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Si tienes perro, es muy probable que alguna vez te hayas horrorizado al sorprenderlo restregando su cuerpo por un charco de agua sucia, un montón de basura, heces de otros perros o incluso animales muertos. Este comportamiento, muy habitual y natural en estos animales, puede causarnos un gran malestar, ya que se trata de un hábito antihigiénico y peligroso para la convivencia en el hogar. Sin embargo, en sí mismo, no tiene nada de malo, al contrario: que tu perro se restriegue por la suciedad es un atavismo o conducta heredada de sus antecesores, los lobos, por lo que no se considera un problema de comportamiento ni mucho menos, sino que se trata de un rasgo innato y totalmente natural que está estrechamente relacionado con su olfato. Pero, ¿por qué a los perros les gusta embadurnarse de estas cosas tan repugnantes para nosotros los humanos?

1. 6 motivos por los que tu perro se revuelca en cosas asquerosas
2. ¿Cómo evitar que mi perro se revuelque en la basura?
Dentro de este instinto de los perros de restregarse sobre sustancias que nosotros consideramos desechos, existen diferentes preferencias. Heces, orina, animales muertos, basura, barro, charcos… Sí, resulta de lo más desagradable. Sin embargo, la razón no es que los perros sean unos cochinos, sino que tienen verdaderos motivos de peso para comportarse de esta forma, y todos están relacionados con el que sin duda es su sentido más importante: el olfato. Por eso no tiene ningún sentido que riñas a tu peludo cuando se revuelva sobre algo asqueroso, ya que para él es algo tan natural como rascarse o ladrar. Veamos los principales motivos por los que los perros se restriegan en la suciedad.

Aunque los perros ya no necesitan cazar para sobrevivir, en su adn todavía conservan la información de sus ancestros los lobos para ser buenos cazadores y formar parte de la manada. En su pasado salvaje, los perros se restregaban en heces o cadáveres de animales para camuflar su olor y no ser detectados por sus presas, pero también para pasar desapercibidos ante posibles enemigos. Neutralizando su olor con aromas más fuertes, conseguían evitar ser localizados por otros animales a través del olfato. Interesante, ¿verdad?
Este motivo también responde al instinto cazador heredado de sus ancestros los lobos. Los perros pueden revolcarse sobre desperdicios de todo tipo por territorialidad, con el objetivo de dejar su olor impregnado. Revolviéndose de esta manera, consiguen dejar sus feromonas en el lugar, defendiéndolo como su propiedad. De hecho, seguramente habrás observado que, cuando tu perro se restriega por la suciedad, lo hace en primer lugar con su cabeza o su hocico. Esto se explica porque los perros poseen en esta zona una gran cantidad de feromonas, de manera que frotando su morro en la mugre consiguen recibir mucha información a través del olfato y también dejar su propia huella.

Aunque tu perro ya no vive en manada con otros congéneres, en su instinto está grabado a fuego el comportamiento más adecuado para sobrevivir y ser aceptado en este tipo de sociedad. En su vida salvaje, estos animales se embadurnaban de desperdicios que encontraban en sus exploraciones por la naturaleza para, al regresar a la manada, comunicar un mensaje a sus compañeros, que así podían seguir el rastro de su nuevo olor hasta su origen para, por ejemplo, localizar una fuente de alimento en la carroña. Por otro lado, al volver a la manada oliendo a heces o a animales muertos lograban transmitir a sus compañeros la impresión de ser buenos cazadores, conservando así un buen estatus dentro del grupo.
Sí, has leído bien. Aunque te parezca una contradicción, tu mascota podría estar retozando en la suciedad para limpiarse del olor a champú u otros productos de limpieza. Los perros tienen un olfato extremadamente desarrollado y muy sensible a los productos químicos con olores artificiales. Por eso, te recomendamos no utilizar jabones con aromas fuertes para lavar a tu peludo. Opta mejor por champús neutros que tengan un olor suave, ya que así evitarás que tu perro se tenga que embadurnar de suciedad cuando sale a la calle para tratar de tapar un aroma que, aunque para ti sea muy agradable, para él resulta insoportable.

Si la conducta de restregarse en las heces, basura o suciedad que encuentra por la calle es algo puntual en tu perro, no tienes porqué preocuparte. Sin embargo, si notas que este comportamiento es más frecuente, quizá se trate de un problema de estrés, ansiedad o de aburrimiento. Muchos perros no tienen la suficiente estimulación en su día a día para sentirse felices y relajados, por lo que buscarán cualquier comportamiento para aliviar esta energía acumulada. Además, si reñimos o gritamos a nuestro perro cuando se restriega por la suciedad, estaremos reforzando esta actitud. Un perro puede llegar a repetir esta conducta una y otra vez con tal de llamar la atención de su dueño si se siente aburrido y solo en su vida.
Este motivo puede que también te cueste de creer, pero, sí, el olfato de los perros es muy complejo y funciona de manera distinta al olfato humano, ya que es mucho más sofisticado y sensible, llegando a captar también sustancias químicas volátiles totalmente inapreciables para nosotros. Esta diferencia puede causar que sus gustos sean muy diferentes, y así como tú adoras el olor a coco de su champú para perros y te repugna el olor a heces o basura, para tu peludo puede ser exactamente lo contrario.

Como decíamos, que tu perro se restriegue en desperdicios asquerosos no es un problema comportamental, sino una actitud innata y natural en él. Sin embargo, y por razones obvias de higiene y seguridad, puede suponer un problema a la hora de convivir en el hogar, por lo que conviene que elimines esta conducta de su mascota. Aquí te dejamos algunos consejos para que tu perro deje de revolverse sobre cosas sucias.
Para algunos perros, este atavismo de restregarse por la suciedad puede convertirse en una fijación. Si no consigues redirigir el problema, recurre al consejo profesional de un etólogo para que os ayude a resolver la situación. Que tu perro esté en contacto con basura, excrementos o animales muertos es peligroso para él, ya que puede exponerse a bacterias y enfermedades.
Por otro lado, si no has podido evitar que tu peludo se diera un revolcón sobre la suciedad, llévalo a casa lo antes posible para bañarlo con agua y un jabón neutro y con un ph respetuoso para su piel. Si tu mascota tiene el pelo largo, puedes cepillarla antes para deshacerte de posibles desperdicios o nudos que se hayan podido crear. Así quedará limpio, desinfectado y como nuevo para seguir explorando el mundo a tu lado.