellas subyace una causa emocional. Los perros, como nosotros los humanos, conforman su temperamento en base a su herencia y a sus experiencias vitales. En ocasiones, nuestros mejores amigos se enfrentan a vivencias traumáticas que afectan a su comportamiento de por vida. Otras veces, es la desinformación de sus dueños la que crea un ambiente estresante que favorece la aparición de trastornos de la conducta. Como tutores y compañeros, resulta muy duro ver sufrir a nuestros perros en determinadas situaciones, y aquí es donde las flores de Bach pueden ayudar. La terapia floral se puede aplicar en perros con estos problemas, aunque existen muchos otros.
Nerviosismo
Miedo o fobias
Alteraciones del sueño
Conductas destructivas
Depresión
Estrés por separación
Las flores de Bach ayudan a aliviar estados emocionales negativos y problemas físicos en nuestras mascotas. Estas emociones pueden llegar a ser muy intensas para nuestros perros, que al no conseguir gestionarlas correctamente, seguramente presenten conductas indeseadas o altos niveles de estrés que les provocan mucho sufrimiento. Las 38 esencias florales de Bach se combinan en fórmulas magistrales elaboradas específicamente para cada paciente perruno, ayudando a mejorar diferentes dolencias, ya sean emocionales o físicas con un origen emocional.
Estos son algunos de los beneficios de las flores de Bach en perros:
Reducen el estrés: Los perros son animales de costumbres que, cuando ven alterada su rutina, pueden experimentar mucho nerviosismo. Situaciones como una mudanza, un viaje en coche, la entrada de una nueva mascota en casa o los fuegos artificiales, pueden disparar los síntomas de estrés en el organismo de tu perro. Algunas flores que se suelen utilizar para tratar el estrés en perros son la White Chestnut, la Aspen o la Vervain.
Aumentan la confianza: Ya sea por el motivo que sea, algunos perros se muestran muy desconfiados, retraídos y miedosos ante situaciones o personas nuevas, hasta el punto de afectar a su socialización y bienestar en el día a día. Para estos casos, funcionan muy bien las flores Larch, Gentian y Cerato.
Mejoran el autocontrol: El autocontrol es un aspecto fundamental de la conducta canina que debe trabajarse desde la edad de cachorro. Sin embargo, en ocasiones esto no es posible por diversas circunstancias o se producen situaciones inesperadas que alteran el comportamiento del perro. En estos casos, existen flores de Bach muy útiles para favorecer la gestión emocional y reducir el miedo. Flores como la Cherry Plum pueden ayudar mucho en un proceso de adiestramiento, aumentando la obediencia.
Disminuyen la agresividad: Cuando un perro exhibe una conducta agresiva, resulta evidente que algo no va bien con su salud o entorno. Para tranquilizar estos impulsos agresivos o destructivos en mascotas viene muy bien la flor Holly. En estos casos es recomendable acompañar la terapia floral con el trabajo de un etólogo si es necesario.
Si te interesa probar las flores de Bach con tu perro, te recomendamos que visites a un veterinario holístico para que le prescriba la fórmula más adecuada según la problemática que exista. En la consulta, el profesional te preguntará sobre el temperamento de tu mascota, su entorno, sus rutinas, sus hábitos… Con este enfoque holístico propio de las terapias naturales seleccionará las flores más idóneas para ayudar a tu perro.
Las flores de Bach pueden administrarse de forma tópica u oral, aunque lo más común es que vengan en un frasquito cuentagotas para aplicarlas directamente en la lengua. Pregunta siempre a tu veterinario cuál es la dosis adecuada y el método de aplicación correcto. Elige productos aptos para mascotas y sin ingredientes tóxicos. Aunque la mayoría contienen una pequeña cantidad de alcohol como conservante, si las compras en la farmacia puedes pedir que las preparen sin este componente.
Aunque de manera diluida, las flores de Bach contienen activos vegetales con efectos conocidos sobre el sistema nervioso. Sin embargo, la terapia floral no debe sustituir nunca las visitas al veterinario o al etólogo, quienes podrán determinar si es necesario adoptar otras medidas dentro del tratamiento. Recuerda que educar y socializar correctamente a tu mascota desde cachorro es clave para prevenir trastornos emocionales futuros.
Además, no olvides ofrecerle un estilo de vida equilibrado con buena alimentación, ejercicio, estimulación mental y mucho cariño. Las flores de Bach pueden actuar por sí solas, aliviando problemas físicos y emocionales, o complementar otros tratamientos veterinarios. Lo importante es alcanzar un equilibrio que garantice el máximo bienestar para tu perro. ¡Se lo merece!