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Cómo proteger a tu perro del sol

Evita los golpes de calor, quemaduras y deshidratación de tu mascota






¿LOS PERROS TIENEN CALOR?

Tiempo de lectura aproximada: 8 minutos

En primavera y verano (o en otoño e invierno si vives en el hemisferio sur) las temperaturas comienzan a subir, y dependiendo del clima de cada zona, pueden alcanzar valores altísimos que no solo afectan a personas: también a nuestros queridos amigos los perros. Aunque estos animales cuentan con una protección natural frente al sol y el calor -su manto de pelo y la transpiración a través del jadeo y las almohadillas-, por supuesto que pueden sufrir muchos problemas con la exposición solar intensa o las altas temperaturas.

¿los perros tienen calor?

Además, se sabe que los perros no tienen tanta facilidad como las personas para regular su calor corporal, así que es muy importante que ayudes a tu mascota a mantenerse fresca e hidratada para evitar los peligrosos golpes de calor, quemaduras en su piel y la deshidratación. Si te preguntas cómo puedes proteger a tu perro del sol y del calor, te damos algunas recomendaciones para que podáis seguir disfrutando del verano juntos de manera totalmente segura. ¡Vamos allá!


Hidrata a tu perro

hidrata a tu perro

Resulta obvio: a más calor y más sol, más deshidratación. Por eso, en estos meses de calor tendrás que asegurarte muy bien de que tu perro tome suficiente agua. Para ello, coloca varios recipientes con agua fresca por la casa, para que siempre tenga a su alcance la oportunidad de refrescarse e hidratarse. Cambia el agua con frecuencia para que esté limpia y resulte atractiva para tu mascota. Puedes preparar helados para perro caseros con los que sorprender a tu peludo. Simplemente unos cubitos con alguna fruta segura para tu perro (como manzana o fresas) mezcladas con yogurt sin lactosa). ¡Le encantará! Ah, y cuando salgas fuera, especialmente en excursiones o paseos largos, procura llevar siempre una botella de agua y un bebedero portátil.





Protección solar para perros

protección solar para perros

Los perros también son sensibles a los rayos UV del sol. Por ello, y aunque quizá te sorprenda, necesitan protegerse con productos específicos. Las cremas solares caninas, al igual que las que usamos las personas, bloquean el daño solar, cuidado la piel de tu peludo y evitando que sufra quemaduras cuando está en el exterior. Estos productos de protección solar para perros se deben aplicar en aquellas zonas donde hay menos pelo y, por tanto, menor defensa natural frente al sol, como por ejemplo, la nariz, alrededor de la boca, las orejas, el abdomen, las ingles o los párpados. Si tu perro tiene el pelo corto, fino o blanco, no dudes en aplicar esta protección siempre que salgáis de paseo. Eso sí, escoge una formulación de calidad que no contenga zinc ni químicos perjudiciales. También deberás proteger a tu peludo si le da el sol a través de una ventana.





Protégelo de las altas temperaturas

protégelo de las altas temperaturas

Las personas podemos elegir no salir a la calle en días de mucho calor y sol, o movernos en coche para no enfrentarnos a las altas temperaturas. Sin embargo, tu perro tiene que salir sí o sí a pasear y hacer sus necesidades. Si el bochorno es muy intenso, procura sacarlo a primera hora de la mañana y a última de la tarde para hacer los paseos largos, y en las horas centrales del día busca zonas de sombra y brisa, siempre que sea posible y haz a estas horas los paseos cortos solo para que haga sus necesidades. En casa, coloca su cama en un lugar lo más fresco y ventilado posible. Ten en cuenta la trayectoria del sol en tu hogar para que a tu perro no le dé de manera directa en ningún momento, especialmente si no vas a estar en casa para darte cuenta. Por descontado, está totalmente desaconsejado dejar a tu mascota encerrada en el coche, donde la temperatura puede doblar a la exterior y subir rápidamente, pudiendo llegar a comprometer la vida de tu perro. En resumen, trata de no exponer a tu peludo al sol directo y a las altas temperaturas para evitar los golpes de calor. Algunos síntomas de estos shocks térmicos son el jadeo excesivo y constante, el letargo, los vómitos y los problemas respiratorios. Si observas estas señales en tu perro, busca atención veterinaria urgente.





Cuida de sus almohadillas

cuida de sus almohadillas

¿Te imaginas andar descalzo por el asfalto a más de 30 grados? Pues eso es lo que hace tu perro todos los días de verano cuando salís a pasear. Aunque sus almohadillas son bastante resistentes, si la temperatura del suelo es demasiado alta como consecuencia del sol y el calor, podría sufrir quemaduras. Por ello, te recomendamos aplicar el clásico truco de tocar el pavimento con el dorso de la mano: si no puedes aguantar 5 segundos sin quemarte, entonces tu perro tampoco. Para estos casos, existen los protectores de almohadillas, una especie de apósitos que se pegan a las huellas de los perros. También hay disponibles cremas y sprays protectores. En cualquier caso, no pierdas de vista esta parte de la anatomía de tu perro tan expuesta al sol y a las altas temperaturas. Busca siempre las zonas de césped o tierra, que no suelen estar tan calientes como el cemento o el asfalto. Y, además de todo ello, completa el cuidado de las almohadillas de tu perro con productos hidratantes para reparar la piel de esta zona.





Cepilla su pelo, ¡pero no lo rapes!

cepilla su pelo, ¡pero no lo rapes!

Aunque tengas la tentación de rapar el pelo de tu perro para que así esté más fresquito, ¡no lo hagas! El manto de los perros, concretamente la parte superior, es su protección frente a los rayos del sol, el calor y también a los insectos. Si rapas a tu perro, su piel quedará totalmente expuesta, y podría sufrir quemaduras, entre otros problemas. En mascotas con un pelo muy largo y frondoso, es buena idea recortar un poco el pelo, pero nunca raparlo totalmente. En algunas razas de perro se practica la técnica de deslanado, que consiste en eliminar la capa de pelo interna, dejando intacta la capa superficial que los protege de estas inclemencias del tiempo. En otros perros, como el Austrlaian Cobberdog, que no mudan su pelo, no se practica el deslanado, pero en ningún caso se rapa el pelo, ya que estaríamos dejando completamente desprotegida la piel del animal. Lo que sí se recomienda en verano es cepillar con más frecuencia el pelo del perro, ya que así mantendremos el manto oxigenado y nuestro peludo podrá combatir mucho mejor el sol y el calor.





¡Sí a los baños con tu perro!

¡sí a los baños con tu perro!

Una de las formas más divertidas e infalibles de refrescar a tu perro es poniéndolo a remojo. Ya sea con una lluvia de agua con manguera (a baja presión para no hacerle daño ni asustarlo), un chapuzón en la piscina o un baño en la playa para perros. Escoge preferiblemente corrientes tranquilas y supervisa siempre a tu perro durante el baño. Para que se relaje y disfrute en el agua, lo mejor es que lo acostumbres de pequeño, y si no es posible, hazlo siempre de manera gradual, de menos a más. Eso sí, ten presente que no a todos los perros les gusta bañarse o mojarse, así que no fuerces la situación si tu mascota rehúye los planes con agua. En todo caso, siempre puedes humedecer una toalla y acariciarlo por la barriga y sus almohadillas para aliviar su calor. Las altas temperaturas y el sol intenso pueden provocar que tu perro sufra quemaduras, golpes de calor y otros problemas. Sin embargo, si lo proteges con productos y prácticas adecuadas, podréis disfrutar juntos del verano sin contratiempos. Presta especial atención a los síntomas de calor en tu perro si pertenece a alguna raza con el hocico plano (como los bulldog, carlinos o bóxers) o si tiene un pelaje muy denso (como el husky). ¡Y a divertirse!