Tiempo de lectura aproximada: 9 minutos
Esta conducta aparentemente inofensiva a menudo nos resulta divertida por desconocimiento, pero puede esconder un trastorno de comportamiento de tu perro e incluso problemas físicos.
Seguro que en más de una ocasión has descubierto a tu perro intentando atrapar su cola, por supuesto, sin éxito. Este comportamiento en el que el animal da vueltas y más vueltas para cazar su rabo puede resultar divertido de ver y, en ocasiones, incluso premiamos esta conducta con nuestra alegría y risas. En este artículo queremos explicarte por qué es un error alentar esta situación y qué hay realmente detrás de que un perro persiga su propia cola.

1. ¿Por qué mi perro se persigue la cola?
2. ¿Qué es el desorden canino compulsivo?
3. ¿Cómo saber si mi perro sufre desorden canino compulsivo?
4. ¿Qué hacer si mi perro se persigue la cola?
Existen varias razones por las que un perro “juega” a perseguir su cola. En algunos casos, especialmente durante la etapa de cachorros, se trata de mera diversión. El perrito ve algo que se mueve al final de su cuerpo y se siente atraído hacia ello, intentando “cazarlo”. Esto se da especialmente en el caso de cachorros que han sido separados de su camada muy pronto. El aislamiento puede ocasionar esta manera de divertirse solos.
También hay otras razas de perro que, de manera natural, son más propensas a perseguir su cola, como el Pastor Alemán o el Bull Terrier. Sin embargo, hay otros motivos bastante más preocupantes que podrían explicar por qué nuestro perro se persigue la cola, especialmente si el comportamiento persiste durante la etapa adulta y se repite con frecuencia.
Por ansiedad. Un perro nervioso, agitado y estresado puede presentar este tipo de comportamientos. Conviene que revisemos el entorno de nuestra mascota para asegurarnos de que tiene sus necesidades de descanso cubiertas, socializarlo correctamente desde cachorro y aprender a gestionar las situaciones de estrés desde la exposición paulatina.
Por aburrimiento. Si nuestra mascota no está lo suficientemente estimulada, puede caer en el hastío y la desgana, persiguiendo su cola con la intención de entretenerse de alguna manera. Como responsables de la felicidad y bienestar de nuestro perro, hemos de procurarle una vida interesante, llena de retos y estímulos que lo mantengan motivado.
Por problemas físicos. Tu perro podría estar tratando de alcanzar su cola si siente alguna molestia en esta parte de su cuerpo. Heridas, picaduras o afecciones de la piel podrían ser algunas causas.
Instinto cazador. Aunque los perros son depredadores por naturaleza y presentan un fuerte instinto de caza, no es saludable que lo desarrollen en relación a una parte de su cuerpo. Este comportamiento nos habla de un perro ansioso que no presenta un buen equilibrio mental y físico.
Una de las causas más preocupantes que podrían estar ocasionando que tu perro se persiga la cola es un tipo de TOC llamado Desorden Canino Compulsivo. Al igual que los trastornos obsesivos compulsivos en los humanos, funcionan a través del mecanismo de recompensa. Del mismo modo que las personas podemos reducir nuestro estrés moviendo frenéticamente una pierna o dando vueltas a un bolígrafo en la mano, nuestro perro puede enfrentarse a su ansiedad de la misma manera tratando de perseguir su cola.
Al realizar estos movimientos, el perro siente una recompensa que activa su sensación de relax, por lo que detrás de este tipo de TOC canino se esconde, como ya veíamos antes, un nivel elevado de ansiedad. Este podría obedecer a la falta de actividad, al aburrimiento o a otros factores.
Como ya hemos explicado, hay ciertas causas benignas que pueden explicar que tu perro persiga su cola, pero dado que otros de los motivos podrían hablar de un problema de salud de tu mascota, es primordial consultar lo antes posible con un especialista.
Si, además de perseguirse la cola, tu perro realiza otras acciones repetitivas como perseguir sombras, rascarse compulsivamente, caminar sin rumbo de un lado a otro o ladrar sin parar, consulta con tu veterinario, pues podría tratarse de un caso de TOC canino.
En muchos casos, este comportamiento nos habla de problemas muy serios en nuestras mascotas, por lo que lo más adecuado es ponerle solución lo antes posible, asegurando el bienestar y tranquilidad de nuestro perrito.
Lo primero que tenemos que saber es que, por gracioso que nos pueda resultar en un primer momento, el hecho de que un perro se persiga la cola no es ninguna broma. De hecho, es una situación que en ningún caso deberíamos propiciar, ya que no sabemos qué problema puede haber detrás realmente. Aquí van algunos trucos que puedes probar para evitar este comportamiento.
No te rías ni hagas ningún tipo de manifestación de alegría cuando veas a tu perro perseguir su cola. Si lo haces, tu mascota se verá reforzada y lo hará más para llamar tu atención.
No riñas a tu perro, ya que no sabe que está haciendo algo mal y no entenderá tu reprimenda.
Desvía su atención. Puedes probar a llamarle u ofrecerle algún juguete. Ojo, se trata de redirigir suavemente el foco de su atención, pero ten cuidado de no convertirlo en una recompensa, ya que podrías causarle confusión o sobreexcitarlo aún más.
Ejercítalo lo suficiente. Un perro que realiza actividad física en su día a día (paseos, juego, carreras), es un perro feliz, tranquilo y relajado que no necesitará llevar a cabo estas conductas estereotípicas de perseguir la cola. Un estudio de la Universidad de Helsinki demuestra que los perros que realizan ejercicio regularmente tienen un 53% menos de probabilidades de desarrollar un trastorno compulsivo de este tipo.
Evita la soledad. Si tu perro no tiene otros compañeros, pasa mucho tiempo solo y tampoco socializa con otros perritos en la calle, puede que el resto de estímulos que le proporciones no sean suficientes. Un perro necesita socializar con otros animales y personas para mantenerse activo y feliz.
En definitiva, cambiar el comportamiento de un perro adulto puede ser una tarea ardua, sobre todo si hay ciertas patologías más serias detrás. Si tienes dificultades y necesitas asesoramiento, te recomendamos contar con servicios profesionales, como los de un etólogo o un adiestrador.