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10 formas de hacer feliz a tu perro

El bienestar de tu peludo depende solo de ti






EL TEMPERAMENTO DE LOS PERROS

Tiempo de lectura aproximada: 8 minutos

Los perros son animales sociales que disfrutan enormemente de nuestra compañía. No solo eso, sino que, literalmente, nos necesitan para ser felices. En realidad, un perro no pide demasiado para estar contento: cuidados básicos, mimos, juegos, libertad… Pero sobre todo, lo que mejor los hace sentir es pasar tiempo junto a sus humanos favoritos. ¡Son tan agradecidos!

Formas de hacer feliz a tu perro

Cuando incorporamos a un peludo a nuestra familia es nuestra responsabilidad darle todo lo que necesita no solo para su subsistencia, sino que nuestra verdadera misión es que se sientan realizados, estimulados y felices. Seguro que tú, que conoces mejor que nadie a tu peludo, ya sabes qué cosas lo ponen a dar saltos de alegría, pero en este artículo te recordamos qué aspectos debes tener en cuenta para ofrecerle un estilo de vida de calidad que convierta a tu mejor amigo en el más feliz de los perros.


Juegos variados

Formas de hacer feliz a tu perro

Seguro que ya sabes que el juego es indispensable para que tu perro se sienta feliz. Pero no vale con tener una sola pelota y que la única actividad que realices con él sea lanzársela de forma mecánica para que la traiga de vuelta. El juego debe ser un momento de diversión, estimulación y aprendizaje para tu mejor amigo, y para ello, la mejor alternativa es variar de actividad con frecuencia. No es necesario que compres mil juguetes, pero sí que el juego cubra las diferentes necesidades de tu perro. Y es que a tu peludo no solo le hacen falta juegos físicos para hacer ejercicio, sino que también necesita juegos olfativos y juegos intelectuales para desarrollar otros aspectos básicos de su salud.

Jugar con tu perro no solo contribuye a reforzar vuestro vínculo, sino que, además, le permite quemar energía, sentirse estimulado y retado, hacer ejercicio físico y combatir la obesidad, aprender cosas nuevas, practicar la obediencia… ¡Son tantos los beneficios! No olvides jugar con tu perro todos los días y variar las actividades a menudo.


Entiende su lenguaje

Formas de hacer feliz a tu perro

Por mucho que queramos a nuestros perros, lo cierto es que hablamos idiomas diferentes. Esto es una realidad que no puedes obviar. No, tu perro no siente como tú, ni se comunica como tú ni tiene tus mismas necesidades. Por ello, tu mascota no considera divertido que lo disfraces, no muerde cosas por venganza ni huele las cacas de otros perros por ser un cochino. No caigas en humanizar a tu peludo y asume el reto de entender de qué maneras naturales se expresa y por qué hace lo que hace.

Los perros actúan según sus instintos naturales, y nos “hablan” con sus ladridos, la postura de su cuerpo, sus orejas y su cola, su comportamiento… Por ejemplo, si tu perro duerme cerca de ti con la barriga boca arriba significa que te tiene mucha confianza y se siente seguro a tu lado. Sin embargo, si gruñe y enseña los dientes te estará mandando una señal de advertencia: lo que está sucediendo en ese instante no le está haciendo sentir bien. Tener un perro es observarlo, pasar tiempo con él, comprender sus señales y nunca dejar de aprender.


Aire libre y libertad

Formas de hacer feliz a tu perro

Los perros necesitan pasar tiempo en el exterior para sentirse felices. Paseos largos, parques, excursiones al campo, visitas a la playa… Permite que tu peludo conozca el maravilloso mundo que hay ahí fuera y enriquece su vida con todos esos estímulos que hay más allá del hogar. Realizar paseos rápidos y nerviosos para que haga sus necesidades no es suficiente. Procura que, al menos una vez al día, tu perro disfrute de una salida de calidad en la que le permitas correr, oler todo lo que quiera, saludar a otros perros y, en definitiva, ser un perro.

Y, siempre que puedas, llévatelo a hacer planes especiales en el exterior para que disfrute del aire libre y la sensación de libertad. Para ello, intenta buscar de vez en cuando espacios seguros donde tu perro pueda moverse sin correa. ¡Se sentirá súper feliz y relajado!


Educación mediante el refuerzo positivo

Formas de hacer feliz a tu perro

Cada vez que riñes o gritas a tu perro, créenos, no solo él no entiende nada, sino que solo empeora la situación. La ciencia ha demostrado en muchas ocasiones que los perros solo aprenden mediante el refuerzo positivo. Esto significa que, en vez de castigar a tu perro por lo que hace mal, debes premiarlo por lo que hace bien. Educar a tu perro es vital para su equilibrio emocional y una buena convivencia en el hogar, pero debes hacerlo con paciencia y amor, trabajando en señales que le ayuden a entender lo que necesitas de él (como “ven”, “quieto” o “sienta”). Establece normas de qué le está permitido y qué no (subir al sofá, por ejemplo) y haz que las entienda a través de la recompensa a su aprendizaje. Si lo que deseas es que tu perro abandone un mal hábito, muéstrale qué quieres de él (que se tranquilice, que se retire, que se siente, etc.) y prémialo con caricias o trocitos de comida o premios cuando te obedezca. Recuerda, un perro educado es un perro feliz.


