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El baño es una rutina imprescindible para mantener la higiene y salud de tu peludo. Pero, admitamoslo: ¿a qué perro le gusta que lo recluyan en la bañera, lo enjabonen y, para colmo, lo sequen con ese ruidoso artilugio tan molesto? La hora del baño, por lo general, no es demasiado popular entre los perros, aunque en función de su educación y temperamento, unos lo llevan mejor que otros. Si tu mascota es de las que odia que la bañes, seguramente recibas una buena dosis de gimoteos, miradas de corderito e intentos de huida antes y durante el baño.

Pero, atención, porque es cuando el calvario finaliza, después del suplicio de la bañera, cuando muchos perros estallan en un auténtico ataque de locura. Este inesperado brote, que deja con la boca abierta a más de uno, incluye sacudidas, restriegues por todas partes, carreras a ninguna parte y croquetas múltiples por el suelo. Pero, ¿qué se esconde detrás de este cómico comportamiento? ¿Por qué los perros se vuelven locos después de la hora del baño? Te damos todas las claves de este arrebato de felicidad y energía de tu perro al salir de la bañera.
1. ¿Tu perro experimenta zoomies o FRAPS después del baño?
• Porque se alegra de que el baño haya terminado
• Para liberar la tensión acumulada
• Para recuperar su olor normal
2. Consejos para reducir la ansiedad de tu perro en el baño
Un FRAP o zoomie es un episodio de actividad aleatoria y frenética muy común en perros y también en gatos. Si tienes un peludo en casa, estamos seguros de que sabes de qué hablamos. Se trata de repentinos estallidos de energía que te hacen pensar que, sin lugar a dudas, tu perro se ha vuelto majareta. Más curioso resulta todavía cuando estos períodos de actividad frenética aparecen justo después de la hora del baño. ¿Te ha pasado que justo terminas de bañar a tu perro a conciencia y, nada más salir de la bañera, este se pone a restregarse con todo lo que pilla y a revolcarse sin descanso por el suelo? No te preocupes, no eres el único que alucina. Pero, ¿por qué se vuelve loco realmente tu perro después del baño?

La hora de entrar a la bañera puede ser un auténtico suplicio para tu perro. Durante unos minutos, sabe que será privado de su libertad, teniendo que soportar que frotes su pelo con productos que no siempre tienen un olor agradable para él. Y luego está el secador, ese pequeño electrodoméstico que atemoriza perretes en todo el mundo. ¡Menudo fastidio! Con todo ello, es normal que el momento del baño sea algo negativo para tu peludo, así que no te extrañes de que se ponga loco de contento cuando por fin finaliza. Pues sí, los zoomies de tu perro al salir de la bañera no son sino una forma de decirte: ¡qué contento estoy de que se haya acabado! Como parte de esta felicidad, tu mascota aprovechará para disfrutar de nuevo de su recuperada libertad, corriendo por toda la casa sin parar. ¡Da gusto verlo tan contento!

Como ya hemos comentado, el baño no suele ser un momento demasiado agradable para los perros. A pesar de que a muchos sí les gusta el agua, la situación concreta de ser recluidos en la bañera “a la fuerza” puede incomodarlos bastante. Sin embargo, si tu perro está bien educado y confía en ti, simplemente se resignará, aguantando estoico a que finalicen los chorros de agua y las enjabonadas. Esta contradicción entre querer escapar pero ser un perro bueno y quedarse quieto puede resultar muy estresante. Por ello, es normal que después del baño tu perro dé rienda suelta a toda esa tensión que ha ido acumulando. ¿Cómo? Correteando por la casa, restregándose aquí y allá y dando vueltas sin parar. Ahora ya lo sabes: cuanto más loco se vuelve tu perro tras el baño, más nervios y tensión ha tenido que aguantar mientras lo limpiabas.

Si, entre los aspavientos que hace tu perro en su brote de locura post-baño, abundan las sacudidas, no cabe duda: seguro que nota humedad en su pelo y está tratando de eliminarla para sentirse totalmente seco. Notar su pelaje mojado puede resultar muy incómodo para tu mascota, por lo que no dudará en sacudir todo su cuerpo para secarse y volver a recuperar la normalidad. Si quieres evitarlo, procura secarlo muy bien con la toalla o con el secador. Si tu perro se siente seco, no tendrá necesidad de sacudirse frenéticamente. ¡Haz la prueba!

Puede que a ti te encante el olor a frutas del champú de tu perro, pero créenos, él prefiere oler a tierra, a hierba y hasta a cosas menos agradables, por así decirlo. Los perros necesitan oler a perro para sentirse a gusto, por eso, es lógico que tras el baño traten de revolcarse, restregarse y sacudirse para eliminar ese extraño aroma y recuperar su olor habitual. Al frotarse sobre el suelo y otros objetos de la casa que ya tienen su olor, tu peludo logrará oler como siempre. Para ayudar a tu perro a tener una experiencia más agradable en lo que concierne al tema del olor, utiliza productos de higiene con aromas neutros.

No te vamos a engañar: lograr que tu perro disfrute realmente a la hora del baño es complicado. Sin embargo, puedes poner en práctica ciertos trucos que te ayudarán a reducir su ansiedad e incomodidad y, probablemente, estos arrebatos de locura transitorios post-baño. Así es como puedes evitar que tu perro se vuelva loco después de bañarlo:
Si tu perro se vuelve loco después de cada baño, no estás solo. Ahora ya sabes sus razones para estallar de esta manera. Prueba a aplicar nuestros consejos y, si nada funciona, simplemente espera a que este ataque de energía disminuya de manera natural. Evita alentar a tu perro para que no se sobreexcite y disfruta del espectáculo (controlando que no se haga daño ni cause ningún destrozo). Verás cómo en breve vuelve a la normalidad. De hecho, es muy probable que se eche una buena siesta después de tanta actividad. No olvides lavar con regularidad a tu peludo para mantener su higiene y, por tanto, su salud, e intenta que estos baños sean lo menos desagradables posibles para él. ¡Mucho ánimo!