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Aunque para los humanos sean una manifestación de alegría y fiesta, los petardos y fuegos artificiales pueden ser un auténtico tormento para nuestros amigos peludos. Los perros tienen un oído muy desarrollado, por lo que perciben estos sonidos tan intensos como grandes estruendos cuyo origen no comprenden, ya que no les resultan conocidos ni naturales. Además, los productos de pirotecnia más potentes no solo causan mucho ruido, sino también una explosión que genera una vibración muy molesta. Todos estos factores terminan desencadenando una situación de miedo o estrés ante los petardos, y en los casos más graves se puede desarrollar una fobia.
El miedo es una respuesta que tanto humanos como perros percibimos como desagradable, pero lo cierto es que se trata de un recurso evolutivo muy útil para nuestra supervivencia, ya que nos protege de todo tipo de peligros. El problema está cuando el miedo se convierte en fobia, un temor muy intenso que se manifiesta de forma desproporcionada.
1. Síntomas de la fobia de los perros a los petardos
2. ¿Qué hago si mi perro tiene miedo a los petardos?
• No lo expongas a los petardos
3. ¿Cómo evitar que mi perro tenga fobia a los petardos?

El miedo extremo a la pirotecnia es muy común en los perros, y puede hacerse extensible a otros sonidos fuertes, como las tormentas, las ambulancias o los ruidos de obras. Cualquier fobia causará en tu mascota alteraciones de comportamiento, así que atento a estos síntomas que te detallamos a continuación. Si tu perro se comporta de estas maneras en presencia de petardos, cohetes o fuegos artificiales, estamos ante un caso de fobia que debe ser tratada para aliviar el intenso sufrimiento que experimenta en estas ocasiones.
Si tu mascota siente un profundo pavor cuando se escuchan petardos o fuegos artificiales cerca, es posible que incluso comience a anticipar situaciones. Por ejemplo, comenzará a ponerse nervioso simplemente por sentir el olor a pólvora o por ver las luces de Navidad, una época que sin duda recordará de un año para otro por lo recurrentes que suelen ser los petardos. Los perros son muy inteligentes y observadores, por lo que en los casos más instaurados, bastará una mínima señal para desencadenar su fobia. Esto puede acabar por dificultar mucho su vida, especialmente en épocas concretas del año o en zonas con muchas festividades con petardos. Por eso queremos darte algunos consejos para gestionar el miedo a los petardos de tu perro.

Si la fobia de tu perro ya está instaurada, no intentes hacerlo pasar forzosamente por esta situación tan estresante para él esperando que así se acostumbre, ya que sólo agravarás el problema. En la mayoría de casos, deberás contactar con un etólogo para determinar la terapia más recomendable para que tu peludo deje de sentir este miedo atroz a los petardos. Este puede ser un proceso largo, que requerirá tu colaboración y altas dosis de paciencia, pero todo merece la pena con tal de mejorar la calidad de vida de tu mejor amigo.

Cuando comiencen a escucharse petardos fuera de casa y tu perro intente huir, no hagas nada para retenerlo, pero tampoco lo lleves a otra parte si él no quiere. Respeta lo que decida hacer en ese momento y, si se marcha, no vayas en su búsqueda ni lo fuerces a salir. Es más, te recomendamos crear un escondite agradable y tranquilo al que tu mascota pueda acudir y donde se sienta segura. Lo ideal es que sea una zona recogida, como en una esquina, debajo de una cama o en un tipi o tienda de campaña para perros. Puedes colocar una mantita que tenga tu olor, algunos juguetes que le gusten e incluso algún hueso kong para que se entretenga hasta que pasen los ruidos. Por supuesto, escoge un lugar alejado de las ventanas donde llegue el menor sonido posible.
Si estáis en la calle cuando comiencen los petardos, cambia el rumbo tranquilamente, sin aspavientos, e intenta alejarte con tu mascota del foco del sonido.

Cuando hablamos de perros que tienen miedo a los petardos, hay diferentes grados de intensidad. Si tu mascota se pone algo inquieta y tensa cuando escucha estos ruidos de pirotecnia pero no llega a experimentar el pavor de una fobia, puedes probar a distraer su foco de atención jugando un poco con él. Algo que funciona genial son las alfombras olfativas, ya que los perros se entretienen mucho y se centran en los estímulos que llegan a su trufa, disminuyendo la atención al resto de sentidos.

Es posible que si tu perro tiene fobia a los petardos, en lugar de huir a esconderse, se quede bloqueado en el sitio, sufriendo mucho estrés y ansiedad. Actuar con normalidad le transmitirá a tu peludo un mensaje de calma y de que todo va bien. Eso sí, evita consolarlo con actitud dramática, ya que entonces reforzarás la sensación de tu perro de que está ante una situación peligrosa.

Para evitar que tu perro se ponga demasiado ansioso hasta el punto de que peligre su salud, lo mejor es que lo protejas de los petardos mientras su fobia no se solucione. Para ello, cierra ventanas, pon música relajante y evita salir a la calle si sabes que habrá pirotecnia en la zona. No lo obligues a estar en una zona en concreto “a la fuerza”, sino que intenta crear un clima positivo, por ejemplo, jugando con tu mascota en una habitación que no dé a la calle.

Si la fobia a los petardos de tu perro es muy intensa y le impide hacer una vida normal, o incluso provoca otros problemas de salud, es posible que su veterinario le paute algún tipo de medicación tranquilizante de manera puntual. En el resto de casos, prueba con remedios naturales, como aceites esenciales o feromonas sintéticas. Estas sustancias pueden ayudar a calmar a tu peludo en situaciones de estrés, aunque no son tan efectivas si la fobia es muy intensa.
La primera experiencia que tenga tu perro con los petardos será la que marque cómo se sienta respecto a ellos en el futuro. Si tu mascota no escucha un petardo en su vida y, un día, de forma brusca, escucha un castillo de fuegos artificiales al lado de tu casa, lo más probable es que sienta mucho estrés, lo que desencadenará la misma respuesta las siguientes veces que se enfrente a este estímulo. Por eso es muy importante que la exposición a los petardos sea progresiva y lo más pronto que te resulte posible.
Los cachorros necesitan ser socializados en sus primeros meses de vida para un correcto desarrollo sin miedos ni problemas de comportamiento. Esto incluye que tu perro visite lugares muy diferentes, que conozca a personas diversas y, también, que lo expongas a todo tipo de ruidos, incluidos los ruidos fuertes, como la pirotécnia. Por supuesto, no debes hacerlo de golpe, sino poco a poco y asegurándote, a través del refuerzo positivo, de que tu mascota asocia este estímulo a algo positivo.
Si tienes dudas en el proceso, consulta con un adiestrador o etólogo, ya que sentar las bases desde la etapa de cachorro te ayudará mucho a que no desarrolle fobias en el futuro.