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Que tu perro se lama las diferentes partes de su cuerpo es algo totalmente normal. Lo hace para acicalarse, retirar el resto de suciedad e incluso para relajarse puntualmente. El problema llega cuando el lamido se torna compulsivo, centrándose en zonas concretas, que pueden ser las patas, la cola, los codos… Si tu mascota lame insistentemente una parte de su anatomía, sin duda es señal de que existe un problema subyacente que debes identificar y tratar. Este lamido excesivo, independientemente de cuál sea la causa, puede partir el pelo del animal, causar alopecias, originar irritación en la piel e incluso heridas.

1. Causas del lamido compulsivo en perros
2. ¿Qué pasa si mi perro se lame excesivamente?
3. Mi perro se lame sin parar las patas, la cola o los genitales
4. ¿Qué hago si mi perro se lame insistentemente?

Cuando un perro se lame constantemente las patas, la base de la cola o cualquier otra zona de su cuerpo puede existir una causa física o psicológica. En algunas ocasiones, el lamido estará originado porque existe una sensación de picor o molestia, que puede originarse a raíz de una infección por pulgas, hongos, alergias a plantas, productos o alimentos, dolor, lesiones musculares u óseas, heridas, falta de sensibilidad u otras enfermedades como la sarna. Es fundamental visitar al veterinario para que esclarezca la causa del lamido y establezca el mejor tratamiento.
Sin embargo, la causa también podría ser comportamental. Los perros con aburrimiento, estrés, depresión, ansiedad por separación o falta de estimulación pueden desarrollar este lamido insistente como un síntoma obsesivo compulsivo. Al lamerse, los perros generan endorfinas que los hacen sentir relajados y confortables, por lo que un malestar a nivel psicológico podría explicar que lo hagan de forma tan recurrente. En estos casos, lo mejor es contar con la ayuda de un etólogo para averiguar el origen de la conducta y ponerle solución. Para evitar el lamido excesivo por causas psicológicas es importante socializar al perro, ofrecerle un estilo de vida variado y estimulante, procurar que tenga acceso a zonas tranquilas para descansar, evitar el encierro, salir a pasear regularmente y hacer el suficiente ejercicio.
Un lamido excesivo puede convertirse en un círculo vicioso difícil de solventar si no buscamos atención veterinaria. Si el problema empieza por un malestar físico como picor, dolor, tirantez por tener la piel seca, etc., el animal comenzará a lamerse para aliviarse. El lamido constante producirá una irritación de la piel, pudiendo llegar a desarrollarse una dermatitis acral o granuloma, una condición más común en perros grandes de mediana edad. Las áreas con dermatitis provocarán que el perro todavía se lama con mayor insistencia, empeorando cada vez más el cuadro. En esta situación, podrían llegar a aparecer infecciones bacterianas, furunculosis (rotura del folículo del pelo) o rotura de las glándulas apocrinas.
Aunque el lamido compulsivo puede darse por todo el cuerpo, existen zonas donde suele producirse con mayor prevalencia. Si tu peludo se lame demasiado y con insistencia, te recomendamos que lo observes de cerca para detectar en qué lugar o lugares lo hace, si han surgido lesiones y cuál podría ser la causa del problema a simple vista (aunque el diagnóstico final y fiable es el que hará el veterinario).

La lamida constante de las extremidades es muy fácil de detectar, aparte de mediante la observación de tu perro, porque al ser una zona con menos pelo, este suele mojarse más rápidamente con su saliva. Si detectas que tu perro siempre tiene las patitas mojadas y sueles pillarlo lamiendo y mordisqueando estas partes, revisa que no tenga heridas o algo clavado. En muchas ocasiones, los perros lamen sus patas para deshacerse de restos de suciedad, porque tienen algo incrustado, una uña rota o molestias en sus huesos o músculos (lo cual puedes descartar movilizando con mucho cuidado la pata de tu mascota para ver si hay dolor).
Esta es una conducta muy habitual en los perros y, normalmente, no supone ningún problema. Los perros lamen esta parte de su cuerpo para mantenerla limpia, aunque a veces sucede que, de forma accidental, detectan que resulta placentero para ellos, pudiendo repetir la conducta.

La mayoría de perros que lamen su cola obsesivamente lo hacen en la parte de la base, también llamada maslo. En muchos casos, se debe a la presencia de pulgas, por lo que te recomendamos que revises bien el pelo de esta zona en busca de parásitos. Si se confirma, deberás acudir al veterinario para una desparasitación completa. En algunas ocasiones, el lamido en el maslo nos indica un problema de hipotiroidismo, pero en estos casos suele haber prurito generalizado y el animal se muestra poco activo y con tendencia a la obesidad. En cualquier caso, es imprescindible pasar por el veterinario para averiguar las causas de un lamido excesivo en el rabo.

Ante un problema de lamido excesivo es importante reaccionar con antelación, ya que nos evitará muchas complicaciones. Si tu peludo se lame demasiado en una misma zona, no esperes a que la situación se resuelva sola, ya que en este tiempo podría causarse heridas y la causa del picor o molestia podría empeorar.
Si tu perro presenta un lamido obsesivo, lo primero es agendar una visita con el veterinario para descartar causas físicas. Si no las hay, un etólogo te ayudará a rastrear el estilo de vida de tu mascota para determinar si existen carencias u otras razones para este comportamiento compulsivo. Mientras tanto, te recomendamos vigilar de cerca a tu perro (ojo, a veces se esconden para lamerse) y mantener las heridas (si las hay) desinfectadas. También puedes consultar a tu veterinario sobre el uso de un collar isabelino o vendajes en zonas concretas para evitar que el perro se siga “rascando” con la lengua y se haga más daño.
El lamido excesivo en perros no es un comportamiento natural y nos muestra que existe un problema de fondo que debemos solucionar. No lo dejes pasar y busca atención para que tu peludo se sienta mejor muy pronto.