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Igual que nos pasa a las personas, los perros pueden temblar por diversos motivos, aunque la mayoría de ellos no resultan patológicos. Los temblores son una respuesta involuntaria del cuerpo que todos los perros pueden llegar a experimentar alguna o varias veces en sus vidas, ya sea por frío, miedo, dolor u otros motivos que analizaremos en este artículo. Que tu perro tiemble no significa necesariamente que esté enfermo y debas llevarlo al veterinario, aunque en algunos casos sí será recomendable acudir a consulta para descartar causas más graves. Sin embargo, si la razón del temblor está en algún factor externo, será más sencillo averiguar la causa y modificar el ambiente para evitar que nuestra mascota lo experimente. Y ahora, respondamos a la pregunta que nos atañe: ¿por qué tiemblan realmente los perros?

2. Temblores por causas emocionales
3. Temblores por problemas físicos
4. Mi perro tiembla mientras duerme
6. ¿Por qué tiemblan los cachorros?
7. Temblores debidos a enfermedades
Aunque tengan pelo y su temperatura corporal sea ligeramente superior a la nuestra, los perros también pueden pasar frío. Cuando esto ocurre, la reacción de su organismo es idéntica a la nuestra: el cuerpo produce pequeñas contracciones musculares involuntarias para calentarse y evitar un descenso peligroso de la temperatura. Saber cuándo un perro tiembla por frío es sencillo: si las temperaturas son bajas, hay corrientes de aire o humedad, probablemente tu mascota esté helada. Los perros más vulnerables al frío son los de raza pequeña, los cachorros, los perros ancianos y los de pelo corto. En estos casos, basta con trasladar a nuestro peludo a un lugar cálido para ayudarlo a regular su temperatura corporal. Puedes taparlo con una manta, pero evita los cambios bruscos de temperatura. No dejes que tu perro pase frío durante mucho tiempo, ya que podría llegar a la hipotermia y sufrir daños graves.
Seguro que alguna vez, al llegar a casa, tu perro te ha recibido temblando de alegría. Las emociones, tanto las negativas como las positivas, son una causa habitual por la que los perros experimentan temblores. Puede ser por miedo ante ruidos, personas o estímulos desconocidos o muy intensos. En este sentido, es recomendable socializar bien a tu perro desde cachorro, exponiéndolo gradualmente a diferentes situaciones para que se acostumbre a ellas. Un perro correctamente socializado es mucho más flexible y reacciona mejor ante ruidos y entornos nuevos.
Por supuesto, tu perro también puede temblar de felicidad cuando se encuentra con otros perros que le gustan o cuando recibe la visita de su persona favorita. Tampoco olvidemos los nervios: esa visita al veterinario o el momento en que te marchas de casa pueden hacerlo temblar. En estos casos, socializar a tu perro lo ayudará a gestionar mejor sus emociones. Si notas que tu peludo es demasiado temeroso y la intensidad de sus emociones le impide disfrutar de una vida equilibrada, consulta con un etólogo. Nunca lo obligues a enfrentarse bruscamente a aquello que le da miedo, ya que podrías generarle un trauma.
Si el temblor no es generalizado y se limita a una zona concreta de tu perro, como las patas, es posible que se deba a una lesión. El dolor muscular, ya sea por un traumatismo o por desgaste, puede provocar estos temblores localizados. Si tu perro es mayor, podría sufrir deterioro articular o artrosis. En estos casos, lo mejor es llevarlo al veterinario para que realice un diagnóstico adecuado. El profesional podrá recetar analgésicos u otros tratamientos si lo considera necesario.
¿Tu perro empieza a temblar cuando se queda profundamente dormido? No te preocupes, estos movimientos significan que está soñando. La fase REM del sueño canino es la más profunda y en la que se producen los sueños. Si tu peludo tiembla mientras descansa, es probable que sueñe que corre o juega. Incluso podrías oírlo gruñir o verlo mover las patas. En este caso no hace falta que hagas nada: no lo despiertes, el temblor se detendrá solo y se despertará tranquilo y relajado. Si notas que el ambiente está frío y tu perro duerme muy enroscado, puede ser simplemente que tenga frío. Cúbrelo con una manta y, si puedes, quédate un rato a su lado para darle calor.
Los temblores son un síntoma de intoxicación, aunque normalmente van acompañados de vómitos y pueden derivar en convulsiones, que son movimientos mucho más intensos en los que el animal incluso puede perder la consciencia. Estas intoxicaciones pueden deberse a la ingesta de plantas, productos químicos o aparecer como una reacción adversa a algún medicamento. Si sospechas que tu perro ha comido algo tóxico, llévalo de inmediato al veterinario.
Los cachorros, al tener el sistema inmunitario en desarrollo, son más vulnerables a virus y enfermedades, por lo que debemos estar atentos a este síntoma. En muchos casos tiemblan por los mismos motivos que los adultos, aunque también puede deberse a una bajada de glucosa en sangre. Los cachorros necesitan comer varias veces al día, cada 4 o 5 horas. Si pasan más tiempo sin alimentarse, podrían sufrir hipoglucemia, especialmente después de jugar o hacer ejercicio. Otra causa común de temblores en los cachorros es el frío, ya que su menor tamaño y temperatura corporal los hacen más sensibles. Procura que tu perrito esté siempre caliente, sobre todo si las temperaturas bajan mucho.
Aunque los temblores de los perros suelen deberse a causas externas, no podemos descartar las enfermedades que los provocan, como el parvovirus, la epilepsia, el moquillo, el síndrome de Shaker (que produce inflamación del cerebelo) u otras patologías del sistema nervioso. Además, la fiebre, sea cual sea su causa, provoca temblores y escalofríos. Por eso, si tu perro tiembla constantemente y presenta otros síntomas, llévalo al veterinario para descartar infecciones o enfermedades más graves.