Tiempo de lectura aproximada: 7 minutos
Los perros son animales que se comunican de variadas formas. Además de utilizar su olfato y feromonas para recabar y ofrecer información, también expresan muchas de sus emociones a través de su cuerpo y su comportamiento. Aunque cada peludo tiene su personalidad y algunos son más de lamer que otros, seguro que alguna vez has recibido un entusiasmado lametón de tu mejor amigo en la cara, las manos o incluso los pies. Pero, ¿qué quieren decirnos exactamente los perros cuando nos lamen?
Cuando nacen, uno de los primeros estímulos externos que reciben los cachorros son los lametones de su madre, que trata con ello de limpiar, estimular y ofrecer cariño y protección a su camada. Por ello, la lamida canina es una forma de comunicación totalmente instintiva que, ya desde sus primeros días de vida, les sirve para vincularse con su mamá y hermanos. Cuando crecen, este comportamiento de acariciarnos con su lengua persiste en ellos, aunque dependiendo del contexto y la intensidad, las razones por las que tu perro te lame pueden ser distintas.
• Porque quiere llamar tu atención
2. ¿Cómo evitar que mi perro me dé lametones?
La lamida canina es un comportamiento innato que los perros utilizan para comunicarse entre ellos. Cuando un perro lame a otro en el hocico o la cara le está mandando un mensaje de calma y respeto. Es como una manera de saludar y transmitir un mensaje de seguridad y no agresión. Mediante esta lamida, también puede saber si su congénere ha comido recientemente, lo que podría significar que existe alimento cerca, así como un montón de datos sobre su salud y estado actual.
Realmente, cuando tu perro te lame casi siempre te está comunicando una emoción positiva, aunque un lamido excesivo y ansioso podría revelar trastornos del comportamiento. Esto no es lo más común, y siempre va acompañado de otros síntomas de ansiedad. La mayoría de las veces, tu perro te chupa porque quiere vincularse contigo y que prestes atención a lo que quiere decirte. Estas son algunas razones por las que tu perro te lame.

Muchas veces nos sorprendemos al ver que nuestro perro va andando por la calle y se para a lamer a cualquier persona que se cruce con él. Este comportamiento, aunque puede ponernos en algún aprieto, es totalmente normal, especialmente si hablamos de perritos muy sociables y extrovertidos. Las personas solemos comparar los lametones perrunos con los besos humanos, por lo que puede sorprendernos que nuestra mascota se tome tantas confianzas con desconocidos. Sin embargo, cuando tu perro lame la piel de una persona puede detectar, a través de su sabor, su composición química, que a su vez le indicará su estado de salud, de ánimo, si tiene perro en casa, si ha comido hace poco… Es increíble la cantidad de información que un perro puede obtener lamiendo las feromonas de nuestra piel, ¡pero así es! Es por eso que tu peludo te lame en distintos momentos del día y puede hacerlo también con personas extrañas.

Como hemos visto antes, las perras que se convierten en mamás suelen lamer a sus pequeños para mantenerlos limpios y seguros. Esta conducta es transmitida a los cachorros, que cuando crecen también utilizan su lengua para limpiarse. Uno de los motivos por los que tu perro te chupa el cuerpo, las manos o los pies puede ser, simplemente, porque cree que estás sucio y necesitas un “baño”. Si tu perro te lame mientras él mismo se está aseando o justo después de hacerlo, ¡está claro!, está tratando de limpiarte a ti también.

Recibir un lametazo inesperado de nuestro peludo es, sin duda, un hecho que no nos deja indiferentes. Para algunas personas puede resultar enternecedor y divertido, mientras que para otras puede ser un tanto desagradable, por más que quieran a sus peludos. Lo que está claro es que cuando tu perro te chupa obtiene de ti una reacción, y un par de veces de conseguir tu atención bastarán para que aprenda que, si quiere que le hagas caso, una buena alternativa es darte un buen lengüetazo. Si tu perro te da un intenso lametón de repente, podría estar pidiéndote un paseo, comida, mimos o juegos. En estos casos, observar la actitud de tu mascota te ayudará a averiguar qué necesita de ti en ese momento.

Suena a ciencia ficción, pero no lo es. Los perros pueden detectar enfermedades que nosotros ni siquiera sabemos que tenemos. A través de su potente olfato, estos animales identifican partículas de todo tipo, incluyendo feromonas, que les ofrecen todo tipo de datos sobre nuestra salud. Si tu perro averigua que estás enfermo, podría lamerte para tratar de sanarte, ya que desde cachorro asoció los lametones de su madre a la seguridad y el confort. Por eso tu mascota podría chuparte para reconfortarte si cree que estás malo, lo sepas tú o no. De hecho, si tienes una herida abierta, es muy probable que tu peludo trate de lamerla. Aunque lo hará con la mejor de sus intenciones, ya que su saliva le sirve para curar sus propias lesiones, no es buena idea que le permitas chuparte en estos casos, ya que la herida podría infectarse. Por otro lado, si tu perro lame con insistencia alguna parte concreta de tu cuerpo, te recomendamos hacerte un chequeo, ya que podrías sufrir algún problema de salud que tu perro haya detectado incluso antes de que tengas síntomas.

Pues sí, es posible que tu perro te chupe porque le resultas delicioso. El sabor de nuestra piel es, por lo general, salado, debido al sudor, un gusto que a los perros les encanta. Si tu mascota te lame los pies y las manos es muy probable que se deba a que le gusta cómo sabes, ya que en estas zonas se concentran muchas feromonas por la mayor transpiración. Además, si los lametones te los da en la boca, quizás sea porque has comido algo hace poco y el delicioso olor llega a la poderosa trufa de tu perro. Que tu perro te chupe directamente en la boca puede ser peligroso por el intercambio de bacterias. En cuanto al resto del cuerpo, de ti depende dejar que tu peludo se dé un buen banquete de lametones o no. Eso sí, si prefieres que tu perro no te lama los pies y las manos porque te hace cosquillas o porque no te gusta, nunca lo castigues o lo riñas. Recuerda que para él es algo natural. Simplemente, corta su acceso a estas partes de tu cuerpo y distráelo con un juguete.

La lamida es, ante todo, una manera que los perros tienen de vincularse entre ellos, mostrarse respeto y transmitirse mensajes de calma. Y con las personas hacen lo mismo. La mayor parte de las veces que tu perro te chupe las manos, la cara, los brazos o los pies, lo hará por afecto, tal y como lo hicieron sus mamás con ellos. Cuando tu peludo te lame te está diciendo que te quiere, que se siente seguro contigo y que disfruta estando a tu lado. Es una señal de confianza y cariño. Eso sí, no te preocupes si tu perro no te lame mucho, ya que esto no significa que no te quiera. Hay muchas formas en las que estos animales expresan afecto, e igual que existen perros muy chupones, hay otros que no tienen tan marcado el instinto de lamer. ¡Cada perrete es un mundo!

Aunque no suele ser lo más común, tu perro podría estar lamiéndote por estrés, ansiedad o TOC. En este caso, notarás que te lame constantemente y de forma ansiosa, además de detectar otros síntomas como cambios en su comportamiento, ladridos y otros hábitos compulsivos. En estos casos deberás hacer una revisión completa del estilo de vida de tu peludo, asegurándote de que le das una dieta adecuada, realiza suficiente ejercicio, se relaciona con otros perros y, en definitiva, goza de una buena calidad de vida. Te recomendamos consultar con un etólogo para que te ayude con estos cambios.
La lamida es algo totalmente natural para tu perro, y por eso debes evitar reñirlo o castigarlo cuando lo haga. Al tratarse de un hábito innato, nunca va a entender que esté mal. Pero si te incomoda que tu perro te chupe, lo que sí puedes hacer es educarlo para que comprenda que prefieres otras formas de comunicación. ¿Cómo? Muy fácil: cuando tu perro te lama, aparta esa parte de tu cuerpo de su alcance y dile “no” de forma segura pero calmada. Acto seguido, dale un premio para reforzar positivamente que haya parado de lamerte, aunque seas tú el que se ha retirado. Así comprenderá que, cuando cesan los lametones, recibe un estímulo agradable para él (si no quieres abusar de los premios, también puedes usar trocitos de una comida que le guste mucho, algún juguete, o caricias). Después puedes distraer su atención con algún juego para que se olvide de volver a lamerte. También es útil emplear este método para evitar que lama a otras personas. Quizá tengas que insistir un poco, sobre todo si tu perro es adulto (si trabajas con un cachorro, el proceso será más rápido), pero con paciencia, verás como deja de lamerte y, en cambio, se comunica contigo de otras maneras. Sobre todo, evita reforzar el comportamiento reaccionando efusivamente, ya sea con alegría, enfado o asco. No te preocupes, si lo haces como te hemos explicado, tu perro no va a entenderlo como un rechazo o algo negativo, si no que aprenderá a “hablarte” y expresarte su cariño de otras formas.