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De los muchos comportamientos curiosos con los que nos sorprenden cada día los perros, el estornudo inverso es uno de los más desconcertantes y, en ocasiones, alarmantes para sus dueños. Se trata de un tipo de estornudo diferente al que acostumbran a experimentar estos animales. Y es que en los estornudos inversos el aire, en lugar de expulsarse por la nariz como suele ser lo habitual, es impulsado hacia dentro dando como resultado una inhalación forzada que provoca que el perro emita unos ruidos roncos muy característicos. Este episodio, también conocido como respiración inspiratoria paroxística, es común en perros, y aunque puede preocupar mucho a los dueños por confundirse con problemas respiratorios o ataques de asma, es generalmente inofensivo.

1. ¿Cómo saber si mi perro tiene un estornudo inverso?
2. Causas del estornudo inverso en perros
• Irritación de la garganta o las mucosas
• Cuerpo extraño en las vías respiratorias
• Ejercicio intenso después de las comidas
• Infecciones o enfermedades respiratorias
• Estrechamiento temporal de la tráquea
3. ¿Qué hacer si mi perro tiene un estornudo inverso?
4. ¿Cómo evitar los estornudos inversos en mi perro?
5. ¿Cómo diferenciar el estornudo inverso de un problema más grave?

Los estornudos inversos caninos suelen durar de 30 a 60 segundos, aunque pueden alargarse hasta los 2 minutos, y se producen por un espasmo muscular en la garganta y el paladar blando del animal. Aprender a reconocer un estornudo inverso en tu mascota evitará que te preocupes sin motivo y que la ayudes a calmarla hasta que el episodio finalice. Estas son algunas señales características de los perros durante un estornudo inverso:
El estornudo inverso es un reflejo del organismo de los perros que, como tal, es totalmente involuntario. En la mayoría de los casos, si se trata de un episodio puntual, no es preocupante y no requiere ninguna actuación especial ni tratamiento, ya que se resuelve solo y el perro no sufre ningún daño. Algunas mascotas experimentan estos estornudos atípicos unas cuantas veces en su vida, mientras que otras podrían no tenerlos nunca. Existen varias causas que favorecen estos estornudos inversos en perro:

Algunos agentes externos como el polvo, los olores fuertes, los productos de limpieza o el polen podrían estar detrás de los estornudos inversos. Estas partículas irritantes, al inflamar las mucosas de la nariz y la garganta, dan lugar a las aspiraciones roncas del perro que tanto pueden asustarnos si no sabemos identificarlas. La irritación también es común que la causen los cambios bruscos de temperatura.

En ocasiones, la presencia de cuerpos extraños en la nariz o garganta son los causantes de los estornudos inversos en los perros. Pueden ser desde una brizna de hierba, una piedrecita o incluso un trozo de comida. En este caso, si tu mascota no consigue expulsar el agente externo de sus vías respiratorias, los estornudos serán recurrentes. Es momento de visitar al veterinario para un examen.

Los perros braquicefálicos, como el pug o el bulldog, son, por la forma chata de su hocico, más propensos a los estornudos inversos. Esto se debe a la menor longitud de sus vías respiratorias. Los perros pequeños, como el chihuahua o el yorkshire, también pueden experimentar estos estornudos de manera frecuente.

Los episodios de una gran excitación pueden provocar estornudos inversos en tu perro. Cualquier tipo de nerviosismo excesivo, sea por un motivo positivo, por ansiedad o por miedo, es capaz de generarlos. Por este y muchos otros motivos, te recomendamos darle a tu perro una vida tranquila, sin sobresaltos, ruidos fuertes ni estrés. Trata de mantener siempre unas rutinas y de adaptarlo progresivamente a los cambios en el día a día para evitar que se excite en exceso.

Ejercitar o jugar con tu perro de forma muy intensa después de las comidas nunca es una buena idea. Además de aumentar el riesgo de una torsión estomacal, una afección muy grave que requiere atención veterinaria urgente, podría causarle a tu peludo incómodos episodios de estornudos inversos. Cuando tu mejor amigo acabe de comer o de beber, mejor déjalo descansar para que haga una buena digestión.

Aunque los estornudos inversos en perros suelen ser inofensivos, si se mantienen en el tiempo o incluso empeoran, es necesario pasar por el veterinario para descartar infecciones de las vías respiratorias o enfermedades relacionadas. No es la causa más común, ni mucho menos, pero si los estornudos son frecuentes u observas algún otro síntoma que te preocupe, no lo dudes, busca atención veterinaria cuanto antes.

Cuando la tráquea de tu perro se comprime de forma repentina pueden darse estos estornudos inversos. Algunas situaciones en las que esto sucede es cuando el collar es demasiado apretado o si damos tirones con la correa, algo totalmente desaconsejado y muy peligroso. También en perros muy obesos se aplastan las vías respiratorias y favorece el estornudo.

En la gran mayoría de los casos no será necesario que intervengas en absoluto cuando tu perro estornude a la inversa. Lo más común es que este episodio dure unos breves instantes, tras los cuales verás que tu mascota reanuda su actividad como si tal cosa. Si los estornudos se alargan en el tiempo por varios segundos o incluso minutos, quizá notes que tu perro comienza a inquietarse y a mostrar signos de nerviosismo, si bien estas aspiraciones no resultan dolorosas. En estos casos, puedes poner en práctica alguno de los siguientes consejos para acompañar y aliviar a tu peludo en este momento incómodo:
Los estornudos en perros son un reflejo inevitable, tanto los normales como los inversos. Sin embargo, puedes evitar que se produzcan identificando qué los causa. Si notas que tu perro estornuda de esta manera cuando limpias el polvo, trata de no hacerlo en su presencia. Quizá estos episodios se deban a algún producto químico que usas para limpiar en casa y que puedes sustituir por una alternativa natural. Sea como sea, averiguar qué provoca los estornudos inversos en tu perro te ayudará a reducir la probabilidad de que los experimente.
El estornudo inverso en perros es un episodio breve que no genera otros síntomas en tu mascota. Si observas que estos estornudos son frecuentes, van acompañados de algún tipo de secreción nasal, tos o problemas respiratorios, acude al veterinario, ya que tu peludo podría sufrir un colapso traqueal, tener pólipos o algún objeto atascado en la nariz.