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Casi todos los que tenemos un perro en nuestras vidas nos hemos tenido que enfrentar alguna vez a un episodio de diarrea canina. Y es que este problema intestinal es relativamente frecuente en estos animales y, además, puede obedecer a distintas causas. Existen dos tipos de diarreas según su duración, la aguda, que dura menos de tres semanas, y la crónica, que supera esta duración. Las diarreas más habituales en los perros son las agudas, y normalmente las causa la ingesta de un nuevo alimento o alguna intoxicación o intolerancia, aunque pueden deberse a otros problemas.

Si notas que tu peludo está pasando por una diarrea aguda, lo más importante es que te fijes muy bien en la frecuencia, color y tamaño de las heces para identificar si se trata de una diarrea leve que puede ser tratada en casa, o reviste más gravedad y ha de ser derivada a un veterinario. En este sentido, existen tres tipos de diarreas:
1. ¿Por qué mi perro tiene diarrea?
2. ¿Qué debo hacer si mi perro tiene diarrea?
3. ¿Cuándo la diarrea es peligrosa para un perro?
La diarrea es una afección intestinal habitual en perros. Su origen suele estar relacionado con la ingesta de algo inadecuado para el organismo del animal, que causa esta reacción de su sistema digestivo. Sin embargo, existen otros orígenes para este problema. Estas son algunas de las causas que provocan un cuadro de diarrea en los perros:
La manera de abordar un episodio de diarrea aguda de tu peludo dependerá de los síntomas y la gravedad del cuadro. Por ello, es muy importante que lo vigiles de cerca (mucho más que normalmente) en estos días. Observa su estado general y tómale la temperatura para descartar que tenga fiebre o hipotermia. La temperatura normal del perro es de 38 a 39 grados centígrados.
Si tu perro sigue tolerando la comida y tiene apetito, pásale a una dieta blanda a base de calabaza y pescado blanco, mientras le dure el malestar. La calabaza ayuda a regular el proceso digestivo por su aporte en fibra muy fácil de digerir y aliviará los síntomas de la diarrea a tu perro. Cuando tu perro mejore poco a poco le introduces su alimentación habitual. Si comía alimentos naturales, se lo vas mezclando poco a poco con la calabaza. Si su dieta es alimento ultraprocesado como el pienso, no lo mezcles: empieza a introducir el pienso en la toma de la noche para que no se mezclen los alimentos ya que los procesos digestivos son diferentes y generaríamos un malestar nuevo a nuestro peludo.
Pero si tu mascota no tiene hambre, rechaza el alimento y presenta un cuadro muy intenso, consulta con tu veterinario. El veterinario puede indicarte que añadas electrolitos al agua, ya que durante la diarrea, los perros pierden muchos minerales y a veces necesitan un refuerzo.
La mayoría de las diarreas en los perros son agudas y duran unos días. En estos casos, si los síntomas son leves y tu perro sigue estando animado y va recuperando el apetito poco a poco, puedes tratarla en casa con los consejos que te hemos dado, estando siempre muy pendiente de tu peludo por si empeora y dándole mucho amor y cuidados en el proceso.
Sin embargo, existen algunas señales que pueden indicar que la diarrea se está complicando o que existe un problema mayor detrás. Si tu mascota presenta alguno de estos síntomas, llévalo al veterinario para que le realice las pruebas pertinentes y le ofrezca el tratamiento más recomendable en su caso:
Ante cualquiera de estas señales, lo mejor es visitar a un especialista para que analice la situación de tu peludo. En algunos casos, será necesario aplicarle suero intravenoso si se ha deshidratado con la diarrea, o quizá le prescriban probióticos para ayudar a regenerar su flora intestinal. Sea como sea, lo mejor es actuar a tiempo para curarse en salud y proteger el bienestar de tu peludo.