Inicio > Cuidados y mantenimiento > Cómo cuidar la higiene de mi perro adulto

¿CÓMO CUIDAR LA HIGIENE DE MI PERRO ADULTO?


El mantenimiento de nuestro Australian Cobberdog adulto es una tarea muy importante para el perro porque de esta manera mantiene una higiene adecuada y un buen estado de salud
Te contamos las pautas de higiene del cachorro Labradoodle Australian Cobberdog

Aprende a hacer el mantenimiento del Australian Cobberdog adulto

En adultos, la tarea del mantenimiento en casa es muy sencilla si nuestro perro está socializado con los productos que usaremos y con la manipulación que le haremos. Si hemos hecho el mantenimiento del Australian Cobberdog en su etapa como cachorro, no tendremos ningún problema. Si cuando comenzamos a hacer el mantenimiento nuestro perro ya es adulto, deberemos tener más paciencia y crear el hábito de una rutina hasta que se acostumbre y el mantenimiento sea considerado para el perro como una actividad más en su día a día.

El mantenimiento es necesario por motivos de higiene y salud y son momentos que nuestro perro siente que le estamos cuidando, algo que nos agradecerá siempre. Además, si lo llevamos a la peluquería, los profesionales de la peluquería canina que le atiendan detectaran en menos de un minuto que la familia del perro le hace un buen mantenimiento y el perro disfrutará más de la sesión de peluquería que no consistirá en una lucha contra los nudos, algo nada agradable para el perro, sino que será un placentero spa.

Como se trata de algo necesario y que deberemos realizar a menudo, lo ideal es asociar el mantenimiento del perro a algo muy positivo. Premiarle cuando terminemos los procesos que menos le gustan o combinar el cepillado con momentos de mimos es una buena forma de que nuestro perro adore este momento y siempre esté dispuesto a dejarse cuidar.

 

El vídeo que explica paso a paso cómo es el mantenimiento en casa del Australian Cobberdog Adulto

¿Cada cuánto tengo que hacer el mantenimiento?

Lo ideal para nuestro perro, tanto si es cachorro como si es adulto, es hacer el mantenimiento cada día, justo después de su último paseo. Es en ese momento cuando vamos a crear el hábito de una manera rutinaria para hacerle el mantenimiento y tener esos minutos de conexión con nuestro perro. No obstante, el ritmo de vida muchas veces no nos permite dedicarle ese tiempo de forma diaria, para esos casos es suficiente realizar el mantenimiento dos o tres veces por semana. Eso sí, en cachorros se recomienda realizarlo cada día para conseguir así una perfecta sociabilización.

Así se hace la rutina de higiene del Australian Cobberdog adulto

El mantenimiento del Australian Cobberdog adulto es muy parecido al mantenimiento del cachorro, la gran diferencia es el cambio de pelo de cachorro a adulto que experimenta nuestro perro en torno a los 5-6 meses. Con el pelo adulto hay que hacer más hincapié en el cepillado para evitar nudos.
Te contamos las pautas de higiene del perro Labradoodle Australian Cobberdog

El lugar
Para empezar, en este caso lo más adecuado es subir a nuestro perro en una plataforma que nos va a permitir trabajar de una manera cómoda. Si ha habido una correcta sociabilización, el perro estará tranquilo encima de la plataforma y podremos trabajar de manera adecuada.

Los ojos
La limpieza de ojos es muy útil para eliminar legañas y suciedad en la zona del ojo y se puede hacer tantas veces como se requiera. Aplicaremos el producto en una gasa limpia, abriremos el pelo del perro y limpiaremos desde el lagrimal hacia afuera y quitaremos las legañas, así prevenimos la dermatitis típica que puede sufrir nuestro perro en esa zona o posibles infecciones. Para cada ojo usaremos una gasa distinta que siempre será nueva para evitar contagios en caso de que algún ojo tuviera conjuntivitis.

Los oídos
Limpiaremos los oídos con producto ótico que extenderemos directamente en sus conductos auditivos después de apartarle la oreja y el pelo. Con las manos, le haremos un masaje con la intención de que el producto limpiador penetre por todo el conducto auditivo. El masaje tiene que ser suave, normalmente es algo que suele gustar a los perros. Finalmente, introduciremos una gasa en sus oídos para extraer el producto limpiador sobrante. Cuando hacemos la limpieza de los oídos, tenemos que fijarnos en el color y el olor de esta zona para prevenir el riesgo de otitis. Si huele mal y el cerumen es muy abundante y tiene un color marrón muy oscuro, debemos visitar el veterinario ya que podría tratarse de una otitis. La limpieza de oídos se debe realizar con un limpiador ótico cada 7-10 días, aunque si queremos mantener el oído libre de cerumen e impurezas, los días que no apliquemos el limpiador ótico podemos limpiar los oídos con una gasa pasándola por el pabellón auditivo y el interior del conducto auditivo. Es totalmente desaconsejable usar toallitas húmedas para la limpieza de los oídos, en lugar de gasas, pues la humedad es el enemigo de los oídos sanos.

El cepillado
El cepillado en el adulto se realiza con un cepillo de púa suave y corta, pero consistente, a diferencia que con los cachorros que se realiza con el peine. El objetivo del cepillado es abrir todo el pelo apelmazado y que la piel del perro pueda transpirar. El pelo apelmazado no permite ver la piel al abrirse con las manos, un manto bien cepillado sí. Es importante mantener una rutina en el orden a cepillar para no dejarnos nunca ninguna zona, por ejemplo empezar desde atrás hacia adelante. Cepillaremos capa a capa con suavidad levantando el perro y asegurando que nuestro perro no tiene ningún nudo. Los nudos son incomodos para ellos y les pueden causar problemas en la piel. Si encontramos algún nudo, con el cepillo lo abriremos hasta eliminarlo por completo. En el caso de que el nudo persista, debemos abrirlo con los dedos y después al pasar el peine metálico conseguiremos eliminarlo.

Repaso de nudos con el peine
El peine metálico sirve para supervisar que no hay ningún nudo y también ayuda a quitar restos de comida y suciedad fina que no se consigue arrastrar con el cepillo de púa ancha. Se realiza después del cepillado de la misma forma, levantando el pelo que ya está abierto y peinándolo capa a capa. Cuando detectamos un nudo, hay que insertar la punta peine en la raíz del nudo e ir tirando hacia afuera, ayudándonos de los dedos para abrir el pelo si fuera necesario. También es muy útil para eliminar espigas, o restos de plantas que se pueden adherir al pelo del perro y que no se arrastran con el cepillo de púa ancha. Aunque el peine es muy importante, con los Australian Cobberdogs adultos es necesario pasar siempre antes el cepillo que es el encargado de abrir el pelo del perro. Si no se hace en el orden correcto y pasamos directamente al peine sin cepillar, la piel del perro sufrirá porque le provocaremos muchos tirones y tardaremos mucho en pasar por todo el pelo.


ENCUENTRA MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL CUIDADO DEL AUSTRALIAN COBBERDOG

Información y consultas sobre el Australian Cobberdog

Contacto