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Perros famosos en la Historia

Las historias de cinco valerosos perros cuyas hazañas han perdurado en el tiempo




Tema: Curiosidades de los perros


HÉROES CANINOS Y AMIGOS FIELES

Tiempo de lectura aproximada: 10 minutos

Existen infinitas historias en la cultura popular que demuestran aquello de que el perro es el mejor amigo del hombre. Sin embargo, hay algunos casos que, por el valor, inteligencia y fidelidad que demostraron sus peludos protagonistas, todavía hoy se recuerdan y siguen emocionando a todo aquel que los escucha. A lo largo y ancho de la Historia, estos perros colaboraron estrechamente con los humanos protegiéndolos, salvando sus vidas o, simplemente, manteniéndose a su lado incondicionalmente.


Héroes caninos y amigos fieles

Índice del contenido


1. 5 perros famosos y las hazañas que los convirtieron en héroes

Lampo, el perro viajero

Balto, héroe en la nieve

Hachiko, leal hasta el fin

Laika, la primera perra astronauta

Stubby, el perro sargento

2. ¿Por qué el perro es el mejor amigo del hombre?

5 perros famosos y las hazañas que los convirtieron en héroes

A día de hoy, numerosos perros de todo el mundo trabajan al servicio de las autoridades en tareas tan importantes como la detección de explosivos o el rescate de personas en catástrofes de todo tipo. Además, muchos de ellos sirven como terapeutas o asistentes caninos para ayudar a personas con barreras físicas o trastornos psicológicos. Por no hablar de la amistad, el amor y la lealtad que los perros han demostrado siempre a los humanos con pequeñas acciones en el día a día, pero también con grandes proezas que siguen llenando titulares y acaparando vídeos virales en las redes sociales.

En la Historia existen muchas historias de perros increíbles que sorprendieron al mundo por sus habilidades, su valentía y su inquebrantable fortaleza. Hemos seleccionado 5 de las más increíbles y famosas como muestra de todas esas otras historias menos conocidas o anónimas y también como homenaje a todos los perritos del mundo. ¡Va por ellos!



• Lampo, el perro viajero

Lampo, el perro viajero

La historia de este perro italiano es realmente increíble y una prueba irrefutable de la lealtad que pueden llegar a desarrollar estos animales hacia sus dueños. Todo empezó en 1953, cuando un perro callejero apareció un buen día en la estación de tren Campiglia Marittima, en la Toscana. El jefe de la estación decidió adoptarlo, aunque esto contravenía las normas de la compañía ferroviaria. Pronto, el perrito y la hija del jefe de estación se hicieron grandes amigos, tanto que el animal acompañaba a su compañera todos los días en tren hasta la ciudad donde estudiaba y, luego, cogía el tren de vuelta para regresar solo a casa.

Pero los viajes en ferrocarril de este inteligente perro no habían hecho más que empezar. Un día, los superiores del jefe de estación, que se oponían a la presencia del perro en las instalaciones, decidieron deshacerse de él montándolo a bordo de un tren rumbo a Nápoles. Cuál fue su sorpresa cuando, días más tarde, Lampo (que significa “relámpago” en italiano) regresó a la estación en otro tren para reunirse con su dueño. Este, para que no tuviera problemas, decidió dejarlo con un amigo que vivía al sur del país pero, una vez más, el perro decidió regresar con su verdadera familia, siempre utilizando el tren como medio de transporte.

Desde ese día, los responsables de la compañía se dieron por vencidos y aceptaron la presencia de Lampo en la estación. El perro siguió viajando en tren solo, orientándose perfectamente por todas las estaciones de la red ferroviaria y volviendo siempre a casa con sus dueños. Lamentablemente, Lampo murió atropellado por un tren en 1961 con 8 años de edad. En la estación de Campiglia Marittima aún permanece la estatua que se levantó en su honor.





• Balto, héroe en la nieve

Balto, héroe en la nieve

Muchos conoceréis la historia de este héroe canino por la película de animación de 1995 que lleva su nombre. La cinta, dirigida por Simon Wells, cuenta la hazaña real de Balto, un husky siberiano que jugó un papel muy importante en la epidemia de difteria que asoló la ciudad de Nome, en Alaska, en 1925. En aquella época, las medicinas que podían curar esta enfermedad, que afectaba sobre todo a niños, solo podían conseguirse en una ciudad a 1600 km de Nome. Como las comunicaciones estaban cortadas, se organizó una expedición de trineos tirados por perros para alcanzar una parte del recorrido que no se podía recorrer en tren.

De todos los valerosos animales que participaron en este viaje, destacó el perro Balto, que lideró el último tramo de la expedición, y también su compañero Togo. Ambos recorrieron distancias enormes bajo la nieve, soportando temperaturas de hasta 40 grados bajo cero, para transportar las medicinas hasta el pueblo y salvar la vida de muchísimos niños.

Convertidos ya en héroes, muchos de los perros de Nome terminaron sus días en un zoo todos juntos, y actualmente, una estatua ubicada en el Central Park de Nueva York rinde homenaje a Balto como símbolo de aquellos valientes perros. En la placa conmemorativa pueden leerse tres adjetivos que sin duda definen su espíritu: Resistencia, Fidelidad, Inteligencia.





• Hachiko, leal hasta el fin

Hachiko, leal hasta el fin

La historia de Hachiko es tan famosa que ya forma parte de la cultura popular japonesa. Este perrito de raza Akira es recordado por su ejemplo de fidelidad y amor incondicional a su dueño. Este, el profesor japonés Hidesaburo Ueno, lo adoptó en su familia después de pensárselo mucho, ya que acababa de perder a otro perrito y todavía se encontraba muy triste. Sin embargo, y gracias a la insistencia de su hija, decidió abrir su corazón al amor de un nuevo compañero peludo y pronto se hicieron inseparables. Hachiko estaba tan unido a Ueno que, todos los días, lo esperaba en la estación de tren de Shibuya cuando volvía de trabajar. Cuando el profesor falleció inesperadamente por un derrame cerebral, su mascota continuó esperándolo todos los días en la estación durante nada más y nada menos que 10 años.

Este leal comportamiento no pasó desapercibido para los pasajeros que iban y venían todos los días. La emotiva historia fue pasando de generación en generación y llega hasta nuestros días, en los que Hachiko ha protagonizado varias películas y es todo un icono cultural. El fiel perrito murió en 1935 de enfermedad mientras seguía esperando en la estación. Para conmemorar su increíble lealtad al profesor, se construyó una estatua en la estación de Shibuya y un monolito junto a la tumba de Ueno.





• Laika, la primera perra astronauta

Laika, la primera perra astronauta

En 1957, en plena carrera espacial por llegar a la Luna, la perrita Laika se convirtió en la primera perra astronauta de la Historia. Mezcla de husky siberiano y de samoyedo, Laika, que en los primeros años de su vida vivía en las calles de Moscú, se convirtió en una heroína espacial cuando en 1957 viajó a bordo del satélite Sputnik 2.

Existe mucha polémica sobre el hecho de que entre los años 50 y 60 se utilizaran varios perros para experimentar sobre los efectos de los viajes espaciales. De hecho, y por desgracia, Laika murió en su primer viaje espacial debido al sobrecalentamiento de su cuerpo por un fallo en el sistema térmico, un error que era muy probable que sucediera. Y es que la presión por lograr avances antes que su competidor EE.UU. causó que no se revisaran correctamente los mecanismos que terminaron por fallar.

Pese a todo, Laika pasó a la historia por ser la primera perra cosmonauta y apoyar a los humanos en sus avances y progresos por investigar en el espacio.





• Stubby, el perro sargento

Stubby, el perro sargento

La valentía y arrojo de este perro lo convirtieron en sargento durante la 1ª Guerra Mundial. Cuando este perrito vagabundo fue rescatado en Yale por un soldado, que le puso de nombre Stubby (en inglés significa “rechoncho”), no se imaginaba que acabaría viviendo tantas aventuras a su lado. Y es que cuando su dueño tuvo que ir a la guerra decidió llevarlo con él. El valiente Stubby participó en numerosos combates y batallas. Entre sus funciones estaban las de rescatar a los heridos y alertar a los soldados de los ataques con gas mostaza, que detectaba gracias al privilegiado olfato canino. Él mismo fue herido más de una vez e incluso en una ocasión llegó a descubrir a un espía alemán.

Sin embargo, la historia de Stubby sí tuvo un final “feliz”, ya que el animal pudo regresar a casa, donde falleció en 1926 mientras dormía plácidamente. El increíble perro recibió muchas medallas por sus valerosos actos y fue nombrado sargento. En Kansas todavía se puede contemplar una placa conmemorativa que reza “un vagabundo valiente”.

¿Por qué el perro es el mejor amigo del hombre?

¿Por qué el perro es el mejor amigo del hombre?

Por más y más casos que escuchamos acerca de heróicos perros que ayudaron, apoyaron y acompañaron a personas incondicionalmente, no deja de sorprendernos la profunda lealtad de estos animales. Lo cierto es que la ciencia ha demostrado que los perros cuentan con un mundo interior muy rico y una alta inteligencia. Su complejidad cognitiva hace que sean capaces de entendernos y ayudarnos.

En este sentido, los Australian Cobberdog destacan por su gran labor como perros de terapia, ya que por su carácter tranquilo y su adaptabilidad y sociabilidad son perfectos para acompañar y ayudar a todo tipo de personas. Además, son grandes perros de familia, ya que se llevan fenomenal con los niños, con las visitas y con otros animales.

Hoy en día sabemos que la colaboración y amistad entre perros y humanos podría remontarse al Paleolítico, unos 35.000 años atrás. ¡Son tantas las aventuras que hemos vivido juntos a lo largo de la Historia! El vínculo que comparten estas mascotas con las personas es muy especial e intenso y, sin duda, seguirá generando historias tan emocionantes como las que hemos conocido hoy.