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Del lobo al perro: breve historia de su evolución

¿Cómo, cuándo y dónde los lobos se convirtieron en perros?






LOS ORÍGENES DEL PERRO

Tiempo de lectura aproximada: 7 minutos

De que el perro es el mejor y más fiel compañero para el hombre no cabe duda. De hecho, esta alianza entre canes y humanos se remonta a miles de años atrás y ha transformado por completo el curso de la historia. Sin su inestimable ayuda como cazadores, guardianes o pastores, sin duda todo hubiese sido diferente. La relación entre estos animales y las personas se ha venido fraguando desde la Antigüedad, cuando los lobos fueron domesticados y se convirtieron en perros.

 Orígens del gos

En la actualidad existen muchas teorías sobre cómo llegó a suceder esto y en qué punto exacto de la Historia y de la geografía se produjo esta evolución. Lo que la ciencia tiene claro es que todos los perros actuales, independientemente de su raza o tamaño, provienen del lobo gris (Canis lupus lupus), aunque en el pasado se especuló con otros animales como el coyote y el chacal. Según la evidencia científica, la domesticación de los lobos se produjo en algún lugar de Eurasia hace entre 14.000 y 29.000 años. Impresionante, ¿verdad?


Dos grandes grupos de perros


Según un estudio internacional publicado en la revista científica Nature, que analizó 66 genomas de lobos de diferentes partes del mundo y épocas, existen dos grandes grupos de estos animales de los que descienden todos los perros actuales, los del Eurasia del Este y los de Eurasia del Oeste. Estos grupos terminaron por juntarse, asimilándose los primeros a los segundos, y a partir de ellos se evolucionó a los perros tal y como los conocemos. Pero, ¿qué motivó que los lobos salvajes fueran domesticados?


¿Por qué los lobos se acercaron a los hombres?

Orígens del gos

Diversos estudios científicos coinciden al explicar que la relación entre hombres y lobos, que tradicionalmente fue de competencia y rivalidad por los recursos, cambió en algún punto del periodo que antes hemos mencionado. Según esta versión, algunas manadas comenzaron a mostrarse menos huidizas y este cambio de comportamiento facilitó su domesticación por parte de los humanos, que pronto comprendieron lo útiles que podían serles estos compañeros.

Sin embargo, existe cierta discusión sobre cómo sucedió esta aproximación exactamente. Algunos estudios exponen que tuvo lugar en una época de mucho frío en la que la escasez de alimento propició que algunos lobos más sociables se acercaran a las hogueras humanas en busca de restos de comida. Otras teorías, en cambio, apuntan hacia el excedente de carne como motivo de esta alianza. Al parecer, las personas de aquella época no podían metabolizar la carne magra, que comenzaron a darle a los lobos que se acercaban por allí. Esto provocó que los animales se volviesen más confiados y los humanos empezasen a utilizarlos para ayudarles en múltiples tareas.


Cambios en la evolución del lobo al perro

Orígens del gos

Se sabe que los perros llegaron a ser perros al ser domesticados a partir de los lobos grises. Este proceso los hizo evolucionar, transformando diferentes aspectos de su temperamento y su cuerpo. A lo largo de los años, su cráneo, dientes y patas disminuyeron su tamaño, y poco a poco se volvieron más dóciles y sociables. Su colaboración estrecha con las personas en trabajos como el pastoreo, la caza o incluso la guerra profundizó cada vez más ese vínculo perro-humano, con lo que estos animales se convirtieron en expertos en observar, descifrar e interpretar las expresiones humanas. A día de hoy, los perros son animales inteligentes, sociales y con un profundo mundo emocional. Pero su temperamento y su papel en la sociedad han cambiado mucho a lo largo de la Historia.


De Egipto al Renacimiento: el perro a través de la Historia


El perro es el primer animal que los humanos domesticamos, por delante de otros animales de granja como las vacas, las ovejas o las gallinas. Y los primeros en utilizarlos de forma activa para colaborar en la sociedad fueron los egipcios. En esta época histórica, los perros servían para cazar, pastorear o guardar las casas, pero también eran grandes compañeros en el hogar y, en muchos casos, incluso se enterraban en las tumbas junto a sus propietarios, lo que nos habla de un profundo vínculo ya por entonces.

En la Antigua Grecia, a estos animales se les otorgó un origen divino, por lo que eran considerados superiores a otras especies, lo que desembocó en que, en la época romana, los perros no solo fueran soldados, cazadores y guardianes, sino también mascotas tal y como las entendemos en la actualidad. Muchos reyes y nobles de la época tenían perros en casa como compañeros de caza y también como un miembro más de la familia. Toda esta nueva concepción de los perros se consolidó en el Renacimiento, época en la que surgieron los primeros tratados sobre veterinaria para entender y conservar de forma más eficiente la salud de estos animales.


El perro en la actualidad y variedad de razas

Orígens del gos

En la actualidad existen muchas variedades de perros en función de su raza. Esto se debe a que en la Inglaterra Victoriana se trabajó en la eugenesia, la ciencia que estudia la genética para la mejora de la especie, dando lugar a diferencias morfológicas y de carácter de unos perros a otros. En este sentido, según un estudio científico, la raza basenji (que proviene de África) es la más antigua de todas.

Por otro lado, aunque comparten un ancestro en común, lobos y perros son animales totalmente diferentes. La domesticación de estos animales salvajes dio lugar a una evolución que ocasionó muchos cambios a nivel anatómico, como por ejemplo, el hocico más corto, las orejas caídas en algunas razas o el pelaje más largo también en algunos casos. Además, también existen diferencias en cuanto a la digestión (los perros pueden digerir el almidón, excepto en los casos de intolerancias, debido a la inclusión de hidratos de carbono en muchos alimentos caninos). La forma de relacionarse y organizarse entre ellos, los sonidos que emiten, la socialización o la fuerza del instinto depredador son otros aspectos que ponen distancia entre estas dos especies. Sin embargo, en los perros perviven ciertos comportamientos instintivos como una huella imborrable de su pasado salvaje, como excavar (los lobos lo hacían para enterrar sus presas), aullar (para llamar a la manada) o levantar la pata para hacer pis en el caso de los machos, algo que hacen para marcar el territorio.

Aunque hablamos de dos animales muy diferentes, resulta interesante conocer más a fondo los orígenes de nuestros queridos peludos, que tan felices nos hacen día tras día.