Home > Blog > Veterinaria > Las cataratas en los perros

Las cataratas en los perros

Cómo detectar, prevenir y curar esta afección ocular




Tema: Veterinaria


LA VISIÓN DE LOS PERROS

Tiempo de lectura aproximada: 8 minutos

La vista es un sentido muy importante en la vida de un perro y, aunque no es el más desarrollado (el olfato y el oído llevan la delantera), conviene cuidar de los ojos de nuestras mascotas para evitar que desarrollen enfermedades. Uno de los problemas de salud que con mayor prevalencia afecta a la vista de los perros es la aparición de cataratas. Esta afección va dañando el tejido del cristalino, la lente interna del ojo que permite la visión y, como resultado, va perdiendo transparencia. Al volverse cada vez más opaco el cristalino, la vista del perro se vuelve borrosa e incluso doble, y si no se actúa a tiempo, puede desarrollarse hasta llegar a la ceguera total. Por ello es fundamental tratar las cataratas en los perros, ya que de lo contrario, podrían aparecer enfermedades graves de los ojos como el glaucoma (daño del nervio óptico), el desprendimiento de retina o la uveítis (inflamación del ojo). Veamos cómo prevenir, detectar y tratar las cataratas en los perros.

La visión de los perros

¿Por qué aparecen las cataratas en los perros?

La visión de los perros

Existen varias razones por las que un perro puede llegar a desarrollar cataratas en uno o en sus dos ojos. Pueden deberse a un deterioro como parte del proceso natural de envejecimiento, pero también a accidentes y otras enfermedades. Además, existen algunos perros más propensos a sufrir cataratas. Estos son los principales motivos por los que los perros padecen esta afección de la vista.

- El envejecimiento: los perros a partir de los 8 años tienen más posibilidades de sufrir un desgaste del cristalino que cause progresivamente cataratas. En este caso hablamos de esclerosis, que son cataratas leves asociadas a la edad.
- Traumatismos: los golpes, heridas en el ojo son muy delicados. Si el cristalino se ve dañado, podría causar una catarata.
- Inflamación del ojo: ya sea por algún virus o alergias.
- Diabetes: esta enfermedad, para la que la obesidad es un factor de riesgo, puede provocar cataratas en tu perro.
- Herencia: las cataratas congénitas pueden aparecer desde el nacimiento o la edad de cachorro y suelen evolucionar muy rápido.
- Raza: algunos perros son más propensos a sufrir cataratas, como el caniche, el schnauzer, el golden retriever, el labrador, el pequinés o el cocker.
- Otras enfermedades: algunas patologías oculares o la insuficiencia renal pueden afectar al cristalino y causar cataratas.





¿Cuáles son los síntomas de cataratas en perros?

Imagen de prueba horizontal negra

Tratar cuanto antes las cataratas del perro es vital para evitar que progresen hasta estadios graves en los que el animal tenga serias dificultades para ver. En muchos casos, como en las cataratas por envejecimiento, el proceso degenerativo suele ser lento, aunque siempre es más fácil abordar el problema en su fase inicial, por lo que incluso en estos casos un diagnóstico precoz es clave. En otros tipos de cataratas, como la congénita o por diabetes, la evolución puede ser rapidísima, por lo que conviene que estemos muy atentos a los síntomas en nuestro peludo. Pero, ¿cuáles son las señales que nos indican que nuestro perro podría tener un problema de cataratas?

- Pupila blanca-azulada: uno de los primeros y más claros síntomas lo notaremos en la apariencia de los ojos de nuestra mascota.
- Pérdida de visión: los perros se apoyan principalmente en su olfato y su oído, por lo que podrías tardar en notar los síntomas del deterioro de la vista de tu peludo. Conforme avance la enfermedad y sus cristalinos se vuelvan más opacos, notarás que choca con obstáculos desconocidos, no ve bien de lejos y le cuesta más distinguir objetos y personas en condiciones de poca luz.
- Rascado excesivo: si notas que tu perro se rasca mucho el ojo, además del problema que le esté causando estos síntomas, podría existir una catarata como consecuencia de un traumatismo. Merece la pena realizar un chequeo para comprobar que sus ojos no están dañados.
- Bebe excesiva agua: si tu perro comienza a beber mucha agua de un día para otro, y en consecuencia hacer mucho pipi, podría tratarse de diabetes, una enfermedad que puede causar cataratas.





¿Las cataratas de los perros se pueden curar?

Imagen de prueba horizontal negra

Una vez las cataratas de los perros comienzan a formarse, ya no hay manera de detener el proceso. Dependiendo de la carga genética, el tipo de catarata, su localización y otros muchos factores, la progresión de la enfermedad será más o menos rápida, pero en cualquier caso, irreversible. Sin embargo, curar las cataratas de tu perro es posible a través de la cirugía, siempre que las condiciones de salud del animal lo permitan. El primer paso es llevar a tu perro al veterinario si detectas alguno de los síntomas anteriormente descritos. El profesional realizará pruebas diagnósticas como una ecografía ocular, una electrorretinografía o analíticas de sangre. Si se confirma que existen cataratas, y siempre que sea posible, se puede realizar una operación. Esta cirugía es muy poco invasiva, ya que es ambulatoria y la anestesia, aunque es general, se combina con la local, por lo que no es muy agresiva.

En esta intervención, se sustituye el cristalino dañado del perro por una lente nueva que hace su función. La recuperación es bastante rápida, aunque requiere cierto reposo, medicación tópica y oral los primeros días y el uso de un collar isabelino para evitar que el perro se rasque el ojo con las patas. La progresión del postoperatorio es muy favorable en la mayoría de casos, y los perros recuperan una visión prácticamente perfecta en poco tiempo.





¿Las cataratas en los perros se pueden tratar sin operación?


En la mayoría de los casos, las cataratas de los perros se curan mediante una intervención sencilla que puede llevarse a cabo con independencia de la gravedad de la catarata. En el caso de que la operación no sea recomendable por las condiciones de salud del animal, existen tratamientos menos invasivos que pueden ralentizar el avance de las cataratas, aunque no curarlas. En todos los casos, el diagnóstico temprano facilita mucho el tratamiento, siendo siempre el principal objetivo evitar la pérdida de visión del perro para que este problema interfiera lo menos posible en su vida.

No obstante, si la vista de tu peludo se ve comprometida, con una pérdida parcial o total de esta, no significa que no pueda gozar de una vida plena y feliz. Consulta con tu veterinario para que te indique cómo adaptar tu casa, los paseos, los juegos y el resto de rutinas de tu perro para ayudarlo a disfrutar de un estilo de vida tranquilo y satisfactorio a pesar de sus problemas de visión. Y ya sabes, ante cualquier cambio en los ojos de tu mascota, ¡no lo dejes pasar! Llévalo a consulta para un diagnóstico rápido. ¡Cuidar de la mirada de tu peludo es muy importante!