Rutinas de higiene

Formas de hacer feliz a tu perro

Además de bañar a tu perro, la rutina de higiene más básica, no olvides revisar sus ojos, sus oídos, su piel y sus almohadillas. Puedes aprovechar el momento del baño para hacer un chequeo general a tu peludo y así asegurarte de que no tiene ningún problema. En ocasiones, los perros pueden sufrir pequeñas heridas en sus paseos, tener plantas clavadas o suciedad adherida. Para mantener el pelo de tu perro limpio y su piel en buen estado, recuerda cepillarlo regularmente con un cepillo de calidad y adecuado a su manto. Lo ideal es que acostumbres a tu perro a estas rutinas cuando es cachorro, así aprenderá a estar tranquilo mientras lo manipulas e inspeccionas, aunque también puedes enseñarlo de adulto con mucha paciencia y refuerzo positivo. Por cierto, procura utilizar siempre productos de higiene fabricados específicamente para perros, con un ph adecuado para su piel y sin aromas químicos, ya que su olfato es muy sensible a estos olores artificiales.


Chequeos veterinarios

Formas de hacer feliz a tu perro

Igual que las personas no debemos esperar a estar enfermas para ir al médico, lo mismo sucede con tu perro. No dejes las visitas al veterinario únicamente para cuando haya síntomas. La prevención es clave para la salud de tu peludo, por lo que te aconsejamos llevarlo periódicamente a hacerse un chequeo. Dependiendo de la edad y estado de salud de tu peludo, el veterinario establecerá la frecuencia de las revisiones. Por supuesto, es indispensable llevar al día las vacunas y la desparasitación de tu perro.

Además de la salud física, no pierdas de vista la salud mental de tu mascota. Si detectas comportamientos inusuales, como lamido excesivo, conductas destructivas o notas a tu perro desmotivado y apático, consulta con un etólogo para que ayude a tu mascota a volver a ser la de antes.


Alimentación de calidad

Formas de hacer feliz a tu perro

A la hora de tener un perro es muy importante informarse sobre la nutrición canina. Los perros son animales omnívoros, y aunque pueden comer distintos alimentos, necesitan que la base de su alimentación sea la proteína animal de calidad. Conocer esto es básico para escoger un buen alimento para tu peludo. No te dejes llevar por los reclamos de marcas comerciales e indaga en las necesidades de tu mascota para darle la comida más adecuada. Dependiendo de su salud, tamaño, raza o edad tendrá unos requerimientos nutricionales u otros.

Por otro lado, puedes consultar con tu veterinario especialista en nutrición para decidir qué formato es el mejor para tu perro. Si ya tienes un perro y deseas mejorar su alimentación, busca asesoramiento y no lo demores. La buena calidad de la alimentación puede mejorar en mucho la calidad de vida de tu peludo e incluso hacer que viva más años.


Pasad tiempo juntos

Formas de hacer feliz a tu perro

Tu compañía es muy especial para tu perro. Estos animales crean vínculos muy intensos con sus cuidadores, por lo que para ser felices necesitan pasar tiempo con ellos. Y si es de calidad, mejor que mejor. No limites vuestra interacción a paseos cortos y cuatro juegos en casa. Llévalo contigo a correr, a pasear en bici, enséñale trucos, crea una gincana o circuito agility para practicar juntos, id de excursión al bosque o a tomar algo a una cafetería dog-friendly. Créenos, haciendo planes diferentes a tu lado tu perro se sentirá rebosante de felicidad.


Socialización con otros perros

Formas de hacer feliz a tu perro

Pues sí, tu perro te adora y eres, sin duda, el centro de su universo. Sin embargo, no puede obviar su naturaleza, y como perro que es, necesita contacto con otros congéneres para sentirse realizado y feliz. Por ello, debes dejar que tu mascota se relacione con otros perros en los paseos o salidas. No lo protejas en exceso ni actúes con reserva frente a la presencia de otros animales, ya que solo añadirás tensión a la situación. Permite que tu perro socialice de manera natural con sus compañeros para que aprenda y refuerce sus códigos de comunicación.

Pero no solo eso, la socialización de tu peludo también pasa por su relación con otras personas, incluyendo niños, así como la exposición a diferentes ambientes, situaciones y ruidos. Cuanto antes comiences el proceso de socialización de tu mascota, mejor (la etapa de cachorro es vital). Eso sí, nunca obligues a tu perro a hacer nada que no quiera ni lo abrumes con demasiados estímulos. Avanza siempre de manera gradual.


Caricias y mimos

Formas de hacer feliz a tu perro

Por último, pero no por ello menos importante… ¡quiere a tu perro! Demuéstrale todo tu amor con suaves caricias en sus partes favoritas (la parte alta del lomo y el cuello casi nunca fallan) y, si los toleran, con besos y abrazos, ¡por qué no! Eso sí, procura que el contacto no resulte agobiante para él, y para ello, estate atento a sus señales y regula la intensidad de los mimos según lo que necesite tu peludo. Hay perros que son menos mimosos y demuestran su amor y fidelidad de otras maneras, mientras que algunos otros, como el Australian Cobberdog, no paran de pedir caricias y atenciones y son auténticos peluches encantados con el afecto y el contacto físico.