¿PUEDO DARLE UN MASAJE A MI PERRO?
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Si alguna vez has ido a darte un masaje, conocerás bien la sensación tan agradable que se queda en el cuerpo después. Y es que estas técnicas de manipulación de los músculos y la piel resultan tan placenteras como relajantes. ¿Sabías que los perros también pueden recibir masajes y beneficiarse de ellos? A nivel profesional, la aplicación de esta técnica en estos animales se originó a partir de los años 80, después de que el terapeuta Jack Meagher idease los masajes para caballos de competición. A día de hoy, los masajes caninos son muy frecuentes en procesos de rehabilitación o tratamiento de lesiones, por poner algunos ejemplos. Estos deben realizarlos profesionales veterinarios, pero existe otra modalidad de masajes que puedes darle a tu peludo en casa. Hablamos de los masajes relajantes, una actividad que ayudará a tu mascota a tranquilizarse, soltar tensiones y que, además, es una excelente manera de pasar tiempo de calidad juntos. Veamos cómo darle un masaje a tu perro paso a paso y cuáles son las ventajas para su salud.
Beneficios de los masajes relajantes en perros
Si a tu perro le encanta que lo acaricies y le des mimos, imagina cuánto disfrutaría con una relajante sesión de masaje. ¡Se quedará como nuevo! Más allá de vivir un momento agradable, los masajes caninos tienen beneficios muy importantes para la salud y bienestar de estos adorables animales. Estos son algunos de ellos:
- Estimulan la circulación, protegiendo la salud cardiovascular de tu mascota.
- Son muy relajantes y alivian la tensión muscular a través del calor, las caricias y la presión. Si tu perro es nervioso, le sentará fenomenal un masaje.
- Es una excelente manera de detectar anomalías en el pelo, la piel o el cuerpo de tu perro, como heridas, engrosamientos, bultos o incluso parásitos.
- Fortalece vuestro vínculo y confianza a través de la manipulación.
- Hacen que se sientan muy queridos gracias al contacto, mejorando su estado de ánimo con la liberación de oxitocina.
- Aumenta la flexibilidad y alivia la rigidez muscular, algo muy beneficioso especialmente en perros mayores.
Masajes para perros: cómo hacerlos bien
Los masajes relajantes son muy beneficiosos para los perros, aunque quizás no sepas cómo empezar a masajear a tu mascota o tengas miedo de equivocarte. No te preocupes, en este tipo de masajes se ejerce una presión suave y movimientos muy sencillos con el objetivo de aliviar la tensión y relajar a tu peludo, ofreciéndole una sensación de lo más agradable. Ante de ponerte manos a la obra, ten en cuenta estas recomendaciones para darle un masaje a tu perro de manera segura y confortable para ambos.
- Si tu perro es mayor, tiene alguna condición especial de salud o se ha sometido a una cirujía recientemente, consulta con tu veterinario antes de darle el masaje.
- Comienza con sesiones cortas de 5-10 minutos para ver cómo reacciona tu perro. Si le gustan los masajes, podrás ampliar su duración progresivamente.
- No fuerces a tu perro si no se siente cómodo con el masaje. Permanece atento a su lenguaje corporal para saber si tu contacto le resulta agradable o prefiere parar.
- El momento ideal para darle un buen masaje a tu perro puede ser después de un largo paseo o al despertar de la siesta, pero es preferible evitar la hora tras la comida o antes de hacer ejercicio.
- Las caricias y movimientos del masaje deberán ir en dirección al crecimiento del pelo de tu perro, ya que de lo contrario podrías irritar su piel y la sensación no será agradable.
- Para la sesión de masaje a tu perro, escoge un lugar tranquilo, sin estímulos que lo puedan distraer. Incluso puedes poner algo de música suave. Ah, y procura que tu peludo se tumbe sobre una superficie cómoda.
- Si te preguntas dónde colocarte para darle el masaje a tu perro, el mejor sitio es frente a sus patas, aunque puedes colocarte justo entre ellas si tu mascota es muy grande.
Cómo masajear a tu perro paso a paso
Una vez hayas creado una atmósfera relajante para darle el masaje a tu perro, comienza pidiéndole que se tumbe o, simplemente, dándole unas caricias para motivarlo a que lo haga. Vamos allá con el conjunto de técnicas y movimientos para este masaje canino que logrará que tu peludo se sienta en el séptimo cielo.
- 1. Cabeza y cuello: comienza por la cabeza de tu perro regalándole suaves caricias que vayan desde su nariz hasta su cuello, pasando por las mejillas. Puedes comenzar con la mano abierta y luego cambiar a movimientos circulares con los pulgares en la zona de la nuca. No te olvides de sus orejitas: masajéalas circularmente con los dedos pulgar e índice. El contacto en esta zona es súper relajante para los perretes. ¡No te pierdas su carita de placer!
- 2. Hombros: poco a poco, ve bajando hacia los hombros con movimientos circulares suaves y lentos. Los perros no llegan a esta parte de su cuerpo ni con su lengua ni con sus patas, por lo que tu peludo agradecerá mucho el contacto.
- 3. Espalda y cadera: los perros, especialmente los que son muy nerviosos o movidos, tienden a acumular tensión en esta parte del cuerpo. Para aliviarla, da pequeños pellizcos suaves y rápidos en su piel y músculos. Estas vibraciones son ideales para aliviar la rigidez muscular. También puedes probar a realizar movimientos circulares con los dedos índice y corazón a lo largo de toda su columna vertebral. Finaliza amasando los músculos de tu perro con toda la mano. Si tu mascota padece problemas de cadera, como displasia, consulta con el veterinario.
- 4. Pecho y barriga: a los perros les encanta que les toquen la barriga, así que para esta zona te proponemos unas simples pero efectivas caricias de arriba abajo ejerciendo un poco de presión.
- 5. Patas: no a todos los perros les gusta que les toquen las patas, pero si tu peludo te lo permite, practica un suave estiramiento de sus articulaciones cogiéndolo por la axila. También puedes deslizar la mano de arriba abajo, deteniéndote unos segundos en las almohadillas, donde puedes aliviar la tensión de esta zona realizando circulitos con tus pulgares. Si tu peludo es mayor o sufre problemas en las articulaciones, consulta con tu veterinario.
¿Y si mi perro no quiere que lo masajee?

Los masajes ofrecen muchas ventajas para la salud de los perros. Sin embargo, no a todos los perretes les gusta este tipo de contacto constante. Por mucho que quieras que tu mascota se beneficie de las propiedades terapéuticas de los masajes y aunque te haga ilusión a ti, lo importante es lo que ella necesita. Así que no fuerces la situación y, si tras un par de intentos, no muestra interés o incluso rechaza el masaje, invierte ese tiempo realizando otras actividades que sí que disfrute realmente, como jugar o pasear. Algunas razas son, por naturaleza, más dadas al contacto y más relajadas, como el Australian Cobberdog, que disfruta mucho recibiendo mimos, atenciones y, por supuesto, masajes. Si también es el caso de tu perro y notas que los masajes son placenteros para él, dáselos siempre que quieras para relajarlo, aliviar su tensión o, simplemente, para demostrarle lo mucho que lo quieres. Además, en esto de los masajes caninos, la experiencia es un grado. Después de varias sesiones sabrás perfectamente qué movimientos y zonas le gustan más a tu peludo, de modo que podrás conseguir que el masaje resulte todavía más gratificante para tu perro. ¡A disfrutar!