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Uno de los pensamientos más dolorosos y difíciles de aceptar cuando tenemos una mascota es la certeza de que algún día tendremos que despedirnos de ella para siempre. Sea por causas naturales, enfermedades u otros motivos, el fallecimiento de un perro es una experiencia muy dura y triste que afecta a todos los miembros de la familia. Según varios estudios científicos, el impacto emocional que se produce en una persona tras perder a su perro es, en muchos casos, similar al experimentado tras la muerte de familiares y amigos. Y es que con todo el amor, lealtad y bondad que estos increíbles animales nos demuestran cada día, el vínculo que establecemos con ellos es tan intenso y profundo, que tener que decirles adiós puede resultar devastador.
En el aspecto más práctico, afrontar el fallecimiento de nuestro perro nos deja preguntas, dudas e inquietud: ¿qué debemos hacer con nuestra querida mascota? Hoy en día existen muchas opciones diferentes que se adaptan a las necesidades y preferencias de los dueños. El objetivo es darle a la mascota una despedida a la altura de lo que ha significado en nuestras vidas. Una alternativa muy especial son los cementerios para animales, espacios concebidos para albergar las tumbas de mascotas, rindiéndoles homenaje a través de una sepultura digna.
1. ¿Cómo son los cementerios para mascotas?
2. Otras formas de despedir a tu perro
3. Decir adiós a tu perro: la importancia de aceptar el duelo
Los cementerios para animales tienen su origen en la costumbre ancestral de darle sepultura a las mascotas. Ya en el Antiguo Egipto, los gatos eran enterrados y momificados junto a sus dueños. También durante el Imperio Romano era habitual esta práctica. Sin embargo, el cementerio para mascotas más antiguo del que se tiene constancia es el que se encuentra en París. Esta necrópolis canina es un enclave de gran belleza y los que lo han visitado aseguran que transmite mucha paz. Inaugurado en 1899, recibe multitud de visitantes cada año, ya que en él están enterrados algunos perros insignes de la historia.
En la actualidad, los cementerios para mascotas son cada vez más habituales. En casi todos los países, y cada vez en más ciudades, existen estas necrópolis para animales de compañía que ofrecen a los propietarios la oportunidad de despedirse y rendir homenaje a sus perros. Aunque cada cementerio para mascotas es diferente, la mayoría ofrecen servicios de funeral y sepultura, que puede incluir la instalación de un monolito, una estatua, una placa identificativa con el nombre y la foto del perro, etc. Los cementerios para mascotas suelen ser muy bonitos, ya que están llenos de árboles, de decoraciones en forma de juguetes para perros y todo tipo de estatuas y mausoleos. Si bien es cierto que cada persona vive su duelo de una forma y esto es totalmente válido, si te agrada la idea de tener un lugar en el que visitar a tu peludo y te gustaría honrar su memoria a través de un ritual de sepultura, aquí te dejamos algunas de las ventajas de optar por un cementerio de animales.
Lo último que necesitas tras perder a tu perro es tener que andar pidiendo permisos para poder darle sepultura. Por razones de seguridad y medioambientales, las mascotas no pueden enterrarse en cualquier sitio, ni siquiera si es un terreno de nuestra propiedad. Si quieres ahorrarte los trámites, en el cementerio para animales tienes un lugar muy especial y que cumple con todas las normativas sanitarias en el que asegurar el descanso de tu peludo.
Para muchos propietarios resulta reconfortante tener un lugar concreto en el que acudir a visitar a su perro después de su fallecimiento. Si es tu caso, un cementerio para animales te permitirá crear un rincón único y especial en honor a tu mascota. Podrás llevarle flores, sus juguetes favoritos y recordar los buenos momentos vividos juntos mientras paseas entre árboles y estatuas de otros increíbles perritos.
La mayoría de cementerios para mascotas organizan rituales funerarios de diferentes tipos para que despidas a tu perro como se merece. Puede ser un recuerdo muy especial, con toda la familia presente, en la que rememorar juntos todas aquellas cosas que hacían a vuestro peludo un perro tan especial.
Enfrentarse a la muerte de una mascota puede ser duro para cualquier persona, pero lo es todavía más en el caso de los niños. Los más pequeños de la casa, al no tener una comprensión de la idea de la muerte todavía interiorizada, podrían sentirse especialmente confundidos, frustrados y desconsolados. Si deseas tener un lugar especial en el que tus peques puedan despedir e incluso visitar de vez en cuando a vuestro perro, los cementerios para animales son una opción excelente. El ambiente es tranquilo y agradable, con vegetación, flores, estatuas de perros y visitas de otras familias.
Lo primero que debes hacer cuando tu peludo se vaya, es notificar de su fallecimiento a tu veterinario o clínica habitual, o bien darlo tú mismo de baja en el registro de identificación de animales en el que esté inscrito. Si tramitas la defunción de tu perro a través de una clínica, te ofrecerán diferentes opciones para despedirte de él, aunque la más común, por su seguridad, es la incineración. Las cremaciones pueden ser individuales, tras las que pueden ser recuperadas las cenizas de tu mascota, o colectivas, donde los restos de varias mascotas se mezclaran.
Si tu presupuesto te lo permite, conservar las cenizas de tu perro en una urna puede ser una forma para recordarlo que quizás te reconforte. Puedes conservar el recipiente y colocarlo en un lugar especial, o bien repartir las cenizas en su parque favorito. Estos restos, al estar tratados y desinfectados, pueden esparcirse sin problemas en cualquier espacio público. Además, si cuentas con un seguro de defunción de tu mascota, seguramente te incluya el velatorio y la incineración.
Un perro forma parte de nuestra vida y de nuestra familia. Son infinitos los momentos y experiencias compartidos e increíblemente especial la conexión que establecemos con ellos. Enfrentar la muerte de tu perro es un trance muy duro, que desencadenará un proceso de duelo durante el cual es normal que te sientas triste y abatido. Permítete experimentar sus diferentes fases y, en un tiempo, podrás volver a recordar a tu peludo con una sonrisa en la cara. Elijas el cementerio de animales o cualquier otra opción para despedirte de él, lo verdaderamente importante es que tu perro siempre vivirá en tu corazón y en tus recuerdos.