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Seguro que alguna vez has visto a dos perros peleándose en el parque o incluso tu mascota ha sufrido en sus propias carnes el ataque de otro perro. ¿Sabes realmente cómo actuar en esta situación de alta tensión? Aunque los perros son animales por lo general con un instinto depredador, no está en su naturaleza agredir a miembros de su propia especie. En los ataques de perros a otros perros el motivo casi siempre tiene que ver con una malinterpretación de las intenciones o, en otras palabras, con un fallo de comunicación.
Los perros cuentan con un sofisticado sistema comunicativo basado en feromonas y en el lenguaje corporal. En ocasiones, algunos animales pueden entender erróneamente gestos u olores y reaccionar agresivamente. Por ejemplo, los cachorros suelen mostrarse demasiado invasivos al relacionarse con otros perros, ya que todavía no han completado su socialización ni su aprendizaje del código de conducta canino. Esta impulsividad al acercarse a otros perros puede causar molestias y reacciones reactivas. En otros casos, existen perros que no han recibido una correcta educación o no han sido bien socializados y desconocen estas “normas” de comportamiento. También puede ocurrir por características anatómicas, como a las razas a las que, lamentablemente, les amputan la cola. La posición del rabo expresa mucha información, por lo que puede dar lugar a malentendidos con otros perros. Por último, ciertas enfermedades provocan un cambio en el olor del animal, lo que puede desconcertar y ser percibido por una amenaza por otros compañeros de especie.
1. Un perro viene a atacar a mi perro, ¿qué hago?
• Localiza al dueño del otro perro
• Qué hacer después del ataque
2. ¿Puede mi perro sufrir un trauma si ha sido atacado?
Ahora que ya conoces los motivos por los que un perro puede atacar a otro, es importante que sepas qué hacer si en algún momento te encuentras en esta situación. Tan importante es saber cómo actuar, como aquello que no debes hacer bajo ningún concepto, ya que podrías empeorar la situación y hasta salir herido. Veamos algunos consejos para reaccionar correctamente ante el ataque de un perro a nuestra mascota.

En la mayoría de los casos, los perros avisan antes de atacar. Hay varias señales que pueden hacerte desconfiar de un perro que interactúa con el tuyo, lo que te ayudará a evitar el ataque. Esto es vital para tu mascota, ya que le ahorrarás pasar por un momento muy desagradable que podría causarle heridas y traumas. Nunca subestimes el peligro de una pelea entre dos perros ni creas que porque un perro sea más grande que su víctima no la va a atacar.
Si observas que el otro perro gruñe enseñando los dientes, emite ladridos cortos y repetitivos y todo su cuerpo y su cola están en tensión, tómalo como una alerta roja. Estas señales son la última advertencia que lanza un perro antes de atacar. En este momento, debes llamar a tu perro para que acuda a ti. Por situaciones cómo esta es tan importante enseñar la señal de llamada a tu mascota lo antes posible en su proceso de adiestramiento, así evitarás cualquier situación de riesgo para ella simplemente pidiéndole que vuelva contigo. En este momento de emergencia, puedes incentivar con un snack o enseñarle su juguete para asegurarte de que regrese junto a ti.

Sabemos que es muy complicado controlar los nervios en una situación de ataque a tu perro, especialmente si el “agresor” es de gran envergadura y se muestra muy feroz. Pero, créenos, ponerte a gritar, a llorar o intentar agredir al otro perro no ayudará en nada. Si el ataque a tu mascota es inminente, mantén la calma. Compórtate con la mayor naturalidad y tranquilidad posibles, evitando elevar mucho la voz o moverte agitadamente. Tampoco estires de la correa, ya que sólo aportarás más tensión a este momento ya de por sí tan delicado. Coger a tu perro en brazos no es una buena idea, ya que se lo estarás poniendo en bandeja a su atacante, que podrá morderle fácilmente sin que este se pueda defender. Por supuesto, no trates de herir al otro perro lanzándole cosas ni te interpongas entre los dos animales, ya que solo empeorarás las cosas y hay muchas posibilidades de que salgas herido.

Entonces, ¿qué debemos hacer si un perro ataca a nuestro perro? Lo más recomendable es tratar de distraer al atacante con algún sonido como un silbido o el claxon de un coche. Luego, apartaremos inmediatamente a nuestra mascota del perro agresor. También puedes intentarlo dando palmadas o haciendo algún sonido raro con la voz, pero intenta que esta señales sean lo más calmadas posibles y no añadan tensión a la situación. Se trata de emplear métodos de distracción de menos a más intensos para evitar empeorar las cosas.

Tanto si estás en el parque o en la calle, es muy importante que trates de localizar al propietario del perro que está atacando a tu mascota. Él podrá tratar de llamar a su perro, distraerle o, en última instancia, coger a su perro por detrás para sujetarle y apartarle. Si tu perro se ha enzarzado en la pelea, puedes hacer lo mismo con él, pero antes, prueba con la señal de “suelta” o “quieto” para que detenga su actitud. Si tu perro está bien educado, algo muy importante para su salud física y mental, seguramente te obedezca y se retire. Otra opción, si ambos animales se tienen agarrados y no se sueltan, es coger de las dos patas traseras a cada uno de los perros para provocar que pierdan el equilibrio y, automáticamente, suelten la mordida.

Si tu perro ha sufrido un ataque, seguro que se sentirá muy asustado y nervioso. Trata de tranquilizarlo hablándole con suavidad, acariciándolo y ayudándolo poco a poco a recuperar la normalidad. Revisa su cuerpo en busca de heridas y llama a tu veterinario de urgencias si tu perro está malherido. Si no observas nada grave, te recomendamos igualmente un chequeo para descartar daños internos. Además, el veterinario podría realizarle analíticas de sangre a tu perro para comprobar que su agresor no le haya transmitido la rabia. Si cuentas con la colaboración del dueño del otro perro, podéis ir juntos al veterinario para que le muestre la cartilla de vacunación al profesional.
También tienes que saber que si el propietario del otro perro ha incumplido alguna norma, como no llevar sujeto con correa a su perro o negarse a facilitarte sus datos, estás en tu derecho de denunciar. Puedes llamar a la policía en el momento del ataque si surgen conflictos con la persona responsable del animal agresor.
Un ataque de este tipo supone una situación de gran estrés para tu mascota. Es normal que en los siguientes días tras la pelea lo notes más retraído o tímido con otros perros, pero si ves que esta actitud se dilata en el tiempo, deberías contar con la ayuda de un etólogo o adiestrador, ya que tu mascota podría sufrir algún trauma y es tu responsabilidad ayudarlo a transitarlo y superarlo.
Si un perro ataca a tu perro, también tú puedes desarrollar un pequeño trauma y sentir miedo a que vuelva a pasar. Esto puede llevarte a evitar que tu mascota se relacione con otros animales o a tirar de la correa cada vez que se acerque a otro perro. Vigila este tipo de comportamientos y trata de relajarte si no quieres causarle un trauma aún mayor a tu perro. Si le transmites tensión a tu peludo cada vez que se relaciona con otro perro, harás que perciba estas interacciones como amenazas, lo que puede llevarle a desarrollar conductas nerviosas y acabar propiciando justo lo que intentas evitar: el ataque de otro perro.
Incluso si tu perro es el más obediente y educado del mundo, siempre pueden surgir problemas con otros perros. Por eso, es súper importante que trabajéis juntos la señal de llamada, ya que te ayudará a prevenir y evitar peleas y riesgos de todo tipo. Así podréis continuar disfrutando de un montón de paseos agradables y tranquilos juntos.