Home > Blog > Cuidados del perro > El peligro del azufre para perros en las calles

El peligro del azufre para perros en las calles

Este producto químico puede dañar seriamente a tu mascota






EL AZUFRE: ¿REMEDIO CASERO O CREENCIA POPULAR?

Tiempo de lectura aproximada: 6 minutos

Seguro que alguna vez has visto en tu ciudad o pueblo unos polvos de color amarillento acumulados en esquinas, fachadas, portales o alrededor de las farolas. Por si no sabes de qué se trata, no es otra cosa que azufre, un químico muy agresivo que, según la creencia popular, repele a los perros y evita que estos hagan pipí. Como es lógico, a nadie le gusta que haya orines acumulados en la fachada de su negocio o en la acera de su casa, lo que lleva a muchas personas a utilizar esta solución casera para prevenir esta situación.

El azufre, un remedio popular

Sin embargo, existen dos problemas con el uso del azufre para perros. El primero es que este producto no evita que los perros orinen. No existe evidencia científica que certifique la eficacia de esta costumbre tan arraigada en la sociedad. Pero es que, además, el azufre, lejos de ser una alternativa inocua, resulta muy tóxico para los perros, para las personas y para el medio ambiente. ¿Cómo de peligroso puede llegar a ser el azufre para las mascotas y qué síntomas o daños pueden presentar si llegan a entrar en contacto con él?


¿El azufre de las calles es peligroso para los perros?

El azufre, un remedio popular

Los polvos amarillos o azufre que las personas echan en las calles para evitar que los perros orinen no solo no funcionan, sino que pueden causar graves daños en los animales. El azufre resulta tóxico al contacto, ingesta e inhalación. Sólo con que tu perro se acerque a olerlo movido por su curiosidad, los vapores irritantes que emana podrían afectarle. Además, una simple corriente de aire podría levantar los polvos y llevarlos hacia el hocico o la piel de tu perro. Y no olvidemos que, como aquello de que el azufre sirve para que los perros no hagan pipí no es cierto, tu peludo podría orinar encima de los polvos, causando una reacción que podría provocarle quemaduras. Estos son algunos de los efectos negativos que el azufre puede provocar en los perros:

- Irrita las vías respiratorias, la garganta y las mucosas.
- Provoca tos, ataques de asma o dificultades para respirar.
- Puede causar broncoconstricción o traqueobronquitis.
- Genera conjuntivitis.
- En casos graves, puede dar lugar a síntomas neurológicos, como temblores.
- Podría llegar a dañar el hígado y el riñón.
- Riesgo de problemas cardiovasculares.





¿Qué hacer ante el problema del azufre para perros en las calles?


Los efectos que el azufre puede tener en nuestras mascotas no son ninguna tontería. De hecho, nuestros niños y cualquier persona también podría intoxicarse fácilmente con estos polvos, que se transportan fácilmente por el aire con tan solo un poco de viento, pudiendo incluso provocar explosiones, ya que el azufre es inflamable. Tan grave es este problema, que muchas ciudades ya han prohibido expresamente su uso en la vía pública, estableciendo multas de hasta 750€. Incluso la Policía y la Guardia Civil han alertado en varias ocasiones sobre los peligros de este químico en los perros. Por eso, si detectas un foco de azufre en cualquier rincón de la calle, no lo dudes, llama al ayuntamiento o a la policía y deja una denuncia para que esta costumbre tan inútil y arriesgada se acabe cuanto antes.





¿Cómo proteger a mi mascota del azufre de las calles?

El azufre, un remedio popular

Simplemente denunciando y no dejándolo pasar ya estarás poniendo un grano de arena para que nadie vuelva a usar azufre en las calles. Solo así nuestras mascotas y niños estarán totalmente seguros. Mientras siga utilizándose este químico tóxico lo mejor que puedes hacer es andar con mil ojos cuando salgas a pasear con tu peludo. Evita acercarte con él a zonas donde veas que hay azufre. Si tienes que pasar por un lugar donde hay focos de estos peligrosos polvos amarillos, lleva a tu perro con correa y no dejes que se acerque ni los huela. Si tu perro va suelto y observas que se acerca a un lugar donde hay azufre, bien para orinar o bien para explorar, pídele que venga a tu lado con la señal que hayáis trabajado.

En la calle existen numerosos peligros que pueden dañar a tu perro, y aunque nunca debes transmitirle tensión o preocupación con tu actitud, sí debes estar preparado para protegerlo de estas situaciones. Adiestrar a tu perro en ejercicios de obediencia básica, como “quieto”, “sienta” o “ven”, te ayudará a mantenerlo alejado del azufre y de otros lugares o circunstancias de peligro. Si tu perro ha inhalado o tocado el azufre, llévalo al veterinario aunque no veas síntomas, ya que podrían aparecer más adelante.





Remedios caseros seguros y efectivos para que los perros no orinen


Tener un perro implica asumir una responsabilidad respecto a su cuidado y bienestar, pero también respecto a garantizar una buena convivencia con la comunidad. Como responsable de tu perro, tú respondes ante sus conductas, así que no permitas que orine en mitad de la calle, en las farolas o en las fachadas. Opta por un comportamiento cívico y lleva a tu perro a hacer pipí a lugares donde está permitido, como parques o zonas de tierra. Y si tu peludo tiene un accidente y se orina en la acera, lleva siempre una botellita de agua para aclarar el pipí y dejarlo todo como lo encontraste. Ah, y si lo que verdaderamente deseas es evitar que tu perro u otros perros orinen en un lugar en concreto, siempre puedes usar limón o vinagre. Son productos naturales, seguros e inocuos para mascotas y personas, solo que por su fuerte olor y su acidez resultan repelentes para estos animales.