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Dormir con tu perro puedes estar indicado por profesionales en algunos casos para ayudar a conciliar el sueño, depresión, ansiedad..
Un 70% de propietarios de perros reconocen descansar en la misma cama que sus mascotas. Pero, ¿es realmente bueno que tu mejor amigo y tú compartáis colchón y sábanas?

1. Dormir con tu perro puede ser terapéutico
2. Recomendaciones para dormir con tu perro de forma segura
• Protégete de las enfermedades
• Los cachorros deben dormir en el parque
3. Dormir con tu perro es una decisión personal
Como seguro que ya has podido comprobar si sueles permitir a tu perro que duerma en tu cama, hacerlo resulta realmente placentero. Aunque algunos estudios apuntan a que la presencia del animal podría perturbar el descanso, lo cierto es que otras investigaciones aseguran que es todo lo contrario. Estas son las principales ventajas de compartir cama con tu mascota.
Según aseguran los expertos, existen ciertos riesgos asociados a dormir con un perro en tu misma cama. Entre las razones que se argumentan para desaconsejar compartir lecho con un perro están el empeoramiento del descanso. Si tienes el sueño ligero y tu perro es muy movido incluso por la noche, es posible que te despierte, aunque esto es algo que puede variar mucho según el caso, por lo que se trata de una decisión personal que tienes que valorar. En cualquier caso, te damos algunos consejos para evitar que dormir con tu perro se convierta en un problema.

Está desaconsejado que las personas alérgicas compartan cama con sus perros, ya que las partículas alérgenas están en el pelo y la piel del animal, por lo que al dormir tan cerca se estarían exponiendo a ellas durante toda la noche. Esto podría causar cuadros intensos de alergia y un empeoramiento de los síntomas a largo plazo. Sin embargo, aunque no seas alérgico, hay algunas precauciones que puedes tomar para evitar llegar a desarrollar este problema, como aspirar las sábanas diariamente y cambiarlas con frecuencia. En este sentido, el Australian Cobberdog está considerado un perro hipoalergénico, ya que no muda su pelo ni produce caspa, por lo que puede ser un gran compañero de sueño siempre que se tomen el resto de medidas que recomendamos.

A diferencia de los gatos, los perros salen frecuentemente a la calle, tocando con sus patitas el suelo y exponiéndose a todo tipo de gérmenes y bacterias. Es por ello que te recomendamos limpiar muy bien sus almohadillas con toallitas destinadas a este uso o, simplemente, con un poco de agua jabonosa, después de volver de los paseos. Puedes hacer este lavado más profundo al llegar de la calle y, más tarde, antes de subir a la cama, simplemente pasar un pañito húmedo. Además, si vas a dejar que tu perro duerma a tu lado, procura darle baños frecuentes (hasta una vez a la semana es apropiado, siempre que el jabón tenga un ph respetuoso, aunque puedes espaciarlos más si tu mascota no está tan sucia). Por otro lado, cepíllalo muy bien todos los días para evitar que todo ese exceso de pelo acabe entre tus sábanas en el caso de razas que mudan el pelo.

Si vas a compartir cama con tu mascota y quieres minimizar el riesgo de contagio de parásitos, bacterias y virus, como el anquilostoma o los hemátodos, es muy importante que lleves al día la cartilla de vacunación, así como las desparasitaciones periódicas. De igual manera, procura acudir a tu veterinario con mayor frecuencia para asegurar que tu perrito está sano como una manzana. También te recomendamos revisar el pelo de tu perro a menudo para descartar que haya parásitos como pulgas o garrapatas.

En el caso de los cachorros no recomendamos que duerman en la cama con nosotros. Dado que todavía son pequeños y frágiles, podríamos aplastarlos o darles una patada sin querer a mitad de la noche. Además, lo óptimo para un correcto desarrollo e independencia es que el cachorro duerma en su parque (hasta los 8 meses, aproximadamente), donde tendrá su comedero, bebedero, empapador y su camita, es decir, todo lo que necesita para un descanso reparador que, a esta edad, es imprescindible para su aprendizaje y crecimiento.
En definitiva, si quieres compartir cama con tu perro cuando vayas a dormir, ten en cuenta que deberás extremar la higiene y valorar si verdaderamente su presencia no altera tu sueño. Te aconsejamos no permitir que tu mascota duerma sobre las sábanas, sino encima de la colcha y a los pies de la cama, para una mayor higiene y tu mejor descanso. Otra opción es que dejes a tu perro dormir en la misma habitación pero no subirse al colchón. En cualquier caso, se trata de una decisión muy personal que cada familia debe tomar pensando en lo mejor para todos, ¡incluido el perro! Si estás decidido a descansar bien cerquita de tu amigo peludo, toma las precauciones pertinentes y disfruta de esta experiencia tan cálida y reconfortante. ¡Felices sueños!