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El día a día puede resultar agotador. Trabajo, compromisos, vida personal, tareas domésticas… El ritmo de vida parece ser cada vez más frenético, y en medio de todo el ruido, la sobreinformación y el caos se hace muy necesario contar con pequeños momentos de desconexión que nos permitan bajar las revoluciones y serenar nuestro ánimo. Seguro que a estas alturas ya has oído hablar de los beneficios de la meditación sobre la salud mental. Pero, ¿a qué se refiere exactamente el término “meditar”? Y, sobre todo, ¿cómo podemos realizar meditaciones junto a nuestros queridos amigos peludos?

Existen diferentes técnicas de meditación, pero si nos atenemos a los principios básicos, consiste en una práctica cuyo objetivo es enfocarse en el aquí y ahora, dejando la mente libre de preocupaciones y pensamientos. Para lograr este nivel de concentración, algunas personas se ayudan con música, con la respiración o practicando ejercicios para tomar consciencia del cuerpo o del entorno. Por si ya te lo estás preguntando: sí, es posible (y muy beneficioso) que tu perro te acompañe en esta práctica para ayudarte a centrarte en el presente. Y es que, piénsalo: eso que a las personas nos cuesta tanto trabajo (dejar la mente en blanco y vivir el momento) resulta totalmente natural para nuestras adorables mascotas. Tu perro puede convertirse en el mejor ejemplo a la hora de realizar tus meditaciones. Te explicamos cómo meditar con tu perro para disfrutar de un agradable momento de desconexión juntos.
1. Prepara el ambiente ideal para meditar con tu perro
2. Sincronizad vuestras respiraciones
3. Concéntrate en el momento presente
4. Finaliza la meditación con un agradecimiento
5. Crea un hábito de meditación diaria con tu perro
6. Beneficios de meditar con tu perro
Para que la meditación resulte verdaderamente relajante y consigas concentrarte, escoge un lugar tranquilo y despejado donde solo estéis tu perro y tú. Colocaos en el suelo, sobre una manta o esterilla o allí donde os sintáis más cómodos (puede ser una cama, un sofá, una silla…). Te recomendamos poner música suave para favorecer la relajación. En la red existen muchas listas de reproducción con canciones relajantes elaboradas especialmente para perros, incluyendo los sonidos, ritmos y cadencias que les gustan. Muchos propietarios aseguran que pueden obrar milagros y tranquilizar hasta a los peludos más inquietos. Merece la pena probarlo, ¿verdad?
También puedes encender alguna vela para crear una atmósfera especial, pero asegúrate de que sea orgánica y segura para tu perro y colócala en alto para que no pueda acceder a ella.
Según explica el autor James Jacobson en su libro How to meditate with your dog, es posible sincronizar el ritmo de tu respiración con el de tu perro durante la meditación. Para ello, aconseja colocar una mano en el pecho de tu mascota y otra en su lomo. Al principio, notarás que su respiración es bastante más rápida que la tuya, pero si te esfuerzas en inhalar y exhalar de forma pausada y profunda, observarás que, poco a poco, tu perro irá respirando cada vez más lento.
De todas formas, si este ejercicio no te sale o no te resulta cómodo, no pasa nada: deja fluir tu respiración y, simplemente, concéntrate en el ir y venir del aire.
Centrarte en el ritmo de tu respiración te ayudará a mantenerte en el aquí y ahora, pero también puedes ayudarte de tu peludo para este fin. Mantén el contacto visual con él, acaricia su pelo y siente su suavidad en tus manos. Conectar con tu mascota te permitirá vivir el momento y evitar los pensamientos intrusivos.
De todas formas, y aunque el objetivo final de la meditación es dejar la mente totalmente en blanco, es normal que los pensamientos y preocupaciones te distraigan momentáneamente. No pasa nada, simplemente deja fluir estas ideas para que, igual que han llegado, se marchen. No controles ni te enredes en ellas y vuelve a concentrarte en tu perro, en la música, en tu respiración…
Para terminar la sesión de meditación con tu perro, Jacobson propone practicar un pequeño ritual de gratitud. Agradece conscientemente este rato tan especial que has compartido con tu mejor amigo y todo lo que lo ha hecho posible. Felicita a tu perro con unas palabras cariñosas y muchas caricias para expresarle tu felicidad después de vivir esta experiencia juntos.
Diez minutos diarios son suficientes para sentir los beneficios de meditar con tu perro. Lo ideal sería que pudieses encontrar este ratito cada día para conectar con el presente, eliminar la tensión y profundizar el vínculo con tu mascota. Además, si te resulta posible, elegir la misma hora todos los días para practicar la meditación conseguirá que tu perro vaya interiorizando este hábito y se sienta cada vez más relajado al inicio de cada sesión.
Los perros son animales de rutinas, y mantener unos horarios les permite prepararse para lo que viene y los hace sentir mucho más equilibrados y seguros.
Tanto si te gusta meditar y estás pensando en incorporar a tu mascota a esta práctica, como si nunca antes lo has hecho pero tienes muchas ganas de probar, toma nota de estos beneficios de meditar con tu perro:
Reduce el estrés: la meditación en solitario consigue reducir el ritmo respiratorio y cardíaco, relajar los músculos y tranquilizar nuestros nervios. Pero, con la compañía de tu perro, todos estos beneficios se potencian, ya que la ciencia ha demostrado que interactuar con nuestras mascotas tiene un efecto terapéutico.
Aumenta la concentración: si te cuesta mantenerte enfocado en el presente durante la meditación, contar con la presencia de tu querido amigo te será muy útil. Al tenerlo a tu lado, podrás mirarlo fijamente, tocarlo y, de este modo, centrarte en el aquí y ahora con más facilidad.
Mayor adherencia a la práctica: incluir a tu perro en la meditación puede motivarte a no dejar de practicar. Es una manera ideal de crear adherencia hacia la práctica y convertirla en un hábito positivo en tu vida. Tu peludo será tu mejor compañero y aliciente para meditar cada día.
Profundiza vuestro vínculo: compartir un momento tan relajante y especial puede ayudar a reforzar la conexión tan bonita que compartes con tu perro.
Beneficios para tu perro: a través de la meditación, tu peludo aprenderá a relajarse progresivamente. Los perros son animales muy sensibles y perceptivos, y está demostrado científicamente que captan y se mimetizan con nuestras emociones. Si tú te relajas meditando, tu perro también lo hará, algo que le vendrá especialmente bien si tiene un carácter inquieto o ansioso. Además, la meditación ayuda a fortalecer la capacidad de aprendizaje de estos increíbles animales.
Ya ves que a la hora de meditar con tu perro todo son ventajas. Anímate a desconectar de tus pensamientos al menos un ratito al día con la inmejorable compañía de tu mascota. Tardarás muy poco en notar los beneficios y, ante todo, experimentarás un momento muy especial con tu perro. ¡Namasté!