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Como mamíferos que son, al nacer, todos los perros se alimentan de la leche de sus madres, que es su única fuente de “comida” durante sus primeras semanas de vida. Pero, ¿qué pasa con la leche de otros animales? La leche de vaca es una de las más consumidas por las personas en todo el mundo, lo que puede llevarnos a pensar que se trata de un alimento saludable para nuestras mascotas. De hecho, tradicionalmente se ha alimentado a perros y gatos con leche de este mamífero. Sin embargo, y aunque sigue existiendo cierta controversia al respecto, lo cierto es que muchos perros tienen dificultades para digerir la leche de vaca, lo que les causa muchas molestias digestivas. Esta intolerancia se debe a un azúcar presente en este líquido que seguro que te suena: la lactosa. La capacidad de procesar este componente es la que provoca que muchos perros no toleren bien la leche, mientras que algunos sí pueden digerirla sin problemas. Entonces, ¿es bueno que los perros beban leche?

1. ¿Por qué a los perros les sienta mal la leche?
2. ¿Por qué algunos perros pueden tomar leche de vaca?
3. ¿Puedo darle leche a mi cachorro?
4. ¿Qué leche puedo darle a mi perro?
5. ¿Qué pasa si mi perro es alérgico a la lactosa?
6. ¿Los perros pueden tomar lácteos?

Cuando nacen, el organismo de los cachorros produce de manera natural una enzima llamada lactasa. Esta se encarga de dividir la lactosa, que es el azúcar presente en la leche, en sus dos componentes: la glucosa y la galactosa, para que se absorban en el intestino y los nutrientes pasen a la sangre. Sin embargo, conforme van creciendo, los perros comienzan a generar mucha menos lactasa, y algunos incluso dejan de hacerlo. Esto provoca que la lactosa pase al intestino sin ser descompuesta, siendo éste incapaz de digerirla correctamente. Por ello, los síntomas habituales son diarrea, vómitos, dolor abdominal o gases.
La intolerancia a la lactosa en los perros es bastante recurrente por los motivos que hemos explicado. Sin embargo, debido a ciertas mutaciones genéticas, algunos peludos no dejan de producir lactasa en toda su vida, por lo que pueden continuar digiriendo sin problemas la leche incluso siendo adultos. La manera más fácil de averiguar si tu perro tolera la lactosa es dándole a probar pequeñas cantidades de leche y observar su reacción. Sin embargo, y a pesar de que la leche de vaca contiene muchos nutrientes, no hay necesidad de alimentar a un perro con ella, ya que siempre estaremos asumiendo cierto riesgo y estos beneficios se pueden obtener de otras fuentes.

Si los cachorros generan suficiente lactasa al nacer, entonces, ¿pueden tolerar la leche de vaca? La respuesta es no, y en este caso, no recomendamos bajo ningún concepto darle este alimento a tu perro. El organismo de los cachorros está preparado para digerir la leche, pero la de su madre. Cada mamífero produce una leche con una composición totalmente diferente a nivel de agua, proteínas, grasas, lactosa, etc., que resulta perfecta y saludable para las crías de esa especie. La leche de vaca, por ejemplo, contiene mucha más lactosa que la de perra, por lo que darle esta bebida a tu perrito podría causarle muchos problemas a nivel digestivo. A ninguna edad es deseable ocasionar molestias a nuestro amigo peludo, pero en sus primeros meses de vida, los perros son muy vulnerables, por lo que un simple cuadro de diarrea podría causarle una deshidratación grave e incluso amenazar su vida. Por otro lado, la leche de perra tiene muchos más nutrientes que la de vaca, así que el perrito nunca llegaría a saciarse y padecería deficiencias nutricionales muy serias.
Si, por el motivo que sea, quieres darle leche a tu perro, lo mejor es que te decantes por la leche de vaca sin lactosa, que viene tratada con lactasa para que se pueda digerir más fácilmente. Esta leche es muy fácil de conseguir en cualquier supermercado hoy en día, ya que las personas tenemos el mismo problema con la disminución de la lactasa en edad adulta que los perros. La leche sin lactosa es más sencilla de procesar para el organismo de tu perro, pero dásela en pequeñas cantidades y no pierdas de vista los posibles síntomas, ya que aún contiene una pequeña cantidad de este componente. Por otro lado, evita por completo darle leche cruda a tu perro. En cuanto a la cantidad de grasa, resulta bastante indiferente darle leche entera, semidesnatada o desnatada, aunque la entera tiene más nutrientes.
Si tienes un cachorro, no le des ningún tipo de leche de vaca, ni siquiera sin lactosa. Lo mejor es que compres leche para cachorros en una tienda especializada y se la des a través de un biberón en la posición natural que adoptaría para mamar de su madre. Evita usar jeringuillas, ya que pueden producir neumonía por aspiración si no se utilizan bien.

Llegados a este punto es importante diferenciar entre intolerancia a la lactosa y alergia a la lactosa. La primera causa trastornos digestivos cuyos síntomas pueden perdurar incluso una vez eliminada la leche de la dieta del perro, mientras que en la alergia, el cuerpo reacciona ante la lactosa como si fuese una amenaza. Si tu perro tiene alergia a la leche, podrías notar que se rasca demasiado, enrojecimiento en su piel y problemas de respiración. Aunque la intolerancia a la lactosa es más frecuente que la alergia, no debemos pasar por alto que la lactosa es un alérgeno recurrente en los perros. Los síntomas de alergia por lactosa en estos animales suelen desaparecer cuando dejan de tomar leche.

Los perros suelen tolerar mucho mejor los lácteos fermentados, como los yogures naturales o el queso curado. El requesón, por ejemplo, es un queso muy suave que tiene un bajo contenido en lactosa, por lo que también es una buena opción. De todas formas, en las tiendas especializadas de animales y tiendas online hay disponibles yogures especiales para perros totalmente seguros para tu mascota siempre que no exista alergia. De esta forma, tu peludo podrá beneficiarse de los nutrientes de la leche (que incluyen proteínas de alto valor biológico, vitaminas A, D, E, B y C, potasio, calcio y otros minerales), y le asegurarás una buena digestión.
En resumen, a la pregunta de si los perros pueden tomar leche, la respuesta es “depende”. Un gran número de perros son intolerantes a la lactosa en distintos grados, por lo que no pueden tomar leche de vaca, ya que sufren muchas molestias a nivel intestinal. Otros, en cambio, siguen produciendo lactasa de manera natural, por lo que podrán tomar leche sin problemas. La leche de vaca no es un alimento necesario ni recomendable en la dieta canina, ya que los nutrientes que aporta se pueden obtener a través de otros alimentos sin riesgo o con un pienso de buena calidad.
Si quieres darle leche a tu mascota, hazlo en pequeñas cantidades, permanece atento a sus síntomas y elimina esta bebida de su dieta si le causa cualquier problema. Recuerda que la leche no debe ser un alimento habitual ni la base de la alimentación de tu perro en ningún caso. Y ya sabes, no olvides ofrecerle a tu peludo un alimento de calidad que cubra todas sus necesidades energéticas y nutricionales para cuidar de su salud.