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Como siempre decimos en Dogking, cada perro es un mundo. Mientras que a algunos les gusta comer despacito, degustando cada bocado, otros no pueden controlar su apetito y tienen el hábito de arrasar con el alimento, dejando el cuenco vacío en apenas unos segundos. Si tu mejor amigo peludo es de los que come demasiado rápido, puede que sea simplemente por instinto o por su forma de ser. En la naturaleza, los perros y sus ancestros, los lobos, tienen que alimentarse rápido para evitar que otros competidores les quiten la comida. Sin embargo, este comportamiento de origen natural no solo no es necesario en la vida doméstica de tu perro, sino que puede llegar a ser peligroso. Además, no pierdas de vista que si tu mascota se da verdaderos atracones de comida quizá exista un problema de ansiedad de fondo.

1. Peligros de que tu perro coma demasiado deprisa
2. Tips para que tu perro coma más despacio
• Utiliza comederos especiales
• Incorpora los juguetes dispensadores de comida
3. ¿Cuándo debo preocuparme si mi perro come muy rápido?
Puede que te resulte tierno ver como tu perro come vorazmente cuando le sirves su comida. Seguramente pienses que la comida le encanta o que tenía mucha hambre. Y puede ser que así sea, pero en cualquier caso, debes evitar que tu peludo coma demasiado rápido, ya que podría experimentar diferentes problemas, algunos de gran gravedad. Esto son algunas de las consecuencias que puede sufrir tu perro por comer con ansiedad.
La mejor manera de proteger la salud de tu peludo es consiguiendo que coma más despacio. Lo primero que debes hacer es averiguar la causa del problema. Para ello, te recomendamos visitar al veterinario para un chequeo y así asegurar que no existen causas físicas o trastornos del comportamiento serios. Algunas razas de perro son más proclives a este hábito de alimentación voraz, como el labrador o el golden retriever. Si simplemente se trata de un mal hábito, puedes abordarlo en casa siguiendo estos consejos para que tu perro no coma tan rápido.

Para favorecer que tu peludo se enfrente a su plato de comida con un estado de ánimo relajado, es importante que el espacio donde se va a alimentar esté tranquilo y silencioso. Por ejemplo, si le sirves su cuenco de comida en medio de la sala, en plena comida familiar con los niños haciendo ruido, el trasiego de platos y la tele a todo volumen, ten por seguro que tu perro atacará su alimento con ansiedad, lo que hará mucho más probable que engulla la comida.
De hecho, te recomendamos que tu perro coma siempre solo, sin otras personas o perros alrededor. Si compartes tu vida con otros peludos, asegúrate de que coman por separado y de que no se incordien unos a otros mientras se alimentan. Si los perros ven peligrar su alimento por la presencia de otros compañeros o personas, podrían actuar por protección de recursos y comer con avidez para asegurar su comida.

Hoy en día existen muchos artilugios que nos facilitan en gran medida el cuidado de nuestros peludos. Es el caso de los comederos antivoracidad. Se trata de unos platos especiales con relieves y recovecos con los que tu perro tendrá que esforzarse mucho más para conseguir extraer la comida. Además, son antideslizantes, por lo que no “se escapan” cuando tu perro está comiendo, algo que les puede generar mucho estrés. Cuanto más se entretenga obteniendo el alimento, más lenta será la ingesta.

Otra alternativa excelente para evitar que tu perro engulla su comida es colocar parte de su pienso en un juguete dispensador. Los más famosos son los llamados “kong”, y consisten en accesorios de silicona con pequeñas aperturas en las que se esconde la comida. De esta forma, tu peludo tendrá que utilizar todo su ingenio y concentración para sacar el alimento, y por tanto, se alimentará mucho más lentamente, evitando los atracones. Además del enorme beneficio de proteger a tu mascota de los peligros de comer demasiado rápido, el juego con kongs es muy beneficioso para los perros, ya que los estimula mentalmente y los relaja. ¡Pruébalo!

Servirle la comida a tu perro en raciones más pequeñas no evitará que coma rápido, pero sí que llegue a ingerir una gran cantidad de comida en poco tiempo, que es realmente lo que puede ser peligroso. Por eso es preferible que alimentes a tu mascota 3-4 veces al día con menos cantidad de comida, en lugar de hacerlo solo 1 o 2 veces con un cuenco lleno hasta arriba. Además, establecer rutinas de este tipo con tu perro es muy recomendable, ya que lo ayudarás a reducir su ansiedad. Una vez se acostumbre, tu perro sabrá perfectamente en qué momentos del día le toca comer, y de esta forma, se anticipará y no comerá con tanta voracidad. Algunos perros que solo comen una vez al día o a horas diferentes pueden llegar a ingerir más rápido el alimento por si no vuelve a haber más pronto.

Si tu perro no tiene una dieta adecuada y adaptada a sus necesidades energéticas, es muy probable que sienta un hambre voraz y, por tanto, ataque con ansia su plato en cada comida. Por ello, te recomendamos revisar con tu veterinario la alimentación de tu peludo para asegurarte de que le aporta todos los nutrientes que necesita según su edad y estilo de vida.
Como cualquier cambio en la rutina de tu peludo, intenta aplicar estos consejos de manera gradual para que se adapte correctamente. Los perros son animales de costumbres y un cambio brusco podría desconcertar a tu mascota y afectar a su apetito. Además, deberás ser muy perseverante, especialmente si tu perro es adulto (con los cachorros cuesta menos la habituación), ya que de tu paciencia depende que estos trucos funcionen.
En cuanto a los peligros de que tu perro coma demasiado rápido, siempre que notes síntomas de mala digestión deberás consultar con tu veterinario, pero si ves a tu perro con hinchazón en el abdomen, observas que trata de vomitar sin éxito y parece apático, corre a urgencias, ya que si se trata de una torsión estomacal, es importante que reciba tratamiento lo antes posible.