Home > Blog > El meu gos sap quan estic trist

¿Mi perro sabe cuándo estoy triste?

Tu mascota es capaz de captar cómo te sientes y hasta intenta consolarte




Tema: Curiositats dels gossos


¿LOS PERROS PUEDEN CAPTAR NUESTRAS EMOCIONES?

Tiempo de lectura aproximada: 8 minutos

Si le preguntamos a cualquier persona que viva con un perro si cree que este es capaz de notar cuándo se siente triste, contento o enfadado, estamos seguros de que su respuesta será afirmativa. Cuando convives con un peludo te das cuenta de que él es el primero en unirse a tu felicidad en los buenos momentos, y en permanecer a tu lado en tus ratos de bajón. Pero, ¿qué dice la ciencia al respecto? ¿Son capaces los perros de captar las emociones humanas y reaccionar a ellas? ¿Sabe tu perro cuándo estás triste o cuándo te sientes feliz?

Els gossos capten les emocions

Para hablar de este asunto es importante entender lo complejo y profundo que puede llegar a ser el vínculo emocional entre una persona y su perro. Diferentes estudios científicos han corroborado a lo largo de los años cómo dueños y mascotas segregan oxitocina, conocida como la hormona del amor, cuando se miran fijamente a los ojos o comparten mimos y caricias. Es esta conexión emocional tan intensa la que provoca que tu perro no solo pueda diferenciar entre tus diferentes emociones, sino que también sea capaz de reaccionar a ellas para hacer que te sientas mejor.

Índice del contenido


1. ¿Cómo puede saber mi perro si me encuentro triste o contento?

La vista

El oído

El olfato

2. ¿Qué hace tu perro cuando estás triste?

¿Cómo puede saber mi perro si me encuentro triste o contento?

Los perros son animales absolutamente sociales y, según explican algunas investigaciones, son capaces de conectarse con las emociones humanas a través de las neuronas espejo de su cerebro, sincronizándose con nuestro estado de ánimo. Es por esto que infundir calma a tu mascota a través de un lenguaje corporal relajado y un tono de voz suave puede tranquilizarla en situaciones de estrés. También se ha demostrado que los perros reaccionan ante el llanto de los bebés, generando cortisol, la llamada hormona del estrés. Antes de experimentar esta especie de contagio emocional, los perros son capaces de averiguar cómo nos sentimos, distinguiendo entre diferentes emociones. Según el estudio de 2018 publicado en Learning & Behavior, estos animales presentaron cambios en sus miradas y en el ritmo cardíaco frente a seis emociones básicas: enfado, miedo, felicidad, tristeza, sorpresa y disgusto. Pero, ¿cómo consigue saber tu perro cuándo estás triste o cuándo te sientes animado?



• La vista

perro observando el rostro de su dueño

Por si no te habías dado cuenta, tu perro se pasa el día observándote. Se sabe de memoria todos tus gestos faciales y movimientos corporales. Es por ello que solo tiene que mirarte para adivinar si la expresión de tu rostro y de tu cuerpo es relajada y confiada o si, por el contrario, expresan tensión o abatimiento.





• El oído

perro escuchando atentamente a su dueño

Los perros pueden distinguir a través de su oído los diferentes matices en nuestro tono de voz, relacionando cada uno de ellos con un estado de ánimo diferente. Un estudio de la Universidad Johns Hopkins en EE.UU. reunió a 34 perros de diferentes razas y edades y los colocó tras una puerta de cristal. Al otro lado, se le pidió a sus dueños que cantaran, primero, y que fingiesen llorar, después. Lo que demostró la investigación fue que los perros trataron de reunirse con sus dueños empujando la puerta hasta 3 veces más rápido cuando creían que estos estaban llorando. Esto nos indica que estos increíbles animales no solo saben cuándo estamos sufriendo, sino que son capaces de superar obstáculos en tiempo récord para reunirse con sus amos y consolarlos. Además, cuando los investigadores midieron los niveles de estrés de los perros, estos habían generado cortisol ante el llanto de sus amos.





• El olfato

perro percibiendo emociones humanas a través del olfato

El olfato es el sentido más desarrollado de los perros, y con él pueden captar fácilmente los cambios bioquímicos y hormonales que se producen en nuestro organismo cuando estamos tristes. Así, podría decirse que tu perro “huele” tu tristeza con su increíble y poderosa trufa. ¿Alguna vez has estado llorando y tu mascota se ha acercado a oler e incluso lamer tus lágrimas? Es su forma de captar información para averiguar qué está pasando.

¿Qué hace tu perro cuando estás triste?


perro consolando a su dueño triste

Cada peludo tiene un temperamento diferente, lo que lo hará reaccionar de distinta manera a tus emociones. Por lo general, cuando los perros nos ven tristes suelen acercarse y ofrecernos contacto físico tumbándose encima o al lado, lamiéndonos o apoyando la cabeza en nuestro regazo. Otros, incluso nos traen alguno de sus juguetes favoritos para intentar distraernos y divertirnos.

Sin embargo, no pienses que tu perro no te quiere si no acude a ti cuando estás triste o llorando. En el estudio que hemos mencionado antes, se demostró que los perros que no habían acudido junto a sus dueños tenían niveles muy altos de estrés que les había impedido reaccionar, quedándose como bloqueados. Es posible que captar tu malestar emocional incomode a tu peludo y prefiera retirarse para dejarte tu espacio y volver a ti en unos minutos. Esta diferencia en la actitud también puede variar según la raza, el carácter o la educación. Los perros de terapia reciben una formación que los hace especialmente receptivos y sensibles a las emociones de las personas, como los Australian Cobberdog, que establecen una relación muy profunda con sus propietarios.

En definitiva sí, tu perro puede darse cuenta de que estás triste e incluso podría tratar de consolarte para que vuelvas a sentirte bien pronto. El vínculo que une a los perros y a sus dueños es increíble, y todavía queda mucho por descubrir en torno a esta relación tan especial. La ciencia ha logrado probar su capacidad para identificar nuestras emociones, reaccionar a ellas e incluso imitarlas por contagio. Independientemente de los estudios científicos, no cabe duda de que en los momentos de tristeza, la compañía fiel, silenciosa y sin juicios de nuestros compañeros peludos es una auténtica bendición. ¡Son el mejor consuelo y apoyo en los días difíciles!