Home > Blog > El greix en la dieta dels gossos: és bo o dolent?

La grasa en la dieta de los perros: ¿es buena o mala?

Analizamos el papel de este macronutriente en la alimentación canina




Tema: Alimentació


¿LOS PERROS PUEDEN COMER GRASAS?

Tiempo de lectura aproximada: 7 minutos

Conforme más opciones de alimentación canina surgen, más dudas pueden aparecer en los propietarios de mascotas. Uno de los nutrientes que más incertidumbre crea en algunas personas es la grasa. A pesar de su mala reputación, las grasas o lípidos son la principal fuente de energía dentro de la dieta de los perros. De hecho, su aporte energético duplica al de las proteínas y los hidratos de carbono. En una cantidad adecuada, las grasas no solo son saludables para estos animales, sino que resultan necesarias para un correcto funcionamiento de su organismo. A diferencia de lo que muchas personas creen basándose en los efectos de las grasas en el metabolismo humano, estas no afectan a los perros de la misma manera, por lo que no es común que causen colesterol y problemas cardiovasculares. De hecho, como animales carnívoros en la naturaleza, los perros cuentan con un sistema digestivo capaz de digerir y procesar las grasas de las carnes sin problema.

Imagen de prueba horizontal negra

¿Por qué los perros necesitan incluir grasa en su alimentación?

Imagen de prueba horizontal negra

Además de constituir la principal fuente energética de los perros, las grasas resultan positivas para múltiples aspectos de su salud siempre que se administren en dosis adecuadas. Algunas vitaminas esenciales, como la A, D, E y K, son liposolubles, lo que significa que necesitan grasa para que el cuerpo las absorba. Por otro lado, un correcto equilibrio de grasa en la alimentación mantendrá la piel y el pelo de tu mascota hidratados y saludables. Pero, antes de continuar, es necesario distinguir entre tres tipos de grasas:

Grasas saturadas: suelen ser de origen animal, como la mantequilla o la grasa de cerdo, por ejemplo. Se solidifican a temperatura ambiente, y aunque no se acumulan en las arterias de la misma manera que nos sucede a las personas, es conveniente limitar su consumo.

Grasas insaturadas: pueden ser monoinsaturadas o poliinsaturadas y normalmente proceden de vegetales, como el aceite de oliva, aunque también de pescados, como el aceite de salmón. Se ha demostrado que las grasas insaturadas son altamente beneficiosas para el organismo del perro.

Grasas trans: este tipo de grasas suelen aparecer en los piensos comerciales de mala calidad debido a ciertos procesos industriales. Los expertos recomiendan reducirlas al mínimo, priorizando las grasas insaturadas en la dieta canina.






Beneficios de las grasas insaturadas en la dieta canina

Imagen de prueba horizontal negra

Las grasas insaturadas son un nutriente esencial para el organismo de los perros. Unos de los más conocidos son los ácidos grasos esenciales, que al no ser sintetizados de forma natural por estos animales, es necesario aportar a través de la alimentación. Algunos ácidos grasos populares son los omega 3, destacando el DHA, muy importante en el desarrollo cerebral y de la retina del perro, y los omega 6, como el ácido linoleico, que protege la barrera cutánea y mantiene en buen estado la piel y el manto de estos animales. Estos son algunos de los beneficios de incluir alimentos ricos en grasas insaturadas en la dieta de tu mascota:

Protegen el sistema cardiovascular.

Equilibran el metabolismo y previenen y tratan la diabetes.

Reducen la inflamación en el cuerpo.

Cuidan de la piel y el pelo, evitando la descamación y las alergias.

Intervienen en el buen funcionamiento de órganos como el cerebro o el riñón.

Mejoran las digestiones, combatiendo problemas gastrointestinales como el estreñimiento.

Añaden sabor y una textura más agradable a la comida de tu perro, mejorando su experiencia organoléptica.






¿Qué cantidad de grasa necesita mi perro?

Imagen de prueba horizontal negra

Tanto si alimentas a tu perro con una comida ya preparada, como si le ofreces una dieta natural BARF en casa, te interesa saber que la cantidad de grasa recomendada varía para cada perro. Aspectos como la edad, el ejercicio físico y otras condiciones de salud intervienen en el porcentaje de grasa que debe aportar la alimentación. Por este motivo, te aconsejamos consultar con tu veterinario experto en nutrición en lo referente a volumen de grasa y de otros nutrientes en la dieta. Este paso es muy importante, ya que un exceso de grasa puede causar sobrepeso y favorecer enfermedades como la pancreatitis.






¿Qué pasa si mi perro no toma suficiente grasa en su alimentación?

Imagen de prueba horizontal negra

Algunas personas piensan que al darle alimentos grasos a sus perros están favoreciendo su ganancia de peso. Por supuesto, es importante calcular bien el aporte calórico de la dieta de cada mascota, ajustándolo en función de sus necesidades y gasto energético. Sin embargo, prescindir de las grasas en la alimentación de tu perro puede ocasionarle serios problemas de salud, como alteraciones en la piel, pelo apagado y áspero y debilidad muscular. En el caso de los cachorros, un déficit de grasas insaturadas puede generar trastornos del crecimiento y del desarrollo cognitivo.

Entonces, ¿son las grasas buenas o malas para los perros? La respuesta es que los lípidos, en una dosis apropiada, son beneficiosos y necesarios para los perros. Los expertos recomiendan priorizar las grasas insaturadas, como los aceites de pescado, aceite de oliva o de semillas. En cuanto a los ácidos grasos saturados, como la grasa de las carnes, los perros pueden metabolizarlos sin problema, siendo muy raro que puedan producir colesterol y afectar a su sistema cardiovascular. Si deseas que tu mascota goce de un manto suave y brillante, una piel saludable y sin alergias y que todo su organismo funcione adecuadamente, debes incluir fuentes de grasas saludables en su alimentación. ¡Di sí a las grasas para alimentar a tu mejor amigo